Juan Arias

Increíble

Por: | 24 de noviembre de 2011

En un estudio llevado a cabo entre el Ayuntamiento de Rio y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y coordenado por la Universidad, que será publicado en enero próximo, destacan dos datos sorprendentes, increíbles: el 70% de los 700 jóvenes entre 15 y 29 años, es decir,  siete de cada diez, declaran que preferirían quedarse a vivir en las favelas.

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Niño mirando la ciudad de Rio desde la favela


El otro dato increíble es que la violencia aparece en último lugar (un 8%) entre las mayores preocupaciones de esos jóvenes. Lo que más les preocupa es la pobreza.


Estos datos increíbles, revelados por Ancelmo Gois en su columna del diario O Globo, están haciendo pensar a sociólogos y políticos. Quizás el motivo principal por el que esos jóvenes prefieren quedarse en las favelas es lo que la poeta y actriz Elisa Lucinda resalta de sus visitas a aquellas comunidades: el clima de alegría y espontaneidad con que viven aquellas gentes que, dice, hablan con enorme naturalidad de todo, hasta del sexo, sin los complejos de la gente del asfalto.
Esa alegría de vivir de las gentes de las favelas y sobretodo de los jóvenes que curiosamente son las mayores víctimas de la violencia - aunque parece ser lo que menos les preocupa - pude comprobarla yo mismo cuando viví a las faldas de la favela de Turano en la zona norte de Rio.

Me maravillaba viendo bajar, ladera abajo muy temprano, a las madres con sus pequeños cantando y jugando. Ellas, las madres, iban a hacer los trabajos más humildes en las casas de los ricos y de la clase media de la ciudad y los niños eran llevados a las escuelas públicas, las menos dotadas de la ciudad. Y sin embargo, se les veía felices.


En un mundo de insolidaridad, de muros que separan, de la filosofía del “cada uno para sí”, de las depresiones y la soledad, los jóvenes de las favelas pobres de Rio prefieren quedarse en ellas, donde a pesar de aquella pobreza, reina un clima de fraternidad, de convivencia estrecha entre las barracas en las que viven hacinados pero sin soledad.


Otros datos que impresionan del estudio es la gran cantidad de jóvenes que no consiguieron rellenar el formulario porque “no sabían leer”. El 55% dejó de estudiar. La mayoría por tener que trabajar, entre las jóvenes por problemas de maternidad precoz (29%)

Para los que suelen sublimar la vida de las favelas, meca del turismo internacional, y que colocan el énfasis sobretodo en la violencia, ahora deberá ser estudiado el hecho de que para los jóvenes la mayor preocupación sea la pobreza que les impide hasta estudiar. La profesora Miriam Abramovay, responsable por la elaboración de los cuestionarios ha afirmado que fueron halladas familias “extremamente pobres”, familias con cinco personas que viven apenas con mil reales (unos 400 euros).


Abramovay destacó sin embargo, que cuando se trató de identificar lo que podría mejorar la vida de las favelas, el tema de la violencia apareció tambien con fuerza. Pero no como el de la pobreza.

 Size_590_favela-mare-esgotoPobreza en las favelas de Rio

Hay 3 Comentarios

Brasil tiene dos clases sociales millonarios y pobres ,el 80 por ciento de la poblacion es mulata y negra y el poder lo tienen los blancos que son el 20 por ciento ,ganando el sueldo minimo nadie es de clase media.

Lo cierto, Wellington, es que el tema es complejo, como lo es el de la felicidad y la poesía. Es indudable que la riqueza no da la felicidad, pero cmo dicen los napolitanos que tienen mucho sentido del humor sila riqueza no da la felcidad, imagínense la miseria. Un ejecutivo que trabajaba 18 horas le preguntaba a un joven napolitano, en la playa, por qué no estudiaba mucho. Él le respondió: Y eso para qué sirve?. El ejecutivo le respondió: Entre otras cosas para poder pasar 15 dias cada añode relajamiento en la playa. El muchacho lo miró y respondió: Si es para eso, Dottore, yo me paso el año aquí sin tener que trabajar tanto. Estamos ante dos filosofías opuestas. De cualquier modo yo respeto mucho el hecho deque muchos brasileños trabajan para vivir y no viven para trabajar. Saben tambien disfrutar de la vida. Temas de fondo, que valdría la pena discutir más.


To: juanjosearias@hotmail.com

Es algo que salta a la vista de todos que felicidad, o el placer de vivir, no va de la mano de la riqueza.
En el cancionero popular de Rio de Janeiro hay perlas que cantan lo maravilloso que es vivir alli.
Por ser un sitio elevado se sienten prójimos del cielo; por tener el techo agujereado ven las estrellas por la noche; los trapos con que se visten, colgados para secar, son banderas de muchos colores.
Luego hay el samba.
Es cierto que la poesía tampoco va de la mano de las necesidades prácticas de las gentes.
El abandono del poder público, el mundo paralelo en que (mal) viven los dejan a la merced de los bandidos que alli tienen su coto por razones prácticas: no hay Estado..
Con un poco de asistencia social, con los mínimos para vivir y sin los bandidos si que estarian, cómo dice la canción, muy cerca del cielo pues se saben libres de las cadenas que llevamos nosotros.
Son ellos lo que nos gustaría de ser nosotros - libres.
Enhorabuena al articulista por la eleccíon de tán apasionante tema, de tantas facetas y matizes, de lo que saldría una bella tesis doctoral.

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Sobre el autor

es periodista y escritor traducido en diez idiomas. Fue corresponsal de EL PAIS 18 años en Italia y en el Vaticano, director de BABELIA y Ombudsman del diario. Recibió en Italia el premio a la Cultura del Gobierno. En España fue condecorado con la Cruz al Mérito Civil por el rey Juan Carlos por el conjunto de su obra. Desde hace 12 años informa desde Brasil para este diario donde colabora tambien en la sección de Opinión.

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