Juan Arias

¿Yo escribí eso?

Por: | 17 de octubre de 2011

Cuando era corresponsal en Roma, un grupo de periodistas extranjeros tuvimos una noche una charla con el gran cineasta Federico Fellini. Cuando le expusimos nuestras interpretaciones sobre una de  sus últimas películas, el tímido genio del celuloide nos miró entre irónico y bonachón y nos espetó: “¿Yo dije eso en mi film? ¡Qué maravilla!”

Fellini1
Federico Fellini

 Si siempre la lectura e interpretación de un texto o de una imagen fueron una tarea árdua por la riqueza que encierran las palabras, hoy la nueva comunicación digital necesita de un esfuerzo aún mayor para ello. Todo se hace más sintético. Los conceptos se expresan como relámpagos. Ciencias que hasta ayer buceaban en la interpretación de la forma y contenido de los textos, como la crítica textual, la semiótica, la epistomología, la semántica y hasta la filología comparada, necesitarán reciclarse para analizar el nuevo lenguaje cibernético que está influenciando también el lenguaje periodístico.

En las actuales protestas planetarias de los jóvenes  en busca de una mayor participación en la política tradicional que se ha quedado vieja y que ven en las palabras de los poderosos sólo pájaros muertos, surgen espontáneos, eslóganes, palabras de orden, consignas y nuevas  expresiones creativas, cuya interpretación necesitaría  de una nueva semántica.

La dificultad en la interpretación de un texto lo tocamos con mano cada día los periodistas con los comentarios de los lectores. Yo nunca elimino ni los más rabiosos porque son un material a veces precioso para entender las dificultades de la lectura y del  análisis de un artículo que en la red  suele  ser leído con mayor rapidez y fugacidad que en el papel.

Un ejemplo: en uno de los post de este blog, cuando subrayé que los indignados de Brasil han centrado su protesta fundamentalmente en la lucha contra la corrupción, algunos lectores lo interpretaron como una critica a nuestro 15-M, cuyos seguidores, decía el lector, “también luchan contra la corrupción”.
Y cuando puse de relieve que los indignados brasileños no sufren de nacionalismos y acaban sus manifestaciones entonando el himno nacional y desplegando la bandera con los colores de Brasil, ya que todos se siente igualmente brasileños, otro lector leyó que yo había criticado que los españoles no aman a su país ni a su bandera. No era así, claro. Yo hablaba sólo de Brasil y no hacía comparaciones. Las hizo el lector.
 
 Con algunos de mis libros me ha acontecido algo más insólito. Recibo a veces cartas de lectores que me felicitan por una afirmación que no sólo no aparece en el libro sino que hasta en él se defiende lo contrario. Pero el  lector, quizás arrastrado por una exigencia personal que le apremiaba  en ese momento, llegó a leer hasta lo que no estaba escrito y no consiguió ver que el texto decía incluso lo contrario.

Lectura (Xavier Madrigal Parrado ( Flick)

Foto sobre poesia Neruda
Foto de Bidari en Flick

 No es una crítica que hago a los lectores. En periodismo es un clásico subrayar  la subjetividad de la observación de un  hecho ocurrido en la calle para contarlo en el periódico. Nos explicaban en la Universidad que tres o cinco periodistas que observan el mismo hecho, lo describirán con detalles no sólo diferentes sino a veces  hasta contrastantes. Lo mismo ocurre con un mismo texto leído por personas diferentes. Es la riqueza que encierra cada gesto humano, cada situación, cada palabra, cada imagen , cada mirada, cada ideología, incapaces de abarcarlo todo y menos de describirlo en su fecunda realidad. Existen tantas lecturas de un texto como miradas se posan sobre él.

 El padre de los poetas brasileños, Carlos Drummond de Andrade escribió un poema titulado Palabra, que expresa toda la riqueza del lenguaje. Nada, en efecto, como la poesía es capaz de revelarnos la fuerza escondida en las palabras y el respeto que debemos tenerlas porque de ellas estamos hechos, y “en ella vivimos” como dice Drummond.

PALAVRA

Já não quero dicionários
Consultados em vão.
Quero só a palavra
Que nunca estará neles
Nem se pode inventar.
Que resumiria o mundo
e o substituiria.
Mais sol do que o sol,
dentro da qual vivêssemosDrummond_poema

todos em comunhão,
mudos,
saboreando-a.

(Carlos Drummond de Andrade)

 

Hay 4 Comentarios


Muchas gracias Victor. Da siempre alegría tener lectores no digo de acuerdo pero sí inteligentes como Usted. Me honra tenerlo como lector de mi blog brasileño.
Un gran abrazo
Juan Arias


To: juanjosearias@hotmail.com

Esta sensacion de "Yo escribí eso?" la tengo yo de "yo he leído eso?". Normalmente no efectuó comentarios en blogs, pero en el suyo, que trata, en mi opinión, con tanto acierto, de aspectos de la realidad brasileña, no he podido menos que responder algunos de los comentarios que me han parecido completamente injustos. Le agradezco que persevere en traspasar su visión de la realidad brasileña, ya que, aunque no siempre esté de acuerdo, siempre merece la pena analizarlo.

Gracias

Ya se ha dicho, pero no con la sabiduría y propriedad con que lo hace el articulista, que el lenguage es una manera de NO comunicarse con los demás.
Pues, queda probado.

Mi opinión sobre los problemas de la escritura digital es que, además de los de interpretación que usted cita, hay los de volatilidad.

Un texto en internet puede cambiar en el tiempo(imagen en mente del pasaje de la pelicula "Regreso al futuro", donde cambiaba el titular del recorte de periódico), pierde su carácter de firmeza y justificante. Así pués, entramos en una doble espiral de desconfianza, ya que vemos como un autor puede cambiar sus palabras según vea las reacciones, y no hay modo de auditar el momento de cambio.

Otro aspecto preocupante, pero no para nosotros, sinó para nuestros futuros arqueólogos, será investigar sobre textos antiguos. Pués antiguamente todo quedaba reflejado en algún soporte físico y sin dependencia de tecnologia alguna para su lectura. Si todo (como ahora pretenden) está en la "nube", y vemos que no hay ninguna garantía de preservar esa información, que está mayoritariamente depositada en empresas, cualquier desgracia puede borrar para siempre pensamientos de golpe.

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Sobre el autor

es periodista y escritor traducido en diez idiomas. Fue corresponsal de EL PAIS 18 años en Italia y en el Vaticano, director de BABELIA y Ombudsman del diario. Recibió en Italia el premio a la Cultura del Gobierno. En España fue condecorado con la Cruz al Mérito Civil por el rey Juan Carlos por el conjunto de su obra. Desde hace 12 años informa desde Brasil para este diario donde colabora tambien en la sección de Opinión.

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