Juan Arias

¿La felicidad es marxista? ¿Sólo alegres o también felices?

Por: | 12 de mayo de 2012

Felicidad brasileña
Brasil aparece entre los primeros países del mundo en los que sus ciudadanos se consideran felices.
Se han cumplido ya siete meses desde que este blog VIENTOS DE BRASIL, empezó a viajar por la red. Debía tratar fundamentalmente de Brasil y de los brasileños, aunque a veces los mismos lectores me empujaron a abordar algún otro tema.

Mi primer post se titulaba “En Brasil es primavera”. Lo era climatológicamente aquel 29 de septiembre. Y quería también ser una metáfora de la vocación de Brasil a germinar en todos los ámbitos de sus posibilidades, que son muchas.

Hoy en Brasil es otoño y los brasileños se sienten felices con algunas conquistas que Europa les envidia, como la de no sufrir los latigazos del paro, ni las angustias de la crisis económica que azota a los países ricos, hacia los que un día los brasileños más pobres que hoy corrían en busca de fortuna. Hoy son los europeos los que quieren venir a trabajar en Brasil.

En estos siete meses, muchos de los más de dos mil comentarios dejados en el blog, me han criticado a veces el haber presentado a un Brasil demasiado “idílico”, olvidando que es un país que sufre aún de una de las mayores desigualdades sociales del mundo y que es azotado por todo un abanico de violencias e injusticias. Lo es.

Llevo viviendo aquí 14 años. Sin embargo, también se, que es un país que está mejorando, que no se siente infeliz ni frustrado, que aún reconociendo lo que le falta por conquistar, sabe reconocer, lo que ya ha ganado y las posibilidades que tiene de ir mejorando. Sería injusto y desleal si no lo reconociera.

Felicidade indigena
Los que suelen dejar un comentario en el blog son una pequeña minoría de los lectores diarios
, por lo que no conozco lo que esos miles de lectores pensarán de lo que les cuento de Brasil, hoy objeto de de deseo en el mundo.

Uno de los temas que han aparecido mucho directa o indirectamente en los comentarios es el tema de la felicidad de los brasileños. Sin lo son de verdad o si se trata sólo de una leyenda. Si son felices o sólo alegres, o si en el fondo son más infelices de lo que pueda aparecer en superficie.

Como creo que el tema de la felicidad es universal y nos toca de cerca de a todos, he querido dedicar al tema este post, como regalo a mis lectores, conocidos y anónimos, medio año después de haber comenzado esta aventura.

No es una cuestión fácil hablar de la felicidad de los brasileños, porque todas las generalizaciones suelen ser erradas. Claro que existen hoy en Brasil personas que son sólo alegres. Y que las hay que ni son alegres ni felices, porque viven atenazados por la tragedia.

¿Se puede ser alegre sin ser feliz? El senador Cristovam Buarque, una de las figuras más serias de la política brasileña que ya fue ministro de Educación, Gobernador y Rector de la Universidad de Brasilia, autor de más de 40 libros, es el promotor de una ley que, al igual que en los Estados Unidos, incluya en la Constitución brasileña el “derecho de los ciudadanos a la felicidad”.

La idea de Buarque levantó enseguida una polvoreda de críticas y polémicas. ¿Es que la felicidad se puede imponer por ley? ¿Quién es capaz de decretar lo que hace o no feliz a un individuo? ¿Es que los brasileños no son ya felices?

Manos negras y blancas
La discusión acerca de si los brasileños reconocidos mundialmente como un pueblo alegre, amante de la fiesta, del baile, de la playa, de los carnavales sensuales y hasta eróticos y de las fiestas entre amigos, son tambien un pueblo feliz, se basa en dos concepciones diferentes de felicidad.

¿Es la felicidad una realidad personal, íntima, individual o más bien una dimensión sólo social y política? En otras palabras: ¿Es posible que un ciudadano pueda ser feliz si vive en una sociedad donde la violencia le impide salir tranquila a la calle, o donde sus hijos tienen que ir a una escuela donde no aprenden, o donde son forzados a hacer un trabajo que odian y con pocos derechos que reivindicar¿ ¿Es posible vivir felices en una sociedad con sangrantes diferencias sociales donde unos pocos detienen la mayoría de las riquezas? ¿Es la felicidad marxista o de izquierdas?

Según la concepción marxista, no puede exitir, en efecto, felicidad personal sin dimensión social y política, es decir, difícilmente puede haber personas felices si la sociedad es injusta.

Crianca feliz
Es la tesis, por ejemplo de Francisco Viana, catedrático de Filosofía Política de la Pontificia Universidad Católica de Sâo Paulo (PUC). “En la práctica, la felicidad es una cuestión metafísica, pero una metafísica práctica y no está vinculada al individuo sino a la colectividad”, afirma.

Para Viana, en Brasil, “la felicidad siempre estuvo asociada a las fiestas, al futbol y aun etéreo sentimiento de amistad y hospitalidad” y escribe. “Hemos creado en ese sentido una mitología que no responde a la realidad social del país. Hoy, entre nosotros, existe un proceso de integración de grandes masas de la sociedad en el consumo, pero la cuestión social de la felicidad continúa en suspenso”.

Llega a decir el autor marxista:: “Nos hemos acostumbrado a vivir infelices, pero creemos que somos felices. Es una tragedia de nuevo tipo”.

Viñeta sobre la felicidad

¿Es una tragedia de nuevo tipo o es la continuación del personaje de Mario de Andrade, el indígena Macunaíma siempre en busca de su talismán Muiraquita?
Así lo piensa, por ejemplo, Victor, uno de mis lectores brasileños, que se presenta como Alethos y que afirma: “No estamos contentos. No perdemos la alegría ni la ganamos. Padecemos así. Somos Macunaimas buscando a Muiraquitá. La buscamos y padecemos con la búsqueda y en realidad sólo buscamos porque estamos tristes. Macunaíma no es como Alonso Quijano. Na hay ilusión en él. No hay lucha . Hay pereza, como dice Andrade”.

Según Buarque, interrogado por este blog, la felicidad no es sin embargo, sólo política y social y por tanto no lo es sólo colectiva, sino también “personal”, aunque los políticos, señala, “tenemos la tarea y la obligación de facilitar a los ciudadanos el camino de la felicidad eliminado tantos motivos de infelicidad”.

En la defensa de su proyecto de ley para introducir en la Constitución el “derecho a la felicidad”, Buarque, siempre agudo, disiente de la tesis puramente marxista y afirma: “Ningún gobernante puede hacer a una persona más feliz, porque los valores son personales y subjetivos, y son innumerables las variantes que en la vida tocan las emociones de cada ciudadano”. Y añade: “La labor del político es sólo eliminar los escombros que impiden a los ciudadanos llegar a la felicidad". Creo que Buarque lleva razón.

Injusticia
Si sólo fuéramos capaces de ser felices colectivamente, más de la mitad de la Humanidad, hoy, sería infeliz también personalmente.
Y eso creo que no es cierto. A veces hay más felicidad personal en medio a la infelicidad social, que al revés. No son los países más pobres los que presentan mayores índices de suicidio, por ejemplo.

¿Y volviendo a los brasileños? Mi tesis es que, colectivamente, dadas aún las desigualdesde sociales y la inmensa corrupción política, Brasil no podría ser un pueblo aún feliz desde el punto de vista marxista, a pesar de lo mucho que este país ha mejorado social, económica y democráticamente. Y sin embargo, creo que sí lo es.

Lo es por índole personal, porque a pesar de la violencia del narcotráfico, es un país pacífico; porque sabe en general conformarse ( no resignarse, que eso es otra cosa), con lo poco o mucho que tiene. Y lo es porque sabe que para él, mejor, que para los países ricos, su futuro se presenta con menos nubes. En un último sondeo el 71% de la clase media baja afirma que está mejor que ayer, y cree que sus hijos estarán mañana mejor que ellos hoy. Y un 77% está contento con su Presidenta Dilma.

Poseen, además los brasileños, respecto a la felicidad, algo que los distingue, por ejemplo, de nosotros los europeos: cuando son felices no les importa confesarlo. A nosotros nos cuesta más aceptarlo. Viste más decir que estamos pésimos, que “vamos tirando”, en vez de decir, como los brasileños: “Tudo jóia”, “tudo legal”, aunque dentro les apriete la necesidad. Es como si dijeran: “No sé si soy feliz o no, pero quiero serlo”.

Y eso es ya empezar a serlo. Es una filosofía diferente de la nuestra. La de ellos tiene, en sus cromosomas, profundas raíces de sabiduría indígena y africana. Es una filosofía más de la paradoja, más oriental, que aristotélica.

Pájaros felices
Quizás los brasileños ya no estén, como cree el lector, a la búsqueda del talismán de Macunaíma del gran escritor Mario de Andrade y sí de un país moderno,
justo, menos desigual, con posibilidades para todos, donde adultos y niños, blancos, negros, pardos, indígenas y sobretodo las mujeres, puedan creer que la felicidad es patrimonio de todos y no sólo un sueño sólo para ricos, sabios, varones y políticos aprovechados y sin escrúpulos.

¡Que sean felices, si pueden, amigos lectores!, porque hay también quien tiene miedo a ser feliz y sufre cuando lo es hoy, pensando que mañana podrá no serlo. Al refrán que reza: “A cada día su pena”, podría añadírsele, también este otro: “A cada día su pequeña felicidad”. ¿Por qué no? Creo que podría ser un refrán más brasileño que europeo.

Y no me crucifiquen demasiado, por favor. Como existen hinchas del futbol, yo soy hincha del pueblo brasileño, cante o llore, gane o pierda, como los verdaderos hinchas.
¡Gracias a todos los lectores de estos siete meses!, Y seguimos con la aventura.

Ah, felicidad puede ser también el escalofrío de placer que produce un poema de la fuerza de este de Borges, aunque sea tremendamente triste:

LA LUNA

Hay tanta soledad en ese oro.
La luna de la noche no es la luna
que vio el primer Adán. Los largos siglos
de la vigilia humana la han colmado,
de antiguo llanto. Mírala. Es tu espejo.


Luna llena



Hay 123 Comentarios

¿Pero por qué se agria usted tanto, hombre? Si usted es tan brasileño, por su cabreo parece que lleva una eternidad en Europa rsrs

La felicidad, según Jorge, que aprovecha su nombre para hacerse publicidad de su buffette de abogados por la cara, pasa por ser procaz, insultar y hurgar en las vidas ajenas. Triste vida vivir rodeado e extranjeros porque tu gente te detesta, inclusive ¡vaya usted a saber los motivos de tal compañía! A mi con una vez que me faltó el respeto no lo considero ni juguetón ,ni niño grande, ni niño muerto: un entrometido que se las da de listo y opina desde una perspectiva muy superficial.
Querido Juan, lo que ha dicho Aventurero es bien serio y para tomarlo en cuenta.....
Carmen Miranda es la muestra de la infelicidad que le dio la fama y la riqueza, por lo tanto, Brasil, es un país como otro cualquiera, lleno de envidias y de humanidades varias...

Sí, es eso. Ha dado usted en el clavo. No tengo sentido de la autocrítica. Qué clarividencia!

Soy más brasileño que usted, no lo olvide.

Hay que joderse con algunos...

Muchas gracias, Juan, por su comprensión. Ha dado usted de lleno en la definición. Amo la vida, me encanta la gente y soy de natural divertido y juguetón. Y hasta polimorfo perverso en la definición de Freud rsrsrs. Puede usted definirme como un "niño grande" si lo prefiere. No hay maldad en mi, por el contrario. Siempre que puedo ayudar al prójimo lo hago. Pero no puedo evitar ser un "encrenqueiro" jajaja. ¿Qué podría decir de la mujer española, si mi madre es española y gallega?. Creo que usted conoce bien a las matronas gallegas. Pero eso no tiene que ver para poder decir que las mujeres españolas de dulces no tienen nada. Usted nuevamente dio en el clavo. Pero nosotros los hombres españoles tampoco hemos ayudado mucho para que lo fuesen, eso también es cierto. Juan, siempre fui polemista, pero repito, no hay maldad. Es sólo conocerme un poco para saber que nunca le haría daño a nadie. Se nota que usted lleva 14 años en Brasil y los ha aprovechado muy bien. Cumprimente a sua esposa da minha parte. Um grande abraço.

Por cierto, U, es muy enriquecedor descubrir cómo los extranjeros nos ven a los españoles, en vez de regodearnos en saber cómo nos vemos a nosotros mismos. Si usted supiese la imagen que los españoles tenemos entre la colonia de brasileños en España, a lo mejor mis comentarios le parecerían "pecata minuta". Sin acritud, eh?

Aunque no le conozco personalmente, usted, Jorge, me parece lo que en Brasil llaman un cara legal, un niño juguetón y divertido que ama la vida.
Ha hecho bien en aclarar lo de las mujeres españolas para que no parezca que usted las ofende a todas en general. La mujer española, por ejemplo es muy sincera y solidaria entre otras muc has cosas admirables, aunque es cierto que, en general, las brasileñas son m´[as dulces y comprensivas. Es cuestión de carácter y a veces hasta de clima, como decía un comentarista.
Un gran abrazo

To: juanjosearias@hotmail.com

Querido U:

No se puede contentar a todos. Si usted como español se da por aludido por mis comentarios sarcásticos y soeces sobre los españoles, será porque alguna verdad habrá en mis palabras que le incomoda, tal vez se vea reflejado en ellos y eso le produzca tanta vergüenza ajena. Tal vez con un poco más de autocrítica, menos españolear y menos nacionalismo, usted sea capaz de reirse de sí mismo como yo hago, pues que yo sepa, soy español igualmente. Saudaçoes galegas.

Sin querer azuzar el debate, a mí a veces me da vergüenza ajena leerle, querido Jorge.

Me gustaría que fuese más comedido cuando hable mal de los españoles. Yo también admiro en muchos sentidos a los brasileños, e incluso tengo la doble nacionalidad, pero no me dedico a insultar - sí, eso es lo que usted hace muchas veces, insultar - al pueblo español.

Se puede ser brincalhão e descontraído sin insultar. No hay necesidad de esto último.

Saludos sin acritud.

U

Caro Juan:

Agora falando sério, nao dé bola a esse cara. Seu blog é sério e muito interesante, é um blog sabor Brasil. Se ele nao se sente a vontade nele, o melhor que pode fazer é ir embora e procurar outro blog. Primeiro partiu para bronca comigo, depois foi atras da Paula, e agora quer rematar com você rsrsr. Em fim. Eu reconheço que as vezes sou da pesada, mas nao faço por maldade, ué. Eu sou um cara descontraido e gosto de farra mesmo, Juan. Se tenho que falar sério, falo, mas as vezes dou um jeito para descontrair, né? O problema de Internet é que é muito dificil saber qual é o contexto das palavras que aparecem na tela, pois a ausencia de comunicaçao nao verbal cria muita confusao. Já houve quem interpretou minhas palavras como querendo denigrar a mulher brasileira, quando na realidade é tudo o contrário, pois nao há coisa mais admirada por mim que a mulher brasileira, que respeito e sempre respeitarei, pois é de bem nacidos ser grato, sendo que minha parceira é brasileira .Eu tenho falado da mulher espanhola de maneira muito crítica, mas isso nao quer dizer que eu nao ajudasse elas, eu tenho amigas espanholas também, ué. Só que eu utilizo hipérboles para abordar a questao do jeito de ser das espanholas e de maneira caricaturesca, satírica, e sarcástica, e posso lhe garantir que em privado, muitos espanhois dao a maior risada com o que eu falo, porque sabem que no fundo tenho razao rsrsrs. Em fim, nao quero parecer acaparador, nem dar uma imagem do que nao sou. Se em algum momento você acha que eu "salgo del tiesto", você me diz. Um gtrande abraço.

La felicidad es algo subjectivo...cosa de si conocer a uno mismo, dejar morir su ego, assumir lo que eres de verdad, sin la personalidad formada pela sociedade. Dejar su esencia fluir.
PERO HAY ALGO MÁS QUE LLAMA LA ATENCIÓN....Sin duda el poema de Borges.......ah!!! Borges el cazador de las metaforas más originales.....es un grand regalo a los lectores.Gracias Sr. Juan


Publicado por: Elenis |

Arias: Tener celos y sufrir por usted; está usted maluco??? Dice, y no sin razón, que le gusta aprender de quienes les hacen comentarios serios no chabacanos que no son merecedores de su post de hoy, término (post) importado, porque, al parecer, no encuentra en español su traducción. Pero hombre de Dios considera que lo que usted publica, incluido el artículo de hoy, puede ser calificado de serio??? Le causan diversión alguno de mis comentarios, dice. No me cabe duda que usted se acerca a la senilidad si ya no está de lleno en ella. Usted es capaz de considerar serios los articulos que publica cuando en el noventa por ciento no pasan de ser meras anécdotas en las cuales la ligereza y frivolidad son comida (lectura) para ignorantes y que prevalecen por doquier sin el menor atisbo de nivel intelectual aparte de lo mal redactado que los presenta??? Le vendrá bien hacer un pequeño ejercicio de humildad y esmerarse un poco más en la composición y redacción del asunto que publica en su blog a diario. No voy de blog en blog porque carezco de tiempo para ello y tampoco estoy interesado en hacerlo, pero me interesa cuanto se publique de Brasil para distinguir la paja de la viga y la verdad de la mentira. Y por eso disiento -y mucho- de cuanto usted afirma en sus publicaciones que tan lejos están de la verdad. Y al lector no se le debe minusvalorar y engañar por muy infantiles que usted crea sean. Efectivamente, muchos de sus lectores, a juzgar por sus comentarios, no tienen la lucidez y preparación que sería conveniente para saber discernir lo que es correcto de lo que no lo es. Y usted lo sabe y de esa forma cobra de El País pasando de puntilla por todos cuantos asuntos afectan seriamente a Brasil. Seguro que no ha sido invitado, ni lo será jamás, aunque lo jurase nadie le creería, a ninguno de los encuentros previstos por dos de los magistrados del Tribunal Supremo Federal de Brasil con los más sobresalientes blogueros del país (entre los cuales tampoco se encuentra su divinizado Reinaldo Azevedo) en Salvador de Bahía. Ya ve usted Arias, seguramente este comentario tampoco le divertirá mucho. Caso contrario -si le divierte- su caso de senilidad prematura es muy serio y preocupante. Dulces sueños, Arias.

Sólo sufro, querido Aventurero, con los que no son capaces de aceptar la crítica. Me encantan al revés los que me ayudan con sus críticas inteligentes a reflexionar. Ya le he dicho que aprendo mucho de los que me presentan argumentos serios que me ayudan a reflexionar.
No a los que califican de gresero un post como el de hoy que considero totalmente respetuoso hacia mis lectores.
De nuevo un abrazo y no sufra por mi. De verdad.

To: juanjosearias@hotmail.com

Yo soy así, Aventurero. Me gusta el debate y hasta la polémica de ideas y me gustan los que disienten de mis ideas y las contrastan
con inteligencia, Aprendo muchos de los comentarios de tantos lectores. Lo que no me gusta es la pura chabacanería o el insulto a los demás. Si no le gusta mi periodismo, según usted, light, tiene tantos otros blogs que podrán gustarle más. Eso es lo bonito de la libertad de poder escoger.
De cualquier modo, personalmente, me gusta tenerle como lector y hasta me divierto con muchos de sus comentarios irónicos y con humor, que es la salsa de la vida.
Un abrazo y no tenga ciumes como dicen los brasileños.

Arias: Y añado para concluir que usted lo de "justiciero" se lo ha creído y tomado al pie de la letra. Cuánto debe usted sufrir con los comentario que no le juegan su "boliche". Pobrecillo!!! Lo dicho, Arias, de nada.

Arias: A mi también me preocupa -y mucho- su complacencia con quienes le regalan sus oídos con tan infantiles comentarios tan proclives al periodismo light (ligerísimo) que usted practica a sabiendas que serán del agrado de sus fieles y sumisos lectores. Arias, de nada.

Gracias, Jorge, por tu comprensión. Ya ves que hasta las brasileñas aprecian tu sentido de humor. Lo que ocurre es que como no soy de los que censuran los comentarios, me preocupa a veces que algunos puedan pasarse y llegar al agravio personal.
Un gran abrazo


To: juanjosearias@hotmail.com

Paula, fique de olho, porque agora o cara vai a por você hahahaha.

Paula: Qué alegría saber que te gusta el circo. Te deseo también dulces sueños. Y que no pienses más, tanto tú como el bloguero, en el elefante. Parece que eres muy feliz con las desgracias ajenas. Es tu forma de entender la felicidad???

Zanjo los despropósitos que el tal Jorge plantea porque los considero propios de un boludo y pelotudo sin más cultura y sentido común que el de un hombrecillo que cuando no tiene razones con las que rebatir las de la otra parte recurre al "justiciero". Pobrecilla figura, me da lástima. Para aclarar lo que el bloguero solicita acerca de su exposición me remito a mis dos primeros comentarios que, visto y lo visto, el bloguero ni siquiera ha leído. Eividentemente, el susodicho Jorge, ni se ha enterado porque lo suyo es presumir de hacer el amor y que, sin embargo, en España no lo hace -lagarto, lagarto- porque las españolas son tristes y amargadas. Se les nota, añade, cuando van en cualquier medio de transporte. Basta mirarle a sus caras. Para cara la del sujeto Jorge. Aunque duermas sozinho, dulces sueños tengas, angelito.

Juan, deixa os dois! Está muito divertido, brasileiros nao se importam com isto. Pense nos inúmeros comentários que chegam ao seu blog, fazendo-o campeão do El pais. No dia que o rei matou o elefante eles também falaram muito palavrão, nao se estresse.

Juan ¿Qué se hace en estos casos? ¿Pasamos olímpicamente o entramos al trapo? Este pobre hombre está muy mal, muy mal, muy rebotado. No hace más que ratificar mi tesis, es decir, este hombre tiene déficit de abraços, carinhos e beijinhos kkkk Habiendo eso, es imposible que una persona normal se tome tan a pecho un comentario jocoso. En fin. Vamos a darle el beneficio de la duda al Justiciero del Blog rsrsrs

"Cuanta gilipollez junta y perdonen la expresión". Con esa manera, que define a quien la manifiesta, comenzó el malestar que justifica mi actitud como persona que se precia de serlo. Creo fue a las 14, 17, 33. Y el insulto fue proferido por Jorge. Reaccioné de forma adecuada. No se puede insultar gratuitamente. Ni tan siquiera por ser misógino que parece ser el caso de este individuo. Está cabreado,dice, porque no puede echar un "polvo" (sic) en España. Lo siento, pero no puedo ayudarlo. En todo caso, y a juzgar por sus grandes conocimientos en la materia de la felicidad la cual va unida, según él, al sexo, pues qué lo voy a hacer. El indicado debe tener algún defecto (no me interesa cuál pueda ser) para no encontrar en España un medio para satisfacer su irreprimible y legítimo deseo de copular. Con lo fácil que resulta tal actividad en España, o en cualquier otro país, me resulta harto extraño y demagógico, por lo mentiroso, que no sepa, pueda y disponga de oportunidad para satisfacer su notoria líbido. Lo digo de ésa forma porque él así describe su desesperada situación que le lleva a estar muy muy cabreado porque no consigue solucionarlo. Pobrecillo !!! Oíga, repito, no lo entiendo, salvo que tenga demasiados años o no sepa cautivar a las españolas que cuando besan, besan de verdad porque a ninguna le interesa besar con frivolidad. Y tampoco comprendo que si tan insatisfecho se siente sexualmente, arrastrando su infelicidad por este blog, que permanezca en España y no vuelva a Brasil donde -él sostiene- se hace el amor a mansalva. Regrese, hombre, regrese. Y, en todo caso, creo a usted le gusta, y mucho, lo de la bunda. A lo mejor, en Brasil se siente más gratificado aunque no creo en España lo defrauden a la vista de su desesperación. Será cuestión de que lo "persiga". También los bajitos, medianos y/o altos pueden disfrutar de los buenos días perdidos. Ánimo, paciencia y perseverancia.

Cara Paula:
Você está vendo? Eu acho que você é a única que me está entendendo aqui rsrsr. Poxa, eu sou brincalhao mesmo e piadista de marca maior. Que culpa eu tenho de ser bem humorado?. Como nao vou ser, se eu fui bem tratado no Brasil com os mais carinhosos cafunezinhos básicos, uai! Sou grato mesmo e sempre serei para a mulher brasileira. Ainda bem que encontrei o Brasil kkkkkkk. Isso já foi felicidade completa, querida.

Querido Juan:

Pido disculpas si he elevado el tono de los comentarios, pero, hostias, felicidad y sexo son dos cuestiones íntimamente ligadas. No puedo entender que no se pueda hacer alusión a uno de los factores que más felices hacen a las personas. No creo que los brasileños del blog se escandalicen porque alguien hable de sexo como fuente de placer y por tanto de felicidad . En todo caso, puede que se escandalice alguna española que ande por aqui jajaja. Yo no he insultado a nadie, simplemente me he limitado a exponer mi punto de vista sobre la felicidad, y yo sinceramente creo que un pueblo con niveles de sexo bajos es un pueblo más infeliz y eso lo defiendo en el foro público que sea y además lo argumento y con pruebas. El problema es que un sujeto con poco sentido del humor ha incursionado en mi discurso partiendo hacia la gresca, teniendo yo que cortar al susodicho "mandando-o a tomar no cú" via Youtube, porque de seguir el bateboca entre ambos esto sí que chafaría el blog, y muy lejos de mi ánimo que eso ocurra. De ahí mi corte expedito. De todas maneiras, sempre ao seu dispor para o que for miste, Juan. Um abraço.

Eres siempre,Marina,muy generosa con este blog. Me emociona que una brasileña se sienta sintonizada con la imagen que de su gran país intenta dar un español que nunca deja al mismo tiempo de presentar las dos caras:la posaitiva y la triste, como lo es la vida
Un gran abrazo

To: juanjosearias@hotmail.com

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Sobre el autor

es periodista y escritor traducido en diez idiomas. Fue corresponsal de EL PAIS 18 años en Italia y en el Vaticano, director de BABELIA y Ombudsman del diario. Recibió en Italia el premio a la Cultura del Gobierno. En España fue condecorado con la Cruz al Mérito Civil por el rey Juan Carlos por el conjunto de su obra. Desde hace 12 años informa desde Brasil para este diario donde colabora tambien en la sección de Opinión.

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