Juan Arias

¿La felicidad es marxista? ¿Sólo alegres o también felices?

Por: | 12 de mayo de 2012

Felicidad brasileña
Brasil aparece entre los primeros países del mundo en los que sus ciudadanos se consideran felices.
Se han cumplido ya siete meses desde que este blog VIENTOS DE BRASIL, empezó a viajar por la red. Debía tratar fundamentalmente de Brasil y de los brasileños, aunque a veces los mismos lectores me empujaron a abordar algún otro tema.

Mi primer post se titulaba “En Brasil es primavera”. Lo era climatológicamente aquel 29 de septiembre. Y quería también ser una metáfora de la vocación de Brasil a germinar en todos los ámbitos de sus posibilidades, que son muchas.

Hoy en Brasil es otoño y los brasileños se sienten felices con algunas conquistas que Europa les envidia, como la de no sufrir los latigazos del paro, ni las angustias de la crisis económica que azota a los países ricos, hacia los que un día los brasileños más pobres que hoy corrían en busca de fortuna. Hoy son los europeos los que quieren venir a trabajar en Brasil.

En estos siete meses, muchos de los más de dos mil comentarios dejados en el blog, me han criticado a veces el haber presentado a un Brasil demasiado “idílico”, olvidando que es un país que sufre aún de una de las mayores desigualdades sociales del mundo y que es azotado por todo un abanico de violencias e injusticias. Lo es.

Llevo viviendo aquí 14 años. Sin embargo, también se, que es un país que está mejorando, que no se siente infeliz ni frustrado, que aún reconociendo lo que le falta por conquistar, sabe reconocer, lo que ya ha ganado y las posibilidades que tiene de ir mejorando. Sería injusto y desleal si no lo reconociera.

Felicidade indigena
Los que suelen dejar un comentario en el blog son una pequeña minoría de los lectores diarios
, por lo que no conozco lo que esos miles de lectores pensarán de lo que les cuento de Brasil, hoy objeto de de deseo en el mundo.

Uno de los temas que han aparecido mucho directa o indirectamente en los comentarios es el tema de la felicidad de los brasileños. Sin lo son de verdad o si se trata sólo de una leyenda. Si son felices o sólo alegres, o si en el fondo son más infelices de lo que pueda aparecer en superficie.

Como creo que el tema de la felicidad es universal y nos toca de cerca de a todos, he querido dedicar al tema este post, como regalo a mis lectores, conocidos y anónimos, medio año después de haber comenzado esta aventura.

No es una cuestión fácil hablar de la felicidad de los brasileños, porque todas las generalizaciones suelen ser erradas. Claro que existen hoy en Brasil personas que son sólo alegres. Y que las hay que ni son alegres ni felices, porque viven atenazados por la tragedia.

¿Se puede ser alegre sin ser feliz? El senador Cristovam Buarque, una de las figuras más serias de la política brasileña que ya fue ministro de Educación, Gobernador y Rector de la Universidad de Brasilia, autor de más de 40 libros, es el promotor de una ley que, al igual que en los Estados Unidos, incluya en la Constitución brasileña el “derecho de los ciudadanos a la felicidad”.

La idea de Buarque levantó enseguida una polvoreda de críticas y polémicas. ¿Es que la felicidad se puede imponer por ley? ¿Quién es capaz de decretar lo que hace o no feliz a un individuo? ¿Es que los brasileños no son ya felices?

Manos negras y blancas
La discusión acerca de si los brasileños reconocidos mundialmente como un pueblo alegre, amante de la fiesta, del baile, de la playa, de los carnavales sensuales y hasta eróticos y de las fiestas entre amigos, son tambien un pueblo feliz, se basa en dos concepciones diferentes de felicidad.

¿Es la felicidad una realidad personal, íntima, individual o más bien una dimensión sólo social y política? En otras palabras: ¿Es posible que un ciudadano pueda ser feliz si vive en una sociedad donde la violencia le impide salir tranquila a la calle, o donde sus hijos tienen que ir a una escuela donde no aprenden, o donde son forzados a hacer un trabajo que odian y con pocos derechos que reivindicar¿ ¿Es posible vivir felices en una sociedad con sangrantes diferencias sociales donde unos pocos detienen la mayoría de las riquezas? ¿Es la felicidad marxista o de izquierdas?

Según la concepción marxista, no puede exitir, en efecto, felicidad personal sin dimensión social y política, es decir, difícilmente puede haber personas felices si la sociedad es injusta.

Crianca feliz
Es la tesis, por ejemplo de Francisco Viana, catedrático de Filosofía Política de la Pontificia Universidad Católica de Sâo Paulo (PUC). “En la práctica, la felicidad es una cuestión metafísica, pero una metafísica práctica y no está vinculada al individuo sino a la colectividad”, afirma.

Para Viana, en Brasil, “la felicidad siempre estuvo asociada a las fiestas, al futbol y aun etéreo sentimiento de amistad y hospitalidad” y escribe. “Hemos creado en ese sentido una mitología que no responde a la realidad social del país. Hoy, entre nosotros, existe un proceso de integración de grandes masas de la sociedad en el consumo, pero la cuestión social de la felicidad continúa en suspenso”.

Llega a decir el autor marxista:: “Nos hemos acostumbrado a vivir infelices, pero creemos que somos felices. Es una tragedia de nuevo tipo”.

Viñeta sobre la felicidad

¿Es una tragedia de nuevo tipo o es la continuación del personaje de Mario de Andrade, el indígena Macunaíma siempre en busca de su talismán Muiraquita?
Así lo piensa, por ejemplo, Victor, uno de mis lectores brasileños, que se presenta como Alethos y que afirma: “No estamos contentos. No perdemos la alegría ni la ganamos. Padecemos así. Somos Macunaimas buscando a Muiraquitá. La buscamos y padecemos con la búsqueda y en realidad sólo buscamos porque estamos tristes. Macunaíma no es como Alonso Quijano. Na hay ilusión en él. No hay lucha . Hay pereza, como dice Andrade”.

Según Buarque, interrogado por este blog, la felicidad no es sin embargo, sólo política y social y por tanto no lo es sólo colectiva, sino también “personal”, aunque los políticos, señala, “tenemos la tarea y la obligación de facilitar a los ciudadanos el camino de la felicidad eliminado tantos motivos de infelicidad”.

En la defensa de su proyecto de ley para introducir en la Constitución el “derecho a la felicidad”, Buarque, siempre agudo, disiente de la tesis puramente marxista y afirma: “Ningún gobernante puede hacer a una persona más feliz, porque los valores son personales y subjetivos, y son innumerables las variantes que en la vida tocan las emociones de cada ciudadano”. Y añade: “La labor del político es sólo eliminar los escombros que impiden a los ciudadanos llegar a la felicidad". Creo que Buarque lleva razón.

Injusticia
Si sólo fuéramos capaces de ser felices colectivamente, más de la mitad de la Humanidad, hoy, sería infeliz también personalmente.
Y eso creo que no es cierto. A veces hay más felicidad personal en medio a la infelicidad social, que al revés. No son los países más pobres los que presentan mayores índices de suicidio, por ejemplo.

¿Y volviendo a los brasileños? Mi tesis es que, colectivamente, dadas aún las desigualdesde sociales y la inmensa corrupción política, Brasil no podría ser un pueblo aún feliz desde el punto de vista marxista, a pesar de lo mucho que este país ha mejorado social, económica y democráticamente. Y sin embargo, creo que sí lo es.

Lo es por índole personal, porque a pesar de la violencia del narcotráfico, es un país pacífico; porque sabe en general conformarse ( no resignarse, que eso es otra cosa), con lo poco o mucho que tiene. Y lo es porque sabe que para él, mejor, que para los países ricos, su futuro se presenta con menos nubes. En un último sondeo el 71% de la clase media baja afirma que está mejor que ayer, y cree que sus hijos estarán mañana mejor que ellos hoy. Y un 77% está contento con su Presidenta Dilma.

Poseen, además los brasileños, respecto a la felicidad, algo que los distingue, por ejemplo, de nosotros los europeos: cuando son felices no les importa confesarlo. A nosotros nos cuesta más aceptarlo. Viste más decir que estamos pésimos, que “vamos tirando”, en vez de decir, como los brasileños: “Tudo jóia”, “tudo legal”, aunque dentro les apriete la necesidad. Es como si dijeran: “No sé si soy feliz o no, pero quiero serlo”.

Y eso es ya empezar a serlo. Es una filosofía diferente de la nuestra. La de ellos tiene, en sus cromosomas, profundas raíces de sabiduría indígena y africana. Es una filosofía más de la paradoja, más oriental, que aristotélica.

Pájaros felices
Quizás los brasileños ya no estén, como cree el lector, a la búsqueda del talismán de Macunaíma del gran escritor Mario de Andrade y sí de un país moderno,
justo, menos desigual, con posibilidades para todos, donde adultos y niños, blancos, negros, pardos, indígenas y sobretodo las mujeres, puedan creer que la felicidad es patrimonio de todos y no sólo un sueño sólo para ricos, sabios, varones y políticos aprovechados y sin escrúpulos.

¡Que sean felices, si pueden, amigos lectores!, porque hay también quien tiene miedo a ser feliz y sufre cuando lo es hoy, pensando que mañana podrá no serlo. Al refrán que reza: “A cada día su pena”, podría añadírsele, también este otro: “A cada día su pequeña felicidad”. ¿Por qué no? Creo que podría ser un refrán más brasileño que europeo.

Y no me crucifiquen demasiado, por favor. Como existen hinchas del futbol, yo soy hincha del pueblo brasileño, cante o llore, gane o pierda, como los verdaderos hinchas.
¡Gracias a todos los lectores de estos siete meses!, Y seguimos con la aventura.

Ah, felicidad puede ser también el escalofrío de placer que produce un poema de la fuerza de este de Borges, aunque sea tremendamente triste:

LA LUNA

Hay tanta soledad en ese oro.
La luna de la noche no es la luna
que vio el primer Adán. Los largos siglos
de la vigilia humana la han colmado,
de antiguo llanto. Mírala. Es tu espejo.


Luna llena



Hay 123 Comentarios

A Paula, Jorgino y padrino Arias: Dime de que presumes y te diré de lo que careces. No es mi caso. Si diré que no soy anarquista, comunista ni marxista leninista y que tengo por costumbre, salvo cuando se me insulta groseramente, dialogar civilizadamente sin imponer mi criterio, pero tampoco aceptar que me impongan el del discrepante de turno si compruebo, desde mis convicciones, que están errados. Un blog que se precie como tal debe permitir el pacífico diálogo entre los intervinientes sin que en ningún caso se cuele el bloguero porque es una evidencia sin prueba en contrario que si lo hace -interviene- se entroniza y convierte en juez y parte. O dicho en refrán español: Yo, el bloguero, me lo guiso y me lo como. No debe ser así, como tampoco debe serlo la publicación de comentarios que muestran los más bajos instintos de su protagonista para despacharse y descalificar al disidente. Eso, efectivamente, no es socialdemócrata de derecha o de izquierda -me es igual- ni mucho menos demócrata lisa y llanamente.

Juan, seu blog incomoda!!! O Brasil incomoda!!! alguns espanhois estão doentes e usam este espaço para desabafar todas as carências, raivas, ressentimentos contidos. Continue fazendo sucesso, bombando, como dizemos aqui. Um beijo desde Belo Horizonte

PORTAVENTURA-

No te esfuerces, no lo vas a conseguir. Tú eres un peligro social, pues no permites la libertad de expresión. Este periódico tiene una línea editorial muy clara. Si no te interesa, cambia de periódico. Lo que no puedes hacer es pretender imponer tu criterio al periódico. Existen más publicaciones por ahí. Únete a ellas. El País no es un periódico comuna, no defiende intereses comunistas, ni anarquistas. Lo único claro que defiende este periódico ess el imperio de las libertades y los derechos individuales, que son los que tu pretendes pisotear queriendo cambiar a tu gusto la línea editorial de un periódico que no es de tu propiedad y erl pensamiento de un periodista que no es tu esclavo.

Termino: Para comprobar la censura practicada basta con observar las horas de su publicación que constan al pie de cada uno de los comentarios. Salud y felicidad para todos los contertulios/as y espero tengáis el buen acierto de distinguir en este blog la viga y la paja y las sutilezas y equilibrios que Arias hace para no decir nada de lo que realmente nos interesa conocer de Brasil. Una cosa son los cansados/as a quienes les profesa un gran afecto y otro muy distinta es el pueblo verdadero de Brasil a quienes les concede las migajas de la anécdota o dicho más claramente de la superficialidad. Contra eso, hemos de manifestarnos activamente para evitar evidentes manipulaciones y que al otro lado del Atlántico llegue y tengan una imagen distorsionada del verdadero Brasil. Ejemplo de lo dicho es su negación a contestar si ha sido o no invitado al encuentro que tendrá lugar en Salvador de Bahía próximamente entre magistrados del Tribunal Supremo y los principales blogueros de Brasil.

Juan Antonio González, yo le defiendo gratis porque creo en la justicia social, que no pasa por el marxismo-leninismo rsrsrs Y aunque mi ideario fuere antagónico al de él, sólo por tocarle el níspero a los baderneros del blog, yo le defendería a él, porque a mi me va la marcha rsrsrs. Tú concéntrate en Juan Arias, que ya bastante trabajo vas a tener. No te aconsejo que dividas tus fuerzas entre él y yo. Quisiera además añadir algo a lo expuesto por Juan Arias respecto al marxismo-leninismo. Ya en 1830, durante la Revolución de julio de ese año (burguesa), y casi 20 años antes de la aparición de Marx por el escenario del mundo, la intelectualidad europea ya era consciente de que toda sociedad de comunidad de bienes alcanzada mediante la acción revolucionaria de un Estado social colectivista que aboliese la propiedad privada, acababa, como suelen decir en Brasil, dando em merda. Dicho más fino, acababa eliminando las libertades y los Estados se volvían cuarteles, como ya lo había demostrado en 1793 el regimen del terror de Robespierre secundado por los extremistas enragés, hebertistas y los comunas de Noel Babeuf, y acabaron demostrándolo después los de la Comuna de París de 1871 y la revolución rusa de 1917 por sólo citar unos ejemplos. Puestos a escoger, siempre me será más simpático el ideario anarquista de Stirner o Bakunin, que por lo menos eliminaba cuaquier autoridad, dejando correr la libertad a su albedrío sin renunciar por ello a la igualdad social. Lástima que en el caso del anarquismo eso sólo fuese una utopía sólo aplicable en una humanidad que viviese como las hordas primitivas en grupos de no más de 100 individuos. Nuestra sociedad, por desgracia, es de millones de sujetos. Anarquismo, por tanto, también inviable. Socialismo sí, pero en libertad. Igualdad sí, pero iguales todos en la riqueza, y no en la pobreza como en los regímenes comunistas. Sólo puede restar una opción, la que yo escogí: reformismo y Estado social interventor, pero en el contexto de una sociedad capitalista (no salvaje) y defensora de los derechos y libertades de los individuos. Socialdemocracia. Pero yo, querido Juan Arias, sigo opinando que debería de ser la Socialdemocracia tal como se concibió en un principio, y no la tercera Vía. Creo que ahí es donde discrepamos un poco. Dentro del PSOE, yo estaría en el ala izquierda, es decir, en Izquierda Socialista, corriente de opinión que surgió a finales de los 80 con Santesmases al frente, pero que en otro tiempo y en otros países formó partido independiente de la Socialdemocracia, un poco más a la izquierda quie ésta, pero sin cruzar la línea roja de la estulticia. Saudaçoes galegas.

ARIAS: El grandísimo blog y bloguero en el cual usted permite, tolera, publica y mantiene comentarios como el que acaba de publicar su Jorginho del alma lo dice todo del sentido de lo que usted entiende por ética y deontología periodística. Ambos os habéis puesto a la altura de la más pútrida y fétida bazofia que soís y representáis con más pena que gloria identificándoles como lo que soís: cobardes de tomo y lomo. Desgraciadamente, no estáis sólo como única pareja de hecho "periodística" que se comporta como vosotros lo hacéis. No sé cómo reacionarán los restantes contertulios ante tamaña porquería que juntos escenificáis, pero, en lo que a mi concierne, podéis iros con vuestra putrefacta actitud y aptitud periodística- a la que tanto desmerecéis- al lugar que más os plazca. Auténticamente, es lamentable comprobar cómo se recurre a la descalificación cuando se carece de argumentos y razones para hacer frente, civilizadamente, a quienes no comulgan con vuestra torpe manera de pensar (sensual y sexual) . Ese es el más fiel retrato de lo que ambos soís. Pero mucho más lamentable es que El País mantenga a seudoperiodista como usted pretende serlo: Arias y su clon.
Publicado por: aventurero | 05/14/2012 en 07:53 p.m.

El comentario antes publicado ha desaparecido del blog de J. Arias. Lo ha censurado en contra de su propaganda de que jamás lo ha hecho con ningún otro. Una imagen vale más que mil palabras y demuestra lo acertado y justo de mi comentario.

Jorge, ¿el sr. Arias te paga para defenderlo?


Porque creo es bastante grandecito como para defenderse por si mismo.

Entre marxismo y ultraderecha, Juan Anrtonio, existe exactamente la democracia real, el socialismo democrático y la socialdemocracia
Casi nada en efecto. Llamarme de ultraderechas me hace sólo reir.
Lo siento, pero el marxismo leninista noi es democrático y ha causado tantos cadaveres o más que el mismo nazismo.

To: juanjosearias@hotmail.com

Bueno, creo que hemos elevado bastante el nivel de sensacionalismo del blog. Si no sube la audiencia no será por falta de mojiganga rsrsrs. Pero con elementos como ese tal PORTAVENTURA es dificil no caer en la tentación hasta del amarillismo. Ya sólo nos falta un cadáver para romper el techo de número de lectores.

PORTAVENTURA-
Tarde o temprano las ratas salen a la cubierta del barco y quienes parecían ser los hijos de puta, resulta que no lo eran. Los grandes hijos de la gran puta resulta que eran los otros, los que estaban dentro del barco desde hacía más tiempo jajajaja. Mal me lo fiais. No sabes de la misa ni la mitad, alpabardas. En realidad yo soy el que le paso las consignas a Arias para que él escriba por intercesión de Prisa,lal cual me unta a mi y de paso unta a Arias para tener a engendros como tu bailando el agua y dándonos publicidad, porque para que este negocio funcione se necesitan a burros abatanados como tu que le den onda. Porque El País siempre es fiel a sus principios: somos la quintacolumna del Plus Ultra redivivo y vamos acabar con los comunas como tú, mamón. Yo de ti no perdería más el tiempo en este blog. No se ha hecho la miel para la boca del asno.¿Qué coño haces participando en un periódico franquista, badulaque? Avisa cuando hayas editado "El anarquista huevón" jajaja

Juan Antonio, enterao. Y si es tan light por qué sigues abonado a El País?. Coño, suscríbete a "El socialista". O refunda "Mundo obrero", payaso! nadie te obliga a leer el blog de un periodista tan "light". El ejercicio de la lectura de prensa es libre rsrs

Jorginho y Arias han perdido los papeles y declaran abiertamente su unión de hecho periodística corporativista y nos dicen con muy mal tono -adónde habrán envíado su fingido sentido del humor sensual y sexual ???- que nos vayamos a otro periódico porque en éste molestamos sus nada simpáticos disidentes. Hay que ver, hay que ver las faldas que hace un siglo usaba la mujer (de una conocida zarzuela española). Dicho en castellano: los artículos que confecciona Arias están dedicados a la gente que en Brasil se les conoce de "cansadas"(no es necesario ninguna aclaración porque los brasileiros conocen suficientemente su significado). Arias, hace tiempo que usted nos mostró su "plumero ideológico" y el hacerse el mártir (o pasarse como tal) cuando las circunstancias (comentarios desfavorables) lo recomiendan. Por cierto, le han invitado a Salvador de Bahía, y a su afín Azevedo, para departir con los magistrados del Tribunal Supremo y con los restantes brillantes blogueros brasileños acerca de la libertad de expresión?

Tan light como de costumbre, sr. Arias.


Y de ultraderecha, porque ¿a qué si no viene sacar a colación el marxismo?
Que yo sepa, la doctrina social de la Iglesia católica, que difícilmente puede calificarse como marxista, también insiste en la necesidad de tener ciertas condiciones económicas básicas para conseguir la felicidad.


Si se quiere saber sobre la realidad de Brasil es mejor no entrar a este blog.

Más que matrimonio periodístico de conveniencia, podría llamarlo usted corporativismo profesional muy conveniente ¿Le parece a usted mejor, señor Aventurero? De alguna forma, los tribuletes como nosotros tenemos que defendernos de los listillos como usted. Sin embargo, lo más sorprendente de todo, es que si tiene usted tal concepto de El País y de su corresponsal, no sé que coño anda husmeando por estos pagos un día sí y otro también. Váyase usted a otro periódico si tanto le disgusta éste, o funde usted uno más acorde con sus intereses, pero no venga aquí a pelar la pava y encima protestar por estar aquí pelando la pava cuando nadie le obliga a ello.

No te preocupes demasiado, querida Farah, de lo que los comentaristas puedan decir o pensar de ti. Muchas más y peores cosas ,dicen de mi como ves, desde grosero a cinico, pasando por senil, superficial y vendido al periódico. Lo importante son tus ideas, puedan o no gustar a algunos. El resto olvidalo que se lo lleva el viento. Me gustaría, por ejemplo, tu reflexión sobre la felicidad y sobre la felicidad de los brasileños que conoces tan bien. Por ejemplo si crees que los pobres de Bahía son capaces o no de ser felices.
Un abrazo grande.

To: juanjosearias@hotmail.com

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Celebro que haya optado por el lado humorístico. Su salud se lo agradecerá. Creo que es mejor así. Lo de mis gracietas es cuestión de tiempo, si se va acostumbrando, verá que hasta puede usted aprovechar unas risas.

Sí, hoy me he levantado mal porque encontré mi cama vacía, ese es el motivo. Nada que no pueda resolverse a la mañana siguiente rsrsrs

Vaya, Jorge, ¿no ha visto el lado cómico de mi comentario? Se nota que es usted español. Siempre amargado.
¿Qué? Cortito de relaciones sexuales, ¿eh? :-)
Que brincalhão e descontraído eu sou...

U-
Creo que usted tiene más futuro en Europa que en Brasil. Quédese en España, por favor, seguro que le irá muy bien, con crisis o sin ella. Es obvio que usted pertenece a esa parte de brasileños que seguramente lejos de Brasil le iría mejor. Muy respetable. Pero hay muchos brasileños también que, contrariamente a lo que dice usted, después de haber conocido el maravilloso Primer Mundo, optan por volver a Brasil corriendo. Nada mejor que conocer lo de fuera para valorar mejor lo que uno tiene dentro. Cada uno cuenta las cosas y elije según le haya ido en el baile. Ahora bien, yo le voy a dar a usted un consejo, y como a usted, también a los brasileños que estén en la misma tesitura, nunca mejor dicho, ya que usted no ha podido evitar caer en la tentación de anunciar a bombo y platillo que está haciendo un doctorado en España y por lo tanto estará haciendo la tesis supongo. Si algún brasileño está haciendo un doctorado en España, no lo dude, regrese a Brasil y obtendrá mejor recompensa de trabajo que en España, eso se lo garantizo. Ahora bien, si prefieren ser camareros, mejor quédense en España. Y esto que les digo está probado. Los únicos brasileños que he conocido en España que teniendo un doctorado optaron por quedarse en España en vez de regresar a Brasil, o eran personas aterrorizadas por la violencia de Brasil, pues ya habían sido asaltados varias veces en la mayor parte de los casos, o se trataba de ignorantes a quienes ese doctorado no creo que les sirviese para nada.
Por otra parte le diré otra cosa, joven. Usted no es quién para decidir si los demás deben reir o no las gracias de otros ¿Quién coño se cree usted que es? Un poco menos de prepotencia le iría bien, esa que parece haber heredado de su lado español. Si mis comentarios espantan o no al resto de miembros de este blog es algo que usted no está en condiciones de dirimir, porque usted aquí es nadie. La única persona que es alguien en este blog y cuya identidad está confirmada es el señor Juan Arias, reputado y reconocido periodista del principal diario de información de España, y debidamente acreditado, con asentamiento de sus reales como corresponsal de El País en Rio de Janeiro. El resto de los que estamos aquí somos meros comparsas sin identificar, a no ser por un burdo nick que cualquiera se ha podido inventar, ni siquiera tenemos la certeza de si estamos dirigiéndonos a un hombre o a una mujer. Excepto el caso de la señora Marina Silva, que ha tenido a bien mostrar su identidad ofreciendo el blog que ella misma gestiona en Brasil. ¿Por qué no se olvida de mi y sigue su camino? Yo de usted estaría aprovechando mejor el tiempo en la tesis que estando aqui haciendo un bateboca con un ente virtual de nick "Jorge". ¿Usted es de los que entran en Internet y leen todo a pie de letra?

Juan,
Si usted le sigue riendo las gracias al crétino ese que se hace llamar Jorge - no estoy insultando, ¿eh?, sólo soy un brincalhão e um descontraído -, va a espantar a muchos de sus lectores. A mí sinceramente me molesta que el tipo ese tenga que hacer sus "gracias" metiéndose con los españoles (o con cualquiera). Y no es porque me sienta aludido por ser mitad español - también soy muy crítico con este país que me está acogiendo temporalmente mientras obtengo mi doctorado -sino porque detesto importunar a los españoles con ese tipo de "bromas". ¿Qué necesidad hay?
Además, ese argumento simplista que continuamente expone ese tipo aquí no le hace ningún favor a los brasileños. Brasil es un país estupendo, pero le aseguro que hay muchos brasileños que conozco que, después de su doctorado, prefieren establecerse en el extranjero porque consideran que Brasil no les iba a proporcionar una calidad de vida aceptable. Ésa no es mi opción, pero hay que respetarla claramente.
Vamos a ver si entre todos podemos ser más equilibrados sin molestar a nadie.

Pessoal! Impressionante! Acabo de encontrar a Farah y los Clones numa gravaçao da TV brasileira. Espetacular! Imperdível! A Farah aparece com outra identidade...MAS É ELA!

http://www.youtube.com/watch?v=PMKRWOxzSdg

Poxa, Gilmar, nao fique assim, amigo. O Juan nao pode estar sempre a todas as notícias do Brasil, ué. Nao acha que deveria agradecer que um jornalista espanhol que mora no Brasil tenha aberto um blog sobre o Brasil? Venha, homem, nao seja durao com o Juan, ele nao merece.

Acompanho El País todos os dias. E fico triste em saber que Juan Árias só é escalado para falar do Brasil quando o assunto nos é desabonador. Se for contra o Governo Federal, Juan Árias se associa aos ultraconservadores O Globo e Revista Veja. Agora que foi descoberta uma associação criminosa da revista que inspira o colonista, Juan Árias não informa seus leitores sobre o assunto. Juan Árias foge do assunto do momento como o diabo da cruz. El País poderia mandar ao Brasil um correspondente mais digno, que o Brasil e os brasileiros merecem.

Farah, tampoco hay que exagerar, no toda mi gente me detesta. Algunos se lo pasan chachi piruli conmigo, pero debo reconocer que con españoles soy de dificil encaje dadas mis características ¿no? Sin embargo con los brasileños tengo mejor enganche, aunque también hay excepciones. Una cosa tengo clara, con una mujer tan amargada como tú, seguro que me aburriría mucho. No sé de donde eres, pero a juzgar por tus maneras estarías más cerca del prototipo de española media. Y si eres brasileña, debes ser una mutación genética o una rarity, quien sabe, devota da Igreja Universal.

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Sobre el autor

es periodista y escritor traducido en diez idiomas. Fue corresponsal de EL PAIS 18 años en Italia y en el Vaticano, director de BABELIA y Ombudsman del diario. Recibió en Italia el premio a la Cultura del Gobierno. En España fue condecorado con la Cruz al Mérito Civil por el rey Juan Carlos por el conjunto de su obra. Desde hace 12 años informa desde Brasil para este diario donde colabora tambien en la sección de Opinión.

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