Juan Arias

Los estudiantes de la Universidad de Sâo Paulo, en pie de guerra

Por: | 11 de noviembre de 2011

Durante una semana, un grupo de más de mil estudiantes de la Universidad de São Paulo (USP), uno de los centros de enseñanza superior públicos más prestigiosos del país con 86.000 alumnos, pusieron en jaque a la Universidad tras ocupar el Rectorado. La justicia ordenó el desalojo de los estudiantes amotinados para liberar el edificio. Fueron detenidos 73 de ellos.

Usp-reitoria-ocupada
Ocupantes encapuchados en el Rectorado de la USP

El jueves, un grupo de cerca de cinco mil universitarios salieron a la calle en Sâo Paulo para protestar contra las detenciones con pancartas y gritos contra la policía tras haber anunciado una huelga.

La operación de desalojo de la Universidad, que tuvo lugar la madrugada del martes, había sido espectacular: intervinieron 400 hombres de la policía, apoyados por la Fuerza de Choque de la Policía Militar, haciendo uso hasta de helicópteros. Un grupo de estudiantes resistió a la operación policial lanzando piedras y todo lo que tenían a mano. Fueron detenidos 72 estudiantes, a quienes el sindicato Conclutas de la Universidad pagó la fianza para que pudieran ser interrogados en libertad.

 ¿Por qué protestan los estudiantes de Sâo Paulo? Todo habia empezado ante las acusaciones de que en la USP se vendía y consumía droga. Las autoridades académicas habían autorizado rondas de la policía en la Universidad. Los estudiantes se pusieron en pie de guerra. Pedían una policía alternativa y llegaron a recordar los tiempos de la dictadura.

USP
Estudiantes de la USP ayer tarde en las calles de Sâo Paulo

 La justicia advirtió que si la ley brasileña considera crimen la venta y consumo de drogas, los universitarios no podían actuar al margen de la ley.

 Los estudiantes acusan sin embargo a la policía de haber actuado con violencia durante el desalojo de la Universidad. La policía afirma que encontró en el Rectorado ocupado además de destrozos y pintadas en las paredes, cócteles molotov, tanques de gasolina y bebidas alcohólicas.

 El ministro de Educación, Fernando Haddad, se ha pronunciado en contra de las ocupaciones de los centros de enseñanza, pero destacó al mismo tiempo que las relaciones entre la Universidad y la policía "deben ser bien pensadas". El gobernador de São Paulo , Gerardo Alckimin, del partido oposicionista PSDB (Partido Socialista Democrático de Brasil), fue más duro : “Creo que los estudiantes deberían tener clase de democracia y de respeto al patrimonio público”, dijo.

 Ayer tarde, los mil estudiantes que salieron a la calle  con pancartas, ironizaron las palabras del gobernador y pidieron que la policía abandone la Universidad. Los actos de violencia en la importante Universidad de Sâo Paulo, donde se ha formado la flor y nata de la actual intelectualidad brasileña, están provocando un rosario de análisis políticos y sociológicos. Algunos se preguntan, por ejemplo, si una minoría tiene derecho a paralizar la vida académica de 86.000 estudiantes.

 Otros les están recordando a los estudiantes que en Basil existen causas más importantes que defender y por las que luchar, como la corrupción política, la violencia del tráfico de drogas o la miseria que sufren aún 12 millones de personas, que no la defensa del derecho a fumar marihuana en la Universidad. En efecto, algunos recuerdan que la Unión Nacional de Estudiantes (UNE), el mayor movimiento universitario organizado del país, no participó en el Movimiento contra la Corrupción que sacó a miles de jóvenes a la calle en las grandes ciudades del país, incluida São Paulo, alegando que no tenía por qué protestar. Justamente en Sâo Paulo es donde menos jóvenes salen a la calle cuando se trata de estas proestas que afectan a los problemas graves de la sociedad civil.

 La discusión está servida y hasta hay quién se pregunta quién podría estar detrás de esas protestas y con qué intereses políticos en la sombra.

Hay 20 Comentarios

Cada vez más indignados, cada vez más gente en pie de guerra. El sistema funcionó un tiempo, pero parece que le va tocando la hora de echar el cierre. No será cuestión de demasiados años.
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Lleva razón, Sr.Gerson. La Universidad debería tener otras prioridades- por ejemplo estudiar- que noesa lucha para poder fumar marijuana. Puede hasta ser justo defender ese derecho. Pero es poco. Lo que consuela es que el la gran mayoría de los estudiantes de la Universidad de Sâo Paulo están en contra de esa minoría que ocupóel centro. La mayoría quiere estudiar y prepararse para un futuro mejor. Y eso es positivo.


To: juanjosearias@hotmail.com

bien . soy brasileño no me gusta mirar isto , uma cosa los estudientes luchar , marijuana . eres estudio? no .

lo cinto.

vou ficar esperando em quê isso sem fundamento vai chegar , e sii chegar la mota eres droga brisa , estudio e futuro creo yo . desse jeito vamos mesmo ser o pais das bananas


Un diario, Castro, no puede abarcar toda la información de un país tan enorme, casi un continente, como es Brasil. Sâo Paulo es un Estado casi como toda España y lo que pasaallí tiene mayor repercusión dentro y fuera de el país. Eso no quita que la huelga de los estudiantes de la Unir en Rondonia contra el rector no sea importante. Lo es, aunque los medios incluso en Brasil le han dado mucho menos espacio.


To: juanjosearias@hotmail.com

¿Por qué el País no trata de la larga huelga de la Unir contra un Rectorado corrupto? Universidade de Rondonia en Porto Velho, donde algunos profesores y estudiantes ante la brutal actuación y detenciones arbitrarias de la policia tienen que dormir cada noche en un lugar distinto y manifestarse encapuchados? ¿Al final, El País, una Folha de Sao Paulo más?

Es conocido de todo Brasil que la USP siempre ha sido un reducto de corrupción ideológica y moral practicada por una minoría extremista de izquierdas, que quiere imponer su modo de pensar y actuar a toda la Universidad. En la presente situación, la policía intervino con parsimonia y de común acuerdo con la dirección, con el único objetivo de restablecer el orden. Al final, ¿la Universidad es para estudiar o para promover las drogas y la agitación?

No creo, Carmen, que se trate de izquierdas o de derechas, ni de si publicaciones como Veja, Estado o Folha son o no imparciales al dar las noticias. Si el caso de la USP no fuese tan grave y emblemático no hubiese ocupado tanto espacio en los medios. La Universidad no es sagrada, como nada lo es, pero sí es una institución que siempre fue muy sensible a lo que nace de nuevo en el mundo y a las luchas a favor de los derechos humanos. Sigo pensando que los estudiantes de la importante Universidad de Sâo Paulo tienen otras causas más urgentes y graves por las que luchar que para que la policía, una institución del estado de derecho y que tiene su función en la democracia,
pueda o no entrar en la Universidad si en ella se está quebrantando una ley por pequeña que pueda parecer. No hay quebrantos pequeños a la ley ni los fines justifican a los medios si se encuadran en la ilegalidad. Así nacen los fascismos de color que sean.

To: juanjosearias@hotmail.com

La USP ya tenía muchos problemas en relación a la política fascista del Rector, Sr. Rodas. Y esto se ha hecho visible. La detención de los estudiantes fumando hierba ha sido la gota que colmó el vaso, y es importante que eso quede claro, pues la cuestión radica en qué hace la policía acosando a los estudiantes porreros cuando hay problemas reales y criminalidad -en el campus- en donde actuar. Se considera que es un trabajo muy facil, y una manera muy practica de decir que la policía militar "trabaja".

Además de estos problemas arrastrados y adyacentes, queda la pretensión de la mídia de allí de quitar todo el mérito de las manifestaciones. La revista VEJA, muy popular, pero con artículos de bajísima calidad en cuestiones de argumentos, veracidad, etc, ha hecho un escándalo tosco y barato que no esconde su postura de derechas.

La Folha de São Paulo y el Estado de São Paulo no quedan atrás. En las redes sociales el tema sale más que subvertido. La polémica es elevadísima, y el debate sí se sitúa en el ámbito político, una vez que los medios tratan de ganar votos a la derecha, subestimando el movimiento juvenil, y simpatizando con la represión policial.

Pd: Redacción de El País: los teclados españoles hacen la ~ con el alt+ñ (alt+ñ+a= ã).

No creo, con todo respeto, Juan Antonio, que sea tendencioso considerar que haya una contradicción entre la autonomía justísima de la Universidad y una posible intervención de la policía en ella si la ley y la justicia lo autorizan.Y menos en un régimen democrático como lo es el de Brasil. Nadie puede sentirse por encima de la ley ni siquiera ese santuario sagrado que es la Universidad. Ni la Iglesiapuedeactuar al margen de la ley.

To: juanjosearias@hotmail.com

El tema que presenta el comentario de Wellington es muy serio y digno de reflexión. No se puede hoy ver a la policía institución- no me refiero a los policias corruptos de nombre y apellido- como en los tiempos de la dictadura. Es una institución del Estado para la defensa del ciudadano.Eso, por ejemplo, los británico lo tienen muy claro. Brasil es un país democrático y las instituciones- comprendida la policía- tiene el derecho de intervenir a favor de la defensa de la legalidad. Yo he vivido esas dos fases: la policía durante la dictadura franquista de España que me perseguía y vigilaba hasta en Italia y la policía de la democracia española que me protege.

To: juanjosearias@hotmail.com

La cuestión de lo sagrado que es la Universidad es un cuento de hadas.
El hecho de que la Policía tenga que entrar en su campus no tiene nada que ver con su autoridad ó independencia de juicios y valores.
Se debe sólo a un recuerdo de tiempos cuando se pasó por encima de la propia Constitución, y a aquella turba ensandecida nada podría detener.
Lo que sí es necesario es que tengamos valores generales para todos, que todos puedan beneficiarse de lo que se llama Democracia, de lo que se dice Gobierno, de lo que se comprende por Ciudadanía, lo que debería ser la Justicia.
Conceptos todavía abstractos para el brasileño de a pie, sus efectos no se notan en la mayor parte de la sociedad brasileña y de eso la culpa es tanto mayor cuanto sea el rango de autoridad y protagonismo del ilustre de turno.
Después que tengamos absorbido esos conceptos como algo normal, inherente al ser humano y su condición de ciudadano, la entrada de la Policía al campus como agente del poder del Estado será bienvenida y no remitirá a recuerdos traumáticos.
De no ser así es que el Estado, por definición, será siempre el enemigo de la Institución,- y por ende, del pueblo - al que se debe siempre mantener a rayas.

Desde el momento que aceptas que la policía patrulle una universidad publica, el paso siguiente es aceptar que se inmiscuya en los asuntos internos de la universidad, que desarrolle redes de espionaje a los movimientos estudiantiles, que reprima sin piedad la disidencia política y que ataque a los académicos que no opinen como el gobierno federal, estatal o municipal.


En Chile tenemos suficiente experiencia al respecto. Los europeos no lo entienden porque no tuvieron décadas d dictaduras (salvo España y Portugal, que han "olvidado" convenientemente esas épocas).


La entrada de la policía a la universidad, sea por la razón que sea, en cualquier parte de América Latina huele a dictadura militar.


Estoy de acuerdo en que se debe controlar la venta de droga, pero hay muchos otros medios para realizar esa tarea. La autonomía de las universidades (algo que no existe en Europa porque no la necesitaron) es SAGRADA, sin ellas aun estaría todo el continente en dictaduras, porque fueron los estudiantes los que encabezaron la lucha contra ellas.


Antes que condenar, los europeos deberían preguntarse porqué los estudiantes defienden con tanta fuerza la autonomía universitaria. Y les aseguro que no es por proteger el tráfico de droga, sino la propia libertad de nuestras sociedades.


ESTE ARTÍCULO ES EXTREMADAMENTE TENDENCIOSO, E IGNORA EL CONCEPTO DE AUTONOMÍA UNIVERSITARIA QUE EXISTE EN AMÉRICA LATINA Y LAS RAZONES DE SU EXISTENCIA.


Sus aclaraciones son importantes, Leo. Eso es lo bueno de la participación de los lectores que se convierten tambien en informadores y aportan nuevos datos que el periodista no siempre conoce.


To: juanjosearias@hotmail.com

Gracias, Juan, por tu siempre objetiva mirada. Pero algunas rectificaciones, si me permites:

1) los que ocuparam el Rectorado eran cerca de 100 personas -- habían cerca de 1000 personas en la asamblea que decidió por la desocupación de la FFLCH, y una fracción de los perdedores se dirigió a lo Rectorado en seguida.

2) Los estudiantes habían lanzado piedras en los coches de la policia antes de la invasión de la FFLCH, en el día que la policia cogió a los 3 chicos fumando hierba.

3) cuando los 400 polis desalojaran a los alumnos, no hubo violência, de nadie (por cierto, esa es la base de la "deterrence theory").

4) de los 72 detenidos, unos 20 no eran ni siquiera alumnos de la USP.

5) la declaración de Fernando Haddad fue más infeliz: él dijo que no se puede [la policia] tratar la universidad como se tratara de la Cracolândia (sítio en la región central de São Paulo donde sin techos y otras personas muy pobres consumen crack en condiciones fatales).

6) Los estudiantes eran minoria en las protestas callejeras -- no tengo números, pero incluso la huelga universitaria tiene adesión muy baja.

7) No hay ninguno relato fiable de violencia policial en el campus (los polis lo saben que muchos alumnos tienen las espaldas cubiertas), pero sí lo hay de los "okupas", incluso agresión a reporteros.

Eso es lo que me acuerdo de haber leído en el Estadão y Folha, pero puedo me haber equivocado en algo (y perdona los errores gramaticales).

Um abraço,
Leo

BRASIL: LOS ESTUDIANTES DE LA USP TIENEN QUE TRIUNFAR

http://pts.org.ar/spip.php?article19660

DP

Gracias Wellington. Pero es verdad queesa tilde era imperdonable.

To: juanjosearias@hotmail.com

Tiene toda la razón, Rafael. Yo creo que el problema no es tanto la protesta de los universitarios de la USP, una gran Universidad de excelencia, sino el hecho de que esos mismos estudiantes no aparezcan más activos ( mire Chile) en la defensa de valores mayores o en la lucha contra lagunas sociales que aún tiene Brasil a pesar de todos los esfuerzos que está haciendo para ser un país moderno. Siempre la Universidad ha sido la vanguardia en el mundo, de la defensa de los derechos y libertades. Pueden hasta defender el derecho a la liberación de las drogas, pero sin olvidar otras luchas. ?No cree?
Y muchas gracias por su comentario.

To: juanjosearias@hotmail.com

Estimado Aria,

El problema es mucho mas grande que la marijuana. La policia en Brasil actua de manera agresiva y violenta. Los estudiantes no piden la salida de la policia para consumar drogas libremente sino que la accion policial dentro de la universidad no puede ser efectuada con la brutalidad actual. Los invasores del rectorado son una pequena parte extrema del movimiento estudantil, no representan los estudiantes y han despertado la atencion de la sociedad para las cuestiones erradas. Pero tampoco la reinvindicaciones de los estudiantes son asi tontas y sin intelecto.

Se pueden hacer diversas lecturas de este artículo, todas importantes y muy aclaradoras del momento que vive la sociedad brasileña y su juventud privilegiada, la que estudia en tan buena Universidad, gratuita además.
Enhorabuena al articulista.
La conclusión del artículo es un refinado postre a la altura del plato principal y nos deja el reto de descubrir las causas subyacientes.
Nos pone a pensar, cosa que nos hace falta.
Abdica del sensacionalismo fácil, de ponernos palabras en la boca y nos propone el enigma instigante, llevándonos a construir un juicio de valor.

Da lastima que una simple tilde tenga tomado el protagonismo de tán oportuna propuesta.
Cosas de la vida, de los tiempos que corren.

"Pie" no lleva tilde, deberías revisar la ortografía. Saludos

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Sobre el autor

es periodista y escritor traducido en diez idiomas. Fue corresponsal de EL PAIS 18 años en Italia y en el Vaticano, director de BABELIA y Ombudsman del diario. Recibió en Italia el premio a la Cultura del Gobierno. En España fue condecorado con la Cruz al Mérito Civil por el rey Juan Carlos por el conjunto de su obra. Desde hace 12 años informa desde Brasil para este diario donde colabora tambien en la sección de Opinión.

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