Juan Arias

La suerte de ser millonario en Brasil

Por: | 03 de septiembre de 2012

Ser millonario debe ser siempre una suerte, pero en Brasil más. En un planeta donde la tierra está cada vez más poblada de cemento, Brasil posee aún el privilegio de las tierras que se pierden en el horizonte.

Así, los millonarios pueden tener el privilegio de poder tener una mansión para pasar los fines de semana y descansar en medio de bosques y de lagos naturales, fuera de las miradas de los simples mortales.

Condominio Faenda Boa VstaUna urbanización de doce millones de metros cuadrados

En el Estado de Sâo Paulo, a sólo 120 kilómetros de la capital de los rascacielos, está acabándose de construir una urbanización para archimillonarios de las mil y una noche.

Son unas 200 casas, en un terreno de doce millones de metros cuadrados, donde no falta nada de lo que un humano pueda desear de más lujoso y exclusivo: piscinas oceánicas, campos de golf, de hípica, de tenis, helipuerto y aeropuerto. Y sobretodo privacidad y espacio. Todo.

Los dos campos de golf han sido construidos por el diseñador, Randhy Tompson y el jugador Arnold Palmer.

Dentro de los presupuestos millonarios hay para escoger a su gusto, desde casas ya construidas, todas ya vendidas, de hasta dos millones dólares, a terrenos para construir de hasta 80.000 metros cuadrados, En este caso el precio del terreno es de 24 millones de dólares.

Condominio vilas hípicas
Las casas son firmadas por los arquitectos Isay Weinfeld, Marcio Kogan y Gui Matos.

Los servicios y sobretodo la seguridad del lugar están asegurados “a prueba de bomba”. Según el diario O Globo, “digna del Banco Central”. En la pequeña puerta de entrada ( lo único pequeño en aquella inmensidad) los guardias reciben con chalecos a prueba de bala. En total, la urbanización que lleva el nombre de Fazenda Boa Vista en la localidad del simbólico nombre de Puerto feliz, cuenta con cuatro mil funcionarios.

El número de agentes de seguridad es un secreto de la organización.

Si era poco, dentro del lugar ha sido construido un hotel de superlujo del renombrado grupo Fasano, considerado uno de los cien mejores del mundo.

Condominio- carruajesCarrozas para descansar de aviones y helicópteros

Se trata de un hotel exclusivo, con sólo 36 apartamentos para gente famosa, bien conocida , para poder codearse en los campos de golf y de tenis con la crema de la riqueza de São Paulo. El precio de un apartamento bien, con dos cuartos es de dos mil dólares por noche.

El Fasano es una exhibición de lujo, enclavado entre doce lagos naturales, piscinas gigantes y árboles.

La mayoría de los millonarios dueños de las casas, llegan a ellas en los fines de semanas y festivos en helicóptero o avión ejecutivo. Una vez allí pueden pasear en carrozas antiguas.

Hotel FasanoHotel Fasano

Esta nueva urbanización “para el descanso de millonarios”, como reza la publicidad, hace parte de la paradoja Brasil, donde faltan ocho millones de casas para las clases pobres que se hacinan en favelas a veces deshumanas, como las del cinturón de Sáo Paulo, la urbe más rica del país y donde al mismo tiempo la tierra es la mayor bendición del cielo.

Hasta familias de clase media normal pueden darse el lujo en Brasil de tener un millón de metros cuadrados de tierra, porque la tierra vale poco y pagan solo una friolera de impuestos, y con el privilegio de que al ser terreno “rural”, pueden dentro de esas fincas inmensas construir lo que deseen sin necesidad de inspección alguna. Y aún la luz es a mitad de precio.

Eso es tan natural aquí, que cuando durante el gobierno Lula se hizo una ley para que los dueños de tierras hicieran de ellas una nueva declaración, quedaron excluidos los terrenos de hasta cien hectáreas consideradas una nimiedad, un huertecito.

Condominio Boa Vista (4)Una de las piscinas de la urbanización

Ello me recuerda que hace años describí para este diario la fiesta que un empresario paulista, ni siquiera conocido, organizó en su finca para festejar su cincuenta cumpleaños.

La finca era de tales dimensiones  que el empresario invitó a ocho mil convidados (sí, ocho mil). Como la mayoría acudirían o en helicóptero o en avión personal, el festejado construyó un aeropuerto y alquiló una serie de controladores de tráfico.

Para que aquellos convidados tuvieran como entretenerse durante el día pasado en su finca haciendo compras, improvisó unas tiendas. En las de las señoras de los convidados, el objeto más barato en venta, entre ellos un perfumje era de 25.000 dólares. Y según contó el homenajeado, lo que más compraron los varones fueron helicópteros.

El más barato era de un millón de dólares. El comentario fue que aquellas personas suelen estar muy ocupadas y aprovecharon aquel día libre para “comprarse su helicóptero".

Díganme si no es una suerte ser millonario en Brasil....

Favela en Sao PauloFavela lamiendo los rascacielos de Sâo Paulo

Hay 29 Comentarios

Pues la verdad si que es una suerte http://goo.gl/fb/S9qTX

Desgraciadamente, Juan, las políticas económicas de Lula y Roussef no han disminuido en un ápice los niveles de concentración de la riqueza. Las políticas sociales han seguido el modelo de Estado subsidiario, en donde las transferencias monetarias son centrales. Pero mientras no haya una inversión fuerte en salud y educación pública, gratuita y de calidad, accesible para todos y no sólo para las élites (como ocurre hoy con las universidades federales y estaduales), los planes sociales como Bolsa Familia lo único que hacen es amortiguar los efectos de la miseria.


NO se engañe, Lula y Roussef no sonb gobiernos de izquierda en los más mínimo. Los planes como Bolsa Familia o Hambre Cero están diseñados desde una perspectiva asistencialista y claro, ayudan a bajar la pobreza, pero no alteran en lo más mínimo la distribución de la riqueza. Para mejorar el índice de Gini debe hacerese una reingeniería completa del sistema tributario, que en muchos aspectos es regresivo. De hecho, el índice de Gini (que marca el nivel de desigualdad) no mejora mucho después de impuestos, como sí ocurre en Europa y EEUU.


Entregar dinero a los pobres -como lo hace Roussef y hacía Lula- es la solución más fácil pero más engañosa de todas. Pörque a fin de cuentas ese dinero no altera la estructura de poder de la sociedad brasilera. La desigualdad se ataca entregando mayor poder de negociación a los sindicatos, elevando el sueldo mínimo y particularmente a través de una política tributaria que permita distribuir la riqueza. En Brasil la carga tributaria es alta, pero la clase media acaba pagando más impuestos que los ricos (igual cosa sucede en Chile, mi país). Los ricos se beneficiasn de un sinnúmero de excenciones tributarias y de subsidios públicos mal enfocados que acaban en sus manos en lugar de los más desfavorecidos.


Que no se engañen: las políticas sociales de Lula y Roussef, al igual que en el caso de las políticas económicas, son las mismas que aplicó antes Cardoso, aunque con la diferencia que la política de trasnferencias monetarias se ha masificado.


Resultado: los pobres votan por el PT, que les entrega dinero, pero siguen igual de pobres. Y los ricos cada vez son más ricos. Neoliberalismo puro y duro.

Esa es la esperanza, Susana. Acabar con las tremendas desigualdades y con la corrupción política y la impunidad, dos enfermedades crónicas de este maravilloso país.
Un abrazo

To: juanjosearias@hotmail.com

Un país demasiado desigual. Uno de los más desiguales del mundo. Por suerte tuvieron y tienen a dos presidentes como Lula y Dilma que creo van en el camino correcto para acortar las diferencias entre los que más tienen y los que menos tienen.

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Sobre el autor

es periodista y escritor traducido en diez idiomas. Fue corresponsal de EL PAIS 18 años en Italia y en el Vaticano, director de BABELIA y Ombudsman del diario. Recibió en Italia el premio a la Cultura del Gobierno. En España fue condecorado con la Cruz al Mérito Civil por el rey Juan Carlos por el conjunto de su obra. Desde hace 12 años informa desde Brasil para este diario donde colabora tambien en la sección de Opinión.

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