Juan Arias

¿La felicidad es marxista? ¿Sólo alegres o también felices?

Por: | 12 de mayo de 2012

Felicidad brasileña
Brasil aparece entre los primeros países del mundo en los que sus ciudadanos se consideran felices.
Se han cumplido ya siete meses desde que este blog VIENTOS DE BRASIL, empezó a viajar por la red. Debía tratar fundamentalmente de Brasil y de los brasileños, aunque a veces los mismos lectores me empujaron a abordar algún otro tema.

Mi primer post se titulaba “En Brasil es primavera”. Lo era climatológicamente aquel 29 de septiembre. Y quería también ser una metáfora de la vocación de Brasil a germinar en todos los ámbitos de sus posibilidades, que son muchas.

Hoy en Brasil es otoño y los brasileños se sienten felices con algunas conquistas que Europa les envidia, como la de no sufrir los latigazos del paro, ni las angustias de la crisis económica que azota a los países ricos, hacia los que un día los brasileños más pobres que hoy corrían en busca de fortuna. Hoy son los europeos los que quieren venir a trabajar en Brasil.

En estos siete meses, muchos de los más de dos mil comentarios dejados en el blog, me han criticado a veces el haber presentado a un Brasil demasiado “idílico”, olvidando que es un país que sufre aún de una de las mayores desigualdades sociales del mundo y que es azotado por todo un abanico de violencias e injusticias. Lo es.

Llevo viviendo aquí 14 años. Sin embargo, también se, que es un país que está mejorando, que no se siente infeliz ni frustrado, que aún reconociendo lo que le falta por conquistar, sabe reconocer, lo que ya ha ganado y las posibilidades que tiene de ir mejorando. Sería injusto y desleal si no lo reconociera.

Felicidade indigena
Los que suelen dejar un comentario en el blog son una pequeña minoría de los lectores diarios
, por lo que no conozco lo que esos miles de lectores pensarán de lo que les cuento de Brasil, hoy objeto de de deseo en el mundo.

Uno de los temas que han aparecido mucho directa o indirectamente en los comentarios es el tema de la felicidad de los brasileños. Sin lo son de verdad o si se trata sólo de una leyenda. Si son felices o sólo alegres, o si en el fondo son más infelices de lo que pueda aparecer en superficie.

Como creo que el tema de la felicidad es universal y nos toca de cerca de a todos, he querido dedicar al tema este post, como regalo a mis lectores, conocidos y anónimos, medio año después de haber comenzado esta aventura.

No es una cuestión fácil hablar de la felicidad de los brasileños, porque todas las generalizaciones suelen ser erradas. Claro que existen hoy en Brasil personas que son sólo alegres. Y que las hay que ni son alegres ni felices, porque viven atenazados por la tragedia.

¿Se puede ser alegre sin ser feliz? El senador Cristovam Buarque, una de las figuras más serias de la política brasileña que ya fue ministro de Educación, Gobernador y Rector de la Universidad de Brasilia, autor de más de 40 libros, es el promotor de una ley que, al igual que en los Estados Unidos, incluya en la Constitución brasileña el “derecho de los ciudadanos a la felicidad”.

La idea de Buarque levantó enseguida una polvoreda de críticas y polémicas. ¿Es que la felicidad se puede imponer por ley? ¿Quién es capaz de decretar lo que hace o no feliz a un individuo? ¿Es que los brasileños no son ya felices?

Manos negras y blancas
La discusión acerca de si los brasileños reconocidos mundialmente como un pueblo alegre, amante de la fiesta, del baile, de la playa, de los carnavales sensuales y hasta eróticos y de las fiestas entre amigos, son tambien un pueblo feliz, se basa en dos concepciones diferentes de felicidad.

¿Es la felicidad una realidad personal, íntima, individual o más bien una dimensión sólo social y política? En otras palabras: ¿Es posible que un ciudadano pueda ser feliz si vive en una sociedad donde la violencia le impide salir tranquila a la calle, o donde sus hijos tienen que ir a una escuela donde no aprenden, o donde son forzados a hacer un trabajo que odian y con pocos derechos que reivindicar¿ ¿Es posible vivir felices en una sociedad con sangrantes diferencias sociales donde unos pocos detienen la mayoría de las riquezas? ¿Es la felicidad marxista o de izquierdas?

Según la concepción marxista, no puede exitir, en efecto, felicidad personal sin dimensión social y política, es decir, difícilmente puede haber personas felices si la sociedad es injusta.

Crianca feliz
Es la tesis, por ejemplo de Francisco Viana, catedrático de Filosofía Política de la Pontificia Universidad Católica de Sâo Paulo (PUC). “En la práctica, la felicidad es una cuestión metafísica, pero una metafísica práctica y no está vinculada al individuo sino a la colectividad”, afirma.

Para Viana, en Brasil, “la felicidad siempre estuvo asociada a las fiestas, al futbol y aun etéreo sentimiento de amistad y hospitalidad” y escribe. “Hemos creado en ese sentido una mitología que no responde a la realidad social del país. Hoy, entre nosotros, existe un proceso de integración de grandes masas de la sociedad en el consumo, pero la cuestión social de la felicidad continúa en suspenso”.

Llega a decir el autor marxista:: “Nos hemos acostumbrado a vivir infelices, pero creemos que somos felices. Es una tragedia de nuevo tipo”.

Viñeta sobre la felicidad

¿Es una tragedia de nuevo tipo o es la continuación del personaje de Mario de Andrade, el indígena Macunaíma siempre en busca de su talismán Muiraquita?
Así lo piensa, por ejemplo, Victor, uno de mis lectores brasileños, que se presenta como Alethos y que afirma: “No estamos contentos. No perdemos la alegría ni la ganamos. Padecemos así. Somos Macunaimas buscando a Muiraquitá. La buscamos y padecemos con la búsqueda y en realidad sólo buscamos porque estamos tristes. Macunaíma no es como Alonso Quijano. Na hay ilusión en él. No hay lucha . Hay pereza, como dice Andrade”.

Según Buarque, interrogado por este blog, la felicidad no es sin embargo, sólo política y social y por tanto no lo es sólo colectiva, sino también “personal”, aunque los políticos, señala, “tenemos la tarea y la obligación de facilitar a los ciudadanos el camino de la felicidad eliminado tantos motivos de infelicidad”.

En la defensa de su proyecto de ley para introducir en la Constitución el “derecho a la felicidad”, Buarque, siempre agudo, disiente de la tesis puramente marxista y afirma: “Ningún gobernante puede hacer a una persona más feliz, porque los valores son personales y subjetivos, y son innumerables las variantes que en la vida tocan las emociones de cada ciudadano”. Y añade: “La labor del político es sólo eliminar los escombros que impiden a los ciudadanos llegar a la felicidad". Creo que Buarque lleva razón.

Injusticia
Si sólo fuéramos capaces de ser felices colectivamente, más de la mitad de la Humanidad, hoy, sería infeliz también personalmente.
Y eso creo que no es cierto. A veces hay más felicidad personal en medio a la infelicidad social, que al revés. No son los países más pobres los que presentan mayores índices de suicidio, por ejemplo.

¿Y volviendo a los brasileños? Mi tesis es que, colectivamente, dadas aún las desigualdesde sociales y la inmensa corrupción política, Brasil no podría ser un pueblo aún feliz desde el punto de vista marxista, a pesar de lo mucho que este país ha mejorado social, económica y democráticamente. Y sin embargo, creo que sí lo es.

Lo es por índole personal, porque a pesar de la violencia del narcotráfico, es un país pacífico; porque sabe en general conformarse ( no resignarse, que eso es otra cosa), con lo poco o mucho que tiene. Y lo es porque sabe que para él, mejor, que para los países ricos, su futuro se presenta con menos nubes. En un último sondeo el 71% de la clase media baja afirma que está mejor que ayer, y cree que sus hijos estarán mañana mejor que ellos hoy. Y un 77% está contento con su Presidenta Dilma.

Poseen, además los brasileños, respecto a la felicidad, algo que los distingue, por ejemplo, de nosotros los europeos: cuando son felices no les importa confesarlo. A nosotros nos cuesta más aceptarlo. Viste más decir que estamos pésimos, que “vamos tirando”, en vez de decir, como los brasileños: “Tudo jóia”, “tudo legal”, aunque dentro les apriete la necesidad. Es como si dijeran: “No sé si soy feliz o no, pero quiero serlo”.

Y eso es ya empezar a serlo. Es una filosofía diferente de la nuestra. La de ellos tiene, en sus cromosomas, profundas raíces de sabiduría indígena y africana. Es una filosofía más de la paradoja, más oriental, que aristotélica.

Pájaros felices
Quizás los brasileños ya no estén, como cree el lector, a la búsqueda del talismán de Macunaíma del gran escritor Mario de Andrade y sí de un país moderno,
justo, menos desigual, con posibilidades para todos, donde adultos y niños, blancos, negros, pardos, indígenas y sobretodo las mujeres, puedan creer que la felicidad es patrimonio de todos y no sólo un sueño sólo para ricos, sabios, varones y políticos aprovechados y sin escrúpulos.

¡Que sean felices, si pueden, amigos lectores!, porque hay también quien tiene miedo a ser feliz y sufre cuando lo es hoy, pensando que mañana podrá no serlo. Al refrán que reza: “A cada día su pena”, podría añadírsele, también este otro: “A cada día su pequeña felicidad”. ¿Por qué no? Creo que podría ser un refrán más brasileño que europeo.

Y no me crucifiquen demasiado, por favor. Como existen hinchas del futbol, yo soy hincha del pueblo brasileño, cante o llore, gane o pierda, como los verdaderos hinchas.
¡Gracias a todos los lectores de estos siete meses!, Y seguimos con la aventura.

Ah, felicidad puede ser también el escalofrío de placer que produce un poema de la fuerza de este de Borges, aunque sea tremendamente triste:

LA LUNA

Hay tanta soledad en ese oro.
La luna de la noche no es la luna
que vio el primer Adán. Los largos siglos
de la vigilia humana la han colmado,
de antiguo llanto. Mírala. Es tu espejo.


Luna llena



Hay 123 Comentarios

Supongo que ya habreis visto esto. Yo lo encontré el otro día por la red y precisamente hoy lo comenté con un compañero que también había dado con ello. ¿Qué es? podeis judgarlos vosotros mismo. Es un movimiento social...una reivindicación...un grupo de personas...no importa lo que sea exactamente lo realmente interesante es lo que les une. Para los que trabajamos en algo relacionado con la tecnología, esta gente ha venido a alumbrar nuestro camino, pues le han dado una nueva visión a todo este mundo. Bajo su lema "la emoción nos pertenece" muestran cómo la tecnología es capaz de emocionarnos. Yo he visto sus videos y la verdad, se me ponen los pelos de punta. Inlcuso en twitter, ya hay varios personajes famosos que hablan de ello. Os dejo la web y no dejeis de verla porque es realmente interesante!

http://www.nospertenece.com/

O brasileiro esta feliz porque a situacao economica do Brasil melhorou nos ultimos anos e hoje o brasileiro consegue trabalho com facilidade mesmo que seja de baixa qualificacao e mau pago. O jovem brasileiro das classes mais pobres primeiro arruma emprego e depois vai pensar em estudar e fazer faculdade e hoje como esta bem mais facil trabalhar e estudar isto colabora muito para felicidade do brasileiro. O jovem brasileiro das familias mais ricas segue o mesmo padrao europeu, primeiro estuda e faz faculdade e depois procura emprego e o brasileiro formado encontra emprego com facilidade depois de formado pois no Brasil falta mao de obra especializada. A Espanha, como ja esta desenvolvida os jovens primeiros querem estudar e depois de formados trabalhar mas acontece que como sao muitos os que se formam nao tem trabalho para todos e como os espanhois com nivel superior nao aceitam qualquer trabalho acabam ficando parados ou emigram. O segredo da felicidade esta no trabalho e no emprego. Quem tem trabalho por mais simples que seja e mais feliz do que aquele que nao tem.

foi um bom texto, inspirado e de bons princípios. E já q está por aqui há tanto tempo mesmo don't worry be happy
E meu caro jaime hofliger vc erra redondamente ao querer transformar os sulistas em uma coisa só, quem melhor tenta imitar o desfile de escolas de samba do Rio de Janeiro depois de São Paulo se não Porto Alegre??!! POA é muito mais carnavalesca que Belo Horizonte q dista menos de 500 km do Rio. Mas se BH é quase o túmulo do samba sua vizinha Nova Lima e Ouro Preto a menos de 100 km são justamente o oposto, donde se conclui que o jeito de ser, festeiro ou desanimado não obedece limites geograficos seja de cidade, estado ou região, pq sempre há uma exceçãozinha por perto...

Paula: ¿Los ateos no formamos parte de la hermandad?Aunque en Brasil seamos pocos, también existimos. Y algunos tan ilustres como Chico Buarque, Caetano Veloso y Oscar Niemeyer.

Juan, saquei qual é a do Goldman Sacks: nazista, antisemitista. Ele nao ia agüentar ver a irmandade de cristãos, árabes e judeus aqui no Brasil. Nazista louco

Juan: No me pareció muy acertado mencionar marxismo en el título. Ya ves cómo se indignó uno en lo que comentó y, a mí, me costó hallar al por qué lo habías incluido.
Por otra parte, considero que las características generalizadas de la población como “alegres” y fácilmente “felices”, se deben a varios factores que se podrían englobar como culturales, psicológicos e históricos, además de climáticos.
1.- Histórico. Tradicionalmente, son una muy holgada mayoría de descendientes de esclavos, principalmente africanos. Esto implica una cultura de forma de vida simple, que se vio obligada a muchos esfuerzos y sacrificios, para aprender a “sentirse bien” aún con muy poco.
2.- Psicológico y hasta metafísico. Sabido es por experiencia (empirismo puro) que se atrae lo que se emana o irradia. Que la emoción y ánimo es como un imán de acontecimientos y circunstancias para más de lo mismo, que le potencie. Además, con el agravante que si uno se deja llevar por el desánimo, encima de atraer más calamidades, también se deteriora la salud y se pierden hasta las posibilidades de sobrevivir, de sobrellevar mejor las situaciones. Pues ¿quién se arrima o prefiere tener cerca a los pesimistas y negativos? (por depresión y desánimo).
3.- Cultural. Estas cuestiones quedaron como enquistadas en el colectivo de la población mayoritaria, como una tradición y costumbre social de tratar de mantener el ánimo en alto “a pesar de” (todo lo que pueda dar motivos a sentirse mal). Por lo cual se potencian mutuamente a tratar de no amargarse y mantener el buen ánimo, por centrarse en aquellas cosas que sí, permiten sentirse bien. (Lo cual tiene sus aspectos tan positivos como negativos y ya lo dio a entender otro de los comentarios, aludiendo a que no suelen centrarse en resolver algunas cuestiones de fondo).
4.- Climático. El clima predominante es tropical. Cálido, que facilita a una naturaleza tan generosa como exuberante (entre selva y océano); lo cual “contagia” también al ánimo, predisponiendo al inconsciente a ser como el ámbito o entorno que perciben (cálidos exuberantes y generosos, pero también confiados en que “la naturaleza provee”, generosa como es).
Si a esto sumamos que las raíces culturales africanas, en particular las musicales, en general son tan “primitivas” (simples y básicas) pero muy estimulantes y vigorizantes (como las sambas propias de carnaval), creo que queda resumida la cuestión en sus aspectos básicos o de raíz.
Sin ir más lejos, me recuerda a una canción de Erasmo Carlos que fue un gran éxito en su tiempo: Cachaça Mecánica. Su bellísima melodía, resulta completamente paradójica respecto a la dramática letra de quien, perdido por perdido, se aturde con alcohol y baila hasta morir. ¿No resulta también una síntesis, bastante acertada de la forma de ser de buena parte de la población, que tanto asombra a otras culturas?

Caro Juan Arias,
Obrigada por ser fã do povo brasileiro. Apesar de todos os pesares, somos, sim, felizes!
PS: Este "Goldman Sachs" é doido.


No he entendido, Sr, Jacobo Goldstein Shwartz Goldamn Sachs, la correlación que existe entre la grosería y el cinismo que adjudica a mi texto, y el hacer una reflexión sobre lo que el marxismo y otras corrientes de pensamiento como la del judio Freud- citado por uno de los comentaristas- piensan sobre la felicidad. Se me ocurre que la amargura cultural pueda ser mala compañera de la felicidad que es capaz de saber dialogar sin descalificar a las personas.
Un saludo desde este Brasil que debería venir a conocer mejor.

To: juanjosearias@hotmail.com

Hola, Juan! Yo soy brasileña, periodista y llevo siete meses viviendo en Barcelona.

He descubierto su blog hoy, a través de una amiga. Me ha gustado mucho el texto y, me encanta ver otras visiones de mi país. Sobre todo ahora, viviendo lejos, lo que me hace también ver mi Brasil con otros ojos y, al mismo tiempo, descubrir la España que solo conocía por la cultura, los medios y los esteriotipos.

Siempre es tiempo de aprender más sobre las culturas, sobre todo de la nuestra. Al final, es una descubierta sobre todos y cada uno de nosotros.

Gracias, Paula, por tu amor,simpatía y comprensión con nosotro los malhumorados españoles
Feliz domingoi y fiesata de las madres


To: juanjosearias@hotmail.com

"La felicidad es un problema individual. En este sentido, ningún consejo es válido. Cada uno debe buscar por sí mismos, ser feliz."
Sigmund Freud

Solo su muy, muy .... absoluta falta de fineza en su ironía, que pienso que lo suyo es ironía y no dijo cinismo para que no me censuren, de muy poca clase se puede burlar de dos temas tan graves: 1. El marxismo: le guste o no es en sus dos primeros tercios una de las obras más influyentes HASTA HOY en cuanto a su valor intelectual por tantas razones y en tantas disciplinas que no pierdo tiempo en comentarle. 2. Vivo en un país vecino a Brasil, ahí donde van los muy groseros y morbosos norteamericanos a hacer lo que se llama el "turismo de la pobreza", para ver "en vivo" el desgarro que la pobreza masiva produce en EL SER HUMANO y sólo superada por India en "masividad" y estos americanos del norte lo disfrutan desde buses de lujo o desde helicópteros. Son decenas de miles de KILOMETROS CUADRADOS (un pequeño pais de Europa) donde viven hacinados estos semejantes. LE PUEDO DECIR Y LASTIMA QUE NO PUEDA HACERLO EN PERSONA QUE ES USTED UN GROSERO. Vea los llantos y el dolor, y la panzas henchidas como antes los etíopes por desnutrición. LOS FELICES SR. SON "FELICES" PUES TIENEN LAS NEURONAS QUEMADAS POR LA POBREZA Y LA DESCALCIFICACION DE SUS HUESOS ASI COMO SU HIPOTIROIDISMO POR FALTA DE IODO. CON TODO CORAZON A PESAR DE TENER CIUDADANIA ITALIANA Y POCO DE ESPAÑOL, LE DESEO QUE NUNCA EN SU PAIS NI EN NINGUNO DE LA EX EUROPA SUPERPOWER VIVENCIE NINGUN SER HUMANO ESE TIPO DE "FELICIDAD". P.D: NO SE CREA ESAS MENTIRAS CINICAS DE QUE LULA O RUSOFF AHORA COMBATIERON O COMBATEN LA POBREZA, NI LA EXTREMA NI "NORMAL". SON TODAS ESTADISTICAS FALSAS PORQUE AMBOS SE VENDIERON AL NEOLIBERALISMO Y EL FMI LES PERMITIO "MAQUILLAR" SUS CIFRAS ESTADISTICAS COMO LO HACEN CHILE, PERU, COLOMBIA, MEXICO Y TODOS LOS PAISES LATINOAMERICANOS DE DERECHA.

Generalmente, para todos los extranjeros que conocen al pueblo de Brasil hay algo en su forma de ser que resulta dificilmente aceptable -quizá desde la ironía se admita- y es que cuando no les agrada un asunto que debe ser resuelto, y que no desean encarar, recurrentemente acuden al sonsonete de que es "complicado". Hace pocos días, tuve la oportunidad de hablar con algunos extranjeros, de forma distendida, sobre este singular tema y compartimos carcajadas acerca de la reacción de "lavarse" las manos con la cual los brasileiros "solucionan" -es un decir- los problemas que no consideran deben manifestarse. Tiene mucho que ver con la clásica e inveterada costumbre de mirar para otro lado que refleja su resignación e idiosincracia, pero que, al propio tiempo, no les deja en muy buen lugar y que, por supuesto, no contribuye para nada a su felicidad. Sin embargo, cuando hay elecciones, hasta la fecha -desde hace pocos años hasta la fecha- , sí que saben, por lo general, premiar a quien estiman lo merecen y castigar a quienes deben ser políticamente condenados, sean mujeres u hombres y con más o menos carga intelectual. Llegados a dicha situación electoral saben oler al oportunista de turno. Por mucho que se disfrazen distinguen qué clase de persona se presenta. Ojalá que nunca pierdan el olfato y que no les sea nada "complicado" establecer la necesaria diferenciación.

También quería hacer una defensa de Cristovão Buarque. Para mí, en muchos aspectos, es un político preocupado en mejorar la sociedad. Es especialista en asuntos de educación y está tratando de sacar una ley que obligue a los diputados brasileños a llevar a sus hijos a colegios públicos, que es un modo de defender el modelo público, un poco abandonado. Ya quisiera yo que algún político español tuviese una iniciativa parecida.

Creo que la cuestión es sobretodo cultural como apuntó el mismo Juan Arias, al europeo le cuesta ostentar la felicidad, pero los españoles en esto son muy distintos, demuestran la alegría muy efusivamente, diferentemente de los portugueses por ejemplo, pero creo que de una manera general les cuesta más ostentar la felicidad, y se lo hacen, las criticas y reproches en el entorno se hacen presentes casi que inmediatamente. En eso Brasil es distinto ostentar la buena vida, la felicidad, tratar bien a los demás es algo que la cultura refuerza, y eso no tiene nada que ver con ser rico, pobre, tener aves y metros o no. Eso tiene que ver con procesos de culturales. En Brasil el tipo macarra, bakala, mala leche, borde no triunfaría. el "malandro" brasileiro, é dócil, alegre, sonriente, pero cuando menos lo esperas te clava el cochillo. La felicidad es metafísica y la alegría cultural, por lo menos la manera de manifestarla es cultural

Soy español y hace 3 años que vivo en Brasil. Por mi propia experiencia, puedo decir que los brasileños acogen maravillosamente a los extranjeros, por eso me cuesta mucho hacer críticas de la situación del país. Temo que alguien, como Paula en su entrada, me interprete mal y piense que tengo una visión hostil. Ante los problemas del país, mis quejas no son diferentes de las de cualquier otro brasileño. La diferencia está en que yo me agobio más rapidamente, y es aquí donde puede estar la respuesta al escrito de Juan Arias: el brasileño, en general, tiene mayor capacidad para enfrentarse a la adversidad que el español. Este es un comentario que, además, hacen muchos suramericanos que viven en España y contemplan la reacción de los españoles ante un tipo de crisis que desconocían.

El brasileiro es un resignado histórico. Hablo del 60% de la población. Otro 20% le va más o menos bien y el restante 20% le importa un bledo lo que le ocurra al 80% de quienes pueblan Brasil. La felicidad es algo muy personal e intransferible. Es igual que sea o no marxista .Otro grandísimo engaño de la propaganda comunista. No se puede objetivar porque es completamente subjetiva. Ni mucho menos cuantificar. Un completo disparate. Hace bastante tiempo que al brasileiro se le calificó y se le distinguíó por la caipirinha, la samba, el fútbol y su carnaval de exportación. El sexo fue otro atractivo de cara al extranjero. La alegría, que no es felicidad, se exhibía como huída hacia adelante. En cuanto a Cristovao Buarque, su trayectoria como hombre político y público deja bastante que desear puesto que nadie puede olvidar que en su legítima aspiración para llegar a ser presidente de la república de Brasil pisoteó y traicionó los ideales en los que participó y compartió hasta cuando le convino, pero que no dudó, como antes he dicho, en presentarse como adalid de los principios que el electorado -gravísimo error- pensó que eran los que más precisaba según su particular y egoísta criterio populachero. Un intelectual que lo sea de cuerpo entero antes que traicionarse a sí mismo y engañar a sus presumibles electores debe retirarse de la política activa sin crear confusión y activar demagogia (cochinas mentiras). Desgraciadamente, a nivel mundial tales conductas no son aisladas. Si el pueblo brasileiro es o no feliz es algo que se escapa al ligero análisis de un artículo periodístico porque requiere, como mínimo, un riguroso estudio sociológico y aun así no se puede aceptar como dogma de fe. Las encuestas nunca revelan la verdad. Depende de los encuestados y de su nivel social, político, religioso y económico.

Querido Juan Árias, Parabens por seu artigo, pelo seu blog. Ele e o blog Eros são os campeões de comentários do El pais. O brasileiro é feliz sim, por índole, ingenuidade, irresponsabilidade, ignorância, nao importa! Importa é levar a vida pra frente, se estiver rindo melhor. Vejo pelos comentários de seus leitores que alguns espanhóis sao claramente hostis aos nossos modos. Nao importa, os brasileiros adoram os espanhóis e eu queria aproveitar para enviar meu carinho e solidariedade a todos os espanhóis que estão sentindo na pele esta crise tão nefasta. Isto passa, como dizemos no Brasil, no fundo do poço tem uma mola, que nos remete novamente para o topo. Beijos Juan. Beijos a todos os espanhóis

Caro Juan Arias, parabéns pela tentativa, mas um post é sempre muito pouco para se poder entender de verdade o binômio alegria/felicidade, sobre o qual já existe tanta literatura. Mais ainda no Brasil, onde tudo está misturado.
Veja você, se ficarmos só no campo da alegria, o próprio carnaval já nos dá uma dimensão das diferenças; enquanto o país é conhecido internacionalmente pela festa do carnaval, a verdade é que ele existe de fato no Rio, São Paulo e no Nordeste, lugares onde se costuma dizer que "se cair uma panela no chão, todo mundo já sai dançando", ao passo que no resto do país, ou melhor, na maior parte do território brasileiro, especialmente nos estados do Sul, o carnaval é apenas uma alegoria.
Pessoalmente acho que a grande riqueza potencial do Brasil é exatamente a possibilidade de se encontrar um ponto de equilíbrio entre o taciturno sulista, com sua índole tipicamente européia, preocupado com o progresso ou sua falta, e o fã de macunaíma, para quem tudo é "dez", tudo está "jóia".
Já a felicidade, esta é muito subjetiva para arriscar uma avaliação, por menor que seja. Mas, embora possa existir a felicidade permeada pela tristeza, sem dúvida a alegria está mais próxima dela.
Grande abraço. E parabéns pelos sete meses!

"Tristeza nao tem fim
Felicidade sim
.....................................
....................................

A felicidade do pobre parece
A grande ilusão do carnaval
A gente trabalha o ano inteiro
Por um momento de sonho para fazer a fantasia
De rei ou de pirata ou de jardineira
Pra tudo se acabar na quarta feira"

En la letra de esta afamada canción brasileña tienes la respuesta sobre la "felicidad impostada" del pueblo brasileño. Rir pra nao chorar. También votan a centro.

"Viver!... e não ter a vergonha de ser feliz...
Cantar e cantar e cantar
a beleza de ser um eterno aprendiz.
Ah meu Deus!
Eu sei... que a vida devia ser bem melhor e será
Mais isso não impede que eu repita
que é bonita, é bonita e é bonita...."

Este samba de Gozanguinha (O que é, o qué é?) podría ser un himno en Brasil, más aún que el himno nacional o el de la bandera.
Obtener felicidad para el brasileño es tan importante como conseguir dinero. Pero conseguir dinero para ser feliz.
El brasileño se preocupa más por el día a día, por el momento presente. Está acostumbrado a vivir en "crisis" desde que nació y eso no le deprime.
Enhorabuena por su blog. Agradezco tanta información e interés por mi amado Brasil.

Gracias, querido Ulises y un feliz fin de semana
Un abrazo

To: juanjosearias@hotmail.com

Muy interesante, Juan.

Yo también soy fan del pueblo brasileño.

¡Y enhorabuena por los 7 meses!

Abrs,

U

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Sobre el autor

es periodista y escritor traducido en diez idiomas. Fue corresponsal de EL PAIS 18 años en Italia y en el Vaticano, director de BABELIA y Ombudsman del diario. Recibió en Italia el premio a la Cultura del Gobierno. En España fue condecorado con la Cruz al Mérito Civil por el rey Juan Carlos por el conjunto de su obra. Desde hace 12 años informa desde Brasil para este diario donde colabora tambien en la sección de Opinión.

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