Juan Arias

Lula ante su último gran reto político

Por: | 29 de febrero de 2012

Lula y SerraLula y Serra

Lula, a quien le encantan los retos, está hoy quizás ante su último y mayor reto político
. Se le ha planteado de nuevo y sin esperarlo un duelo con su mayor adversario el socialdemócrata, José Serrá, que lo llevó al segundo turno en 2002 y que igualmente llevó al segundo turno a la candidata de Lula a las presidenciales, la exguerrillera Dilma Rousseff.

La gran São PauloLa gran São Paulo

Serra perdió las presidenciales- el gran sueño de su vida-  frente a Lula y frente a Dilma, aunque le quedó el premio de consolación de no dejarles ganar en la primera vuelta
. Parecía ya muerto políticamente tras haber sido alcalde de Sâo Paulo, la mayor ciudad de América Latina con 22 millones de habitantes y gobernador del Estado de São Paulo, el más mayor y más rico del país, con tantos habitantes como España.

Lula que consiguió llevar a la izquierda por vez primera a la Presidencia y que consiguió dejar como sucesora en el trono a su elegida como candidata a “dedo”, como bien subrayaba Clovis Rossi en su blog de ayer, ya que ciertamente no era la candidata de su partido, se preparaba para su último gran desafío: conquistar el poder en São Paulo, gobernado desde hace 16 años por el partido de su gran adversario político, el PSDB del expresidente Fernando Henrique Cardoso, que había derrotado a Lula dos veces seguidas y en el primer turno en las presidenciales.

Lula y haddadLula y Haddad


Para conseguir expugnar la gran São Paulo, Lula había preparado una estrategia parecida a la que le dio éxito con Dilma
: buscar un candidato, casi desconocido en São Paulo, el actual ministro de Educación Fernando  Haddad, joven intelectual del Partido de los Trabajadores, pero, que como en el caso de Dilma, no era el candidato del partido, sino de Lula.

Todo estaba preparado para la gran victoria de Saõ Paulo, ante la ausencia en el PSDB de un candidato capaz de desafiar el prestigio de Lula y más después de haber vencido su cáncer. Haddad sería Lula en las urnas, como lo fue en las presidenciales de Dilma. Y la victoria ya estaba prácticamente en sus manos. Hasta que llegó la noticia:la resurrección de su antiguo contrincante, José Serra, que surgió de las cenizas de sus derrotas dispuesto a un nuevo duelo con Lula, no en unas presidenciales, pero sí en unas elecciones con fuertes tintes nacionales ya que la permanencia del PT en el poder dentro del país, pasa por la conquista de São Paulo.
Kassab y Serra



Si era poco, Serra se presenta con una carta que Lula no esperaba: una especie de traición del actual alcalde de São Paulo,
Gilberto  Kassab, que había sido una creación de Serra al que le sucedió cuando éste decidió disputar las presidenciales y que acababa de hacer un medio pacto con el PT, para apoyar la candidatura de Lula. Kassab acaba de crear un nuevo partido (uno más de los infinitos que ya existen), el PSD (Partido Socialista Demócrata) que asegura que

no será “ni de izquierdas, ni de derechas, ni de centro” y que es ya el tercero más numeroso del Congreso.


Kassab ha dicho a Lula que al presentarse Serra, que nadie esperaba, su partido apoyará su candidatura ya que él fue una criatura suya que lo llevó al poder y no puede ahora traicionarlo.
Parece una novela, pero se trata de uno de los casos políticos más importantes de los últimos años.

Es el tercero y gran reto de Lula, el mito eterno que nunca se apaga y que deberá hacer el milagro de derrotar a Serra que sale ya con un 21% de consensos con su candidato Haddad, que tiene sólo un 4%. Exactamente, debe estar pensando, el 4% que tenía Dilma en el primer sondeo cuando él la lanzó, como un desafío hasta a su propio partido y que acabó derrotando a Serra, que había salido en las presidenciales con un 33%.

Nadie apostaría hoy en el resultado de las elecciones en São Paulo, la tierra fuerte del oposicionista PSDB y de su mayor exponente, Serra. Una cosa es cierta: Lula, esta vez menos que nunca puede dejar de ganar. Sería el principio del declive de su mito aún intacto y su derrota podría repercutir significativamente en las presidenciales del 2014 para las que está siempre preparado en el caso, cada vez más improbable, de que Dilma decidiera no representarse. Para ello necesita derrotar de nuevo y esta vez en su reino, a su eterno rival, el anti carisma por excelencia, José Serra.

Lula y Serra (vi~enta-desedida








 

Hay 9 Comentarios

São Paulo es un lugar conservador, por eso el mismo partido gobierna o desgobierna -a depender del punto de vista - por casi un 1/4 de sieglo. Lula puede perfectamente perder en SP pero Serra jamas va tener condicones de ganar en 2014 no solo por la popularida de Lula como la propia de Dilma q es una novedad pos elecciones de 2010, Serra no solo tiene contra él ter salido de la prefeitura de SP en la mitad del mandato (en q pese tener hecho una promesa antes en sentido contrario) pero tiene q dar explicaciones sobre sus amigos y parentes y las contas en paraisos fiscales para donde fueron mucha guita de las privatizaciones de PSDB. Para Lula no es el ultimo reto político hasta pq podra ser él candidato a las presidenciales en lugar de Dilam, nunca se sabe. Pero Serra sí juega sus ultimso retos políticos, está cada día mas viejito, cada vez mas igual a al cara de Mr. Burns jefe de Homer Simpson. Dificil será ganar contra el ex desgobiernador de Minas Gerais Aécio Neves el puesto de canditado del PSDB a las presidenciales de 2014, sí hay en ese argumento un casi muerto indudable q es Serra, pero es un zombi de lujo, el probable futuro prefeito/alcalde de São Paulo


Usted, Arsenio, tiene razón que no será el último reto de Lula y sí el último de Serra, a no ser que ganara a Lula, es decir a Haddad.
A Lula le quedan aún muchos retos. Mi expresión era sólo periodística, aunque es cierto que se va a tratar de un reto importante para élque por lo menospodrá condicionar positiva o negativamente su futuro.
Usted tiene tambien razón que noexisten catástrofes en la vida política sino victorias y derrotas, en un limpio juego democrático. Se trataba tambien de una hipérbole, ya que si el PSDB pierde São Paulo, es cierto que sería muy grave paraél dada la debilidad que ya sufrecomo partido dividido e incapaz de hacer oposición democrática. A mi juicio sería el declive del partido. Nada grave, ya que los partidos nacen y mueren. Nada es eterno ni sagrado en la política. Pero tenemos que analizar cada momento histórico para poder hacer análisis política, como usted la hace siempre con tanto atino y lucidez.

To: [email protected]

Y J. Arias le aclararé que no es el último reto de Lula sino en todo y "exclusivo " caso de José Serra.

Para el señor Miguel. Mi admiración y respeto. Estoy de acuerdo con todo lo que comenta. En cuanto al señor Welington, también lo estoy en cuanto a su irónica y mordaz manera de exponer la cosa política como él la ve. No soy partidario de revoluciones. Son malas y siempre producen más daños que los errores que trata de resolver. Prefiero, puedo estar o no equivocado, intentar sanar y mejorar lo que tenemos. Entiendo que es una tarea que sí vale la pena emprender.
El señor J.Arias, legitimamente, manifiesta su admiración por José Serra discipulo de Fernando Henrique Cardoso y casi pone sus manos en el fuego acerca de la honradez humana del primero (nunca ha sido corrupto, dice, según sus amigos) y, supongo, también del segundo. Se decanta por su saber hacer y por su empeño y empecinamiento, diría yo, de salvar a su partido de la catástrofe que supondría perder la alcaldía de São Paulo. En el juego democrático, J. Arias, no hay apocalipsis. Se juega para ganar y si se pierde se recogen los trastos de la faena y otra vez será. Si se es auténticamente demócrata la expresión catástrofe no debe emplearse jamás, porque si se hace se revela que el político que la utiliza no es precisamente demócrata. Debemos aceptar que las reglas del sistema democrático son las de la alternancia y que consiste en asumir que unas veces se pierde y otras se gana. Que un candidato sea honrado y no corrupto -déjeme que solo excepcionalmente piense de esa forma, porque la política no lo permite- no quiere decir que tales cualidades sean únicos motivos que le validen para ganar unas elecciones aunque reconozco que son un excelente reclamo publicitario y que tampoco el eslógan de salvar el partido sea suficiente para presentarse a unas elecciones para un cargo ya ocupado con anterioridad porque si así lo fuera estaríamos colocando a dicho candidato como un salva partido y salva patria y usted, yo y casi todos sabemos, con un mínimo de sentido común, lo que ocurre con los salvadores de municipios, Estados y países. Como ejemplo -siempre soy partidario de su uso porque, en muchos casos, ilustran más que todas las palabras que puedan escribirse o decirse- está en España el señor Pérez Rubalcaba que perdió frente a Mariano Rajoy las elecciones del 20 de noviembre pasado. Como dicen los venezolanos se envainó la derrota, se presentó democráticamente para la elección de secretario general del Partido Socialista Obrero Español, lo ganó limpiamente y ahí lo está ejerciendo en sede parlamentaria al frente de la oposición (la de su partido, claro está).


Es cierto, Miguel, que no sólo Brasil, sino el mundo entero está necesitado de grandes líderes y estadistas como los hubo en el pasado. Lo mismo le pasa a Europa. Parte de la crisis que está atravesando se debe a que ya no tieneestadistas de peso como en el siglo pasado. Piense a los pioneros de la Unión Europea.
Hoy, es cierto, abundan los políticos mediocres, muchas veces corruptos, populistas, siempre en busca de votos y de no perder el poer, y pensando poco en el bien común.
Ojalá. Miguel, lleguen tiempos mejores


To: [email protected]

Prezado Sr Juan Arias:
Politicos de grande carisma como Getúlio Vargas(criação do salário mínimo, direitos para o trabalhador), Juscelino Kubitschek(construção de Brasília), Jânio Quadros(aquele da vassoura), da época do rádio e dos grandes comícios não existem mais!Hoje, o que vale é o poder econômico que está subjacente, oculto, sorrateiro, por trás de todo candidato em potencial e o resto, a mídia(TV em cores, carreatas, shows de artistas famosos) se encarrega de fazer.Após a euforia das eleições, tudo retorna à mesmice de sempre: o povo, segundo o adágio corrente tem o governo que merece.
Abraços!
Miguel

Pues les digo señores míos que lo que mueve a estos nobles representantes del pueblo - por decírselo de algún modo - es sólo el afán de servir a su gente, es la entrega total del amante, es la gana insaciable de ser útil a su País, es la sed de (poder) hacer más y más por su gente, una actitud que nos enternece ante tal entrega, casi un sacerdocio.
Claro está que tales devociones a una causa sólo son posibles siempre y cuando el sistema las permiten y las estimulan, por lo que el merito es mayor de ése mismo Sistema que de las personas, sus dedicados sacerdotes.
Pero algo es algo. A nosotros, que a veces no lo comprendemos por no estar a la altura de ese casi misticismo, sólo nos resta intentar cambiar el Sistema para que podamos nosotros, menos dedicados, poder enseñar al mundo de qué tambien podríamos ser capaces.
Intentar es el reto.

Yo soy más benévolo, querido Arsenio, con José Serra. Tendrá sus defectos como todos los políticos, sus ambiciones, ya que no existe político sin ambiciones, pero hay que reconocerle que siempre ha tenido en sus venas la pasión política. De joven militó en la Universidad contra la dictadura. Sufrió el exilio. Nadie podrá negarle que hizo mucho por São Paulo y que ha tenido un gran consenso en aquel estado y a nivel nacional por su labor en la sanidad.No acaso forzó a Lula y a Dilma al segundo turno. Quizás ese no querer jubilarse de la política y querer volver al ruedo para salvar a su partido de la catástrofe de perder Sãó Paulo, sea más bien digno de elogio. A pesar de todo lo que se ha dicho de él, me consta por gentes muy cercanas a él y su familia, que de él se podrá decir muchas cosas, como el ser antipático y orgulloso, solitario en sus decisiones, etc, pero no un político corrupto. Puedo equivorcarme, pero esas son noticias que tengo de quién lo conoce íntimamente desde su juventud.
Un gran abrazo

To: [email protected]

J. Arias. Un par de días atrás le comenté que la condición humana se tuerce, enroca y retuerce más y más hasta hacerse insoportable e insufrible. El ejemplo palpitante de lo dicho es la aparición, para mi, inexplicable, una vez más, del candidato a la alcaldía de São Paulo, señor José Serra. Y le digo que no lo entiendo porque dicho candidato ya lo fue sin éxito por dos veces a la presidencia de Brasil. Salvo que en el trasfondo de tales apetencias haya muchos bienes materiales particulares, mejor dicho, muy personales (dinero) es casi imposible comprender que una persona que lo ha sido casi todo en la vida política del indicado municipio -y de ese Estado-, desee ocuparlo nuevamente. Al espectador de a pie se le escapa qué clases de intereses hay en esta orgía política ajena por completo a los verdaderos intereses que la población de la capital São Paulo demanda que con urgencia le sean resueltos.

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Sobre el autor

es periodista y escritor traducido en diez idiomas. Fue corresponsal de EL PAIS 18 años en Italia y en el Vaticano, director de BABELIA y Ombudsman del diario. Recibió en Italia el premio a la Cultura del Gobierno. En España fue condecorado con la Cruz al Mérito Civil por el rey Juan Carlos por el conjunto de su obra. Desde hace 12 años informa desde Brasil para este diario donde colabora tambien en la sección de Opinión.

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