Juan Arias

Sobre el autor

es periodista y escritor traducido en diez idiomas. Fue corresponsal de EL PAIS 18 años en Italia y en el Vaticano, director de BABELIA y Ombudsman del diario. Recibió en Italia el premio a la Cultura del Gobierno. En España fue condecorado con la Cruz al Mérito Civil por el rey Juan Carlos por el conjunto de su obra. Desde hace 12 años informa desde Brasil para este diario donde colabora tambien en la sección de Opinión.

Eskup

Que recoja el Nobel de la Paz un superviviente de Auschwitz

Por: | 16 de octubre de 2012

No es una provocación, pero tampoco es indiferente quién va a recoger el Nobel de la Paz concedido a la Unión Europea.

Nobel de la paz a la UE

José Ignacio Torreblanca, propone en su blog que lo reciba el pensador Jürgen Habemas. Es una buena idea. Y sobretodo es justo lo que añade que no debería recoger el premio ninguno de los actuales burócratas de la UE, de alguna forma culpables del desastre que está viviendo la que fuera una de las mayores conquistas demócratas de la Historia moderna.

Creo normal que cada uno opine sobre el tema. Lo hace también este blog para proponer que sea un superviente de Auschwitz el que recoja ese Nóbel de la Paz.

Justamente en este diario, mi querido compañero, Carlos Yárnoz, europeísta convencido y que conoce como pocos los entresijos de la Unión Europa, nos acaba de recordar que el proyecto de la Unificación de Europa no fue otro que “evitar nuevas matanzas en el Continente donde se han producido las dos guerras mundiales con decenas de millones de muertos”.

Se trata de una verdad que los jóvenes de hoy difícilmente entienden. Parece obvio que el proyecto de la UE es sobretodo económico y que la creación del euro como moneda única fue lo más importante.

No. Lo más importante de la UE es el hecho de que con ella se hacen imposibles nuevas guerras. Y, que sin ella, las guerras volverán a manchar el Continente, no sé si de sangre o de otras ruinas más modernas como las producidas por las guerras financieras que siembran de desocupados y pobres nuestro Continente al que la UE había colmado de prosperidad para todos.

Guerras en Europa
Ahora, bien, si lo primordial de la experiencia de la UE es mantener la paz del Continente y hacer huir los viejos fantasmas de las guerras, nada me parce mejor sino el que reciba el Nobel de la Paz, alguien que conoció y sufrió en su piel el horror de la guerra que causó entre otros crímenes el holocausto de seis millones de judíos.

Aquellos millones de judíos sacrificados, junto con los sacrificados en la Unión Soviética, son el símbolo más elocuente de lo que somos capaces de realizar los europeos cuando, en vez de darnos las manos, nos miramos los unos a los otros con desconfianza, con odio, con rivalidad, y volvemos a soñar de nuevo, como amanezan los movimientos fundamentalistas o neonazis, con volver a las ideas asesinas de falsas purezas que sólo esconden desprecio por el ser humano.

Un superviviente de un campo de concentración, que nos recuerde lo que fue y lo que podría volver a ser una Europa desunida, sería el mejor representante de todos los europeos que hemos recibido ese premio como un acicate a seguir unidos, disfrutando de la paz más larga hasta ahora conseguida en un Continente que durante siglos se alimentó sólo de guerras.

Si otros tienen ideas mejores, que las manifiesten. Todas podrán ser buenas, menos que ese Nobel puedan recogerlo manos de burócratas incapaces de sentir en ellas el dolor de todos los que en este Continente sufrieron un día por la falta de paz y sufren hoy el miedo de perderla.

Canarios en espera de comidaCanarios a la espera de comida


Las dos son mujeres. Las dos presiden dos importantes y maravillosos países de América del Sur, vecinos, casi hermanos.

Y sin embargo, ambas, Dilma y Cristina, se hallan a las antípodas en la defensa de la libertad de expresión. Y también en la libertad otorgada al poder judicial independiente.

Cristina-kirchner (Clarin)
La Presidenta argentina, se esfuerza en amordazar a la prensa. Se sirve de la justicia para controlar a los medios críticos. Sufre con la libertad de expresión.

A mi ver, es una ofensa a un pueblo como el argentino, con un grado de cultura bien superior a la media de América Latina, con fuerte tradición de ilustración.

Los argentinos aman la libertad de expresión, son hoy activos como pocos en las redes sociales con sus comentarios apasionados. Participan. Quieren contar. Quieren hablar. Quieren criticar.

Tienen, sin embargo al frente a una Presidenta que sufre el picor de la información y de la crítica, como si pudiera existir información sin crítica al poder de turno.

Se diría que ella, como ha informado tantas veces Peregil en su blog, se ha convertido en una vocera de prensa, pero para criticar a los medios. A los argentinos y a los internacionales. Un curioso fenómeno de transposición.

Nadie niega al poder público el derecho de intervenir en las licencias de televisión, por ejemplo, pero ello no puede significar un subterfugio para camuflar el ansia de censura a favor del gobierno.

En este campo creo que los brasileños son más afortunados. Tienen como Presidenta también a una mujer, pero que al revés que su colega argentina, en vez de ser alérgica a la información y a la crítica, lo es, al revés, a la censura.

Dilma_Roussef_sonriente
Ya he recordado en este blog y lo voy a repetir hoy, que cuando Dilma llegó al poder, en su primer discurso, mientras un ala de su partido forcejeaba para imponer lo que llamaba el “control social de los medios”, un eufemismo para indicar la censura, ella pronunció aquella frase lapidaria: “Yo prefiero el ruido de los periódicos al silencio de las dictaduras”.

Cuando, ya Presidenta efectiva, intentaron meterle por la ventana la necesidad de un cierto control de la información, incluido en un texto preparado por el gobierno anterior, ella volvió a pronunciar otra frase también lapidaria y llena de fina ironía: “Yo no conozco más control que el control remoto de la televisión”, dijo.

Y lo más positivo es que en sus ya dos años de gobierno, nunca, y digo nunca, se la ha oído pronunciar una crítica a los medios, ni siquiera cuando la critican a ella. Y dio una de sus entrevistas más largas al semanal más crítico con su partido, el PT, y con el gobierno en general.

Y no sólo no ha tenido nunca un gesto contra el poder de los jueces, sino que en el proceso en curso del mensalão, en el que el Supremo está condenado a importantes miembros de su partido, no ha pronunciado ni una sola palabra. Ha dejado a los magistrados actuar con plena libertad y hasta ha pedido a sus ministros que se abstuvieran de hacer comentarios sobre las condenas.

Lula, Cristina y Dilma

Quizás la diferencia entre Dilma y Cristina en su forma de ver la libertad de información y la independencia del poder judicial resida en que, como ella ya indicó una vez, ya desde muy joven, cuando luchó contra la dictadura militar “sufrió en su carne” lo que significa la falta de libertad.

Si hoy Dilma, a pesar de ser más bien alérgica a largos discursos o a aparecer en televisión, cuenta con una popularidad de casi un 80% a pesar de haber heredado una crisis internacional que va a llevar a Brasil a tener este año uno de los PIB más bajos de América Latina, quizás ello se deba a esa postura de libertad frente a la libertad de expresión.

Una postura que le ha hecho conquistar incluso a una clase media que no la había votado porque la consideraba entonces sólo una apadrinada del expresidente Lula. No lo es, aunque mantenga con él, y con elegancia, una relación de afecto, de admiración y gratitud. Una elegancia que mantiene también con la oposición.

Definitivamente, en este caso, los brasileños tienen más suerte.

En el futbol, lo veremos en el próximo Mundial. Aquí, en Brasil, donde se sueña con una finalísima Brasil-Argentina. En el Maracanã, templo del futbol carioca.

Maracanã - Rio de JaneiroMaqueta del Maracanã reformado para el Mundial del 2014


Brasil no se hace excesivas ilusiones de ganar el Mundial de Futbol de 2014, que se celebrará en su suelo, aunque lógicamente sueña con ello. España es hoy su pesadilla.

Lo que ya es cierto es que el Mundial dejará en evidencia a un pequeño animal en extinción al que muy probablemente le deberá su sobrevivencia. En este sentido la Copa del Mundo brasileña ya ha marcado un gol ecológico.

El animal que ha sido escogido no es de los llamados animales nobles como lo fue el león en el Mundial del 1966 en Inglaterra, o el leopardo del 2006 en África del Sur. Ni siquiera el perro en 1994 en Los Estados Unidos, o el gallo altivo en Francia en 1998.

Tatú mascota del Mundial 2014
El animal de la mascota del Mundial de Brasil es un gran desconocido aunque muy amado por los niños. Se trata del tatú bola, en su versión exclusivamente brasileña, el Tolypeutos tricinctus. Fue escogido por niños entre 5 y 12 años, que lo consideran tierno e interesante.

Y no podía ser mejor mascota animal para representar un campeonato mundial de futbol ya que es un animal que para defenderse se cierra y convierte en un perfecto balón.

Lo cierto es que es un animal del que se sabe muy poco, sólo que está en camino de extinción. Es más bien nocturno. Se alimenta de polilla y fue registrado y catalogado en 1758 por el sueco Carolus Linnaeus. Mide, abierto, 60 centímetros y su pene de 30 centímetros es la envidia de no pocos humanos.

Tatu bola (4)
El tatú bola ya fue más conocido en el siglo XV. Desconocido entonces en Europa, el tatú ejerció una fascinación especial en los viajeros de aquel tiempo.

El artista holandés, Albert Eckhout convocado a Brasil para pintar las bellezas naturales de Pernambuco pintó un tatú en el ángulo derecho de “Danza de los Tarairi”, uno de sus cuadros más valorados. Y el pintor Frans Post, también holandés y que hacía parte de la misma misión artística se enamoró de tal modo del tatú bola, que lo hizo objeto de 32 cuadros de la época.

Ni los especialistas son capaces de decir cuantos ejemplares de este simpático y desconocido animal existen aún en Brasil, pero el  biólogo Rodrigo Castro asegura que de no hacer nada, el tatú bola, está llamado a su inexorable desaparición.

Tatu bola (6)
Fue este biólogo quién pidió a la Ministra de Medio Ambiente, Izabella Teixeira para que interviniera ante la Fifa en defensa del animal como mascota del Mundial.

Según la ministra, una vez que la designación del tatú bola como mascota de la Copa del Mundo es ya definitiva, ello va a servir para que el Mundial de Brasil “deje un precioso legado ambiental de conservación de una especie animal”.

Por ello, en ecología, el Mundial de Futbol brasileño ya es campeón por uno a cero.

Los niños brasileños en las escuelas han aplaudido la idea. Mi nieto Luis que de Granada acaba de aterrizar a Brasil donde va a vivir, a sus tres años, es ya un enamorado del tatú, por lo que mi mujer acaba de recortar la portada del semanal del diario Globo con la foto del animal, para enviársela por correo.

Mascota del Mundial (3)

El miedo de la Iglesia a internet

Por: | 13 de octubre de 2012

Es curioso que mientras hasta el Vaticano tiene su página web, hay obispos y cardenales que lanzan aún  sus dardos contra internet.

Cardenal Hummes
Lo acaba de hacer en Brasil, el arzobispo cardenal de Sâo Paulo, Cláudio Hummes, que no es sin duda el más conservador del Episcopado de este país.

Hummes ha llegado a afirmar que “Internet y las nuevas tecnologías promueven la descristianización del mundo, sobretodo entre los jóvenes”. Y ello porque propone “el rechazo de la religión”. Y ha pedido a los fieles el fortalecimiento de la fe amenazada por internet.

A pesar de vivir en el siglo de mayores avances de la ciencia y de la tecnología, la Iglesia, a los 50 años del Concilio Vaticano II que lanzó el grito de renovación de la fe cristiana, continúa anclada en el pasado, en el miedo, descubriendo fantasmas y enemigos donde realmente no existen.

Claro que la Iglesia siempre fue contraria a todo tipo de invención tecnológica. Hasta cuando apareció el tren, la Iglesia se asustó y llegó a condenarlo porque según ella, la gente, al viajar más, ponía en peligro la integridad de la familia.

Después, claro, la Iglesia pasó a usar el tren y hasta el papa Juan XXIII viajó en él, por cierto saliendo de una estación especial de dentro del Vaticano, para visitar Asís.

Con aquella ocasión el papa dio permiso para que las monjas de clausura salieran del convento y pudieran acudir a las pequeñas estaciones ferroviarias a ver a Su Santidad.

Pero Juan XXIII, el Papa que tuvo el coraje de convocar un Concilio a inicios de los años 60, cuando todos le decían que era una temeridad, fue del todo especial. En una de aquellas estaciones, en aquel viaje memorable de tren, se paró para saludar al que había sido un día allí jefe de estación. Era un paisano suyo y al abrazarlo le dijo: “Ya ves, los dos acabamos haciendo carrera”.

De los seis papas que he conocido, Juan XXIII, hijo de campesinos, fue el único que llegaba a olvidarse de ser tal. Tenía tal sentido del humor que se reía de sí mismo.

Juan XXIII en tren a Asís

Juan XXIII en tren hacia Asís

La Iglesia, sin embargo, en general, tiende siempre a tener prejuicios con las innovaciones que después acaba incorporando. Aunque siempre tarde.

Lo mismo ocurre ahora con internet, que en el fondo es sólo un instrumento que como tal no tiene ninguna fuerza para descristianizar el mundo. Lo que ocurre es que las nuevas técnicas de comunicación han brindado mayor libertad de expresión a las personas que pueden manifestar más abiertamente sus ideas y pensamientos.

Y como todo, también internet es un arma de doble filo, que puede ser usada para combatir una idea o para defenderla.

Suena a una cierta hipocresía que la Iglesia lance sus dardos contra internet, cuando es ella la primera a servirse de esa formidable herramienta para propagandar sus mandamientos no siempre a favor de las libertades.

Mientras la Iglesia siga anclada en la trinchera del miedo a ser criticada, seguirá también encerrada en el pasado incapaz de ser una interlocutora creíble justamente para los jóvenes de los que teme sean descristianizados por internet.

Jovenes usando internet

 



 

El sueño de más de cinco millones de niños y niñas brasileñas (exactamente: 5.494.257), según datos del Ministerio de Justicia es tener el nombre del padre en su carnet de identidad. Por ahora tienen sólo el de la madre.

Niños
Y con la identidad el sueño de esos niños, su mejor regalo, según aparece de una encuesta nacional, es encontrar a la figura paterna, desaparecida por motivos diferentes.

En algunos casos, nunca conocieron al padre. En otros esos padres están en la cárcel o nunca quisieron o se preocuparon de reconocer oficialmente a sus hijos, darles su apellido.

Se trata de algo que toca directamente a la salud psicológica de los hijos que crecen si haber tenido nunca a un padre. No se trata de los hijos adoptados, que ellos acaban identificándose y amando al padre que les ofreció una paternidad y un hogar.

Son esos millones de niños que nunca han visto en su casa a la figura paterna, que nunca han mirado a los ojos a su propio genitor y que nunca fueron abrazados por él.

El Ministerio de Justicia ha lanzado una campaña para que el mayor número de esos niños de alguna forma huérfanos de la figura paterna, puedan recuperarla.

Hasta ahora el gobierno ha ofrecido ese regalo a 17.963 niños y niñas. El Estado de Rio, según el diario O Globo, es el que cuenta con un número mayor de niños a los que su padre les ha negado la paternidad. Son exactamente: 677.676.

En algunos casos las autoridades han llegado al reconocimiento del padre a través del examen de DNA. En este momento hay a la espera de dicho examen 12.000 casos.

Una de las formas para poder acelerar el procedimiento del reconocimiento paterno de los hijos está siendo desburocratizar las notarías, para hacer en muchos casos más fácil el expediente.

En muchos casos, las madres ni conocen el nombre del padre de sus hijos y la busca no es siempre fácil. Tiene que ser a través de noticias transversales.
Otras veces,  la sorpresa es que cuando esos padres son hallados ellos mismos se sienten aliviados, aceptan  espontáneamente su paternidad y hasta se sienten felices de caer en los brazos de sus hijos.

Niños (2)
En la gran mayoría de los casos se trata de familias pobres, analfabetas, que no saben a quién recurrir para que los hijos puedan tener el consuelo por lo menos de conocer a su verdadero padre y de poder contar con su apellido en los documentos.

Una de las cosas que aparecen en la búsqueda de estas paternidades es que los niños y niñas afectados desean mucho más de lo que se podía suponer encontrar la desaparecida figura paterna. Y que cuando lo consiguen se sienten realizados y felices.

Yo mismo tuve hace años una experiencia interesante en este campo. Trabajaba en Roma como psicólogo en un colegio de cien niños abandonados.

La mayoría eran hijos o de presos o de prostitutas. Cuando les hacía los test de dibujar a una familia, raramente aparecía rechazo o desprecio por sus padres aún a sabiendas de lo que ellos eran. De lo que sufrían y se quejaban era del abandono. De sentirse solos.

Un día me llamó el director del Colegio y me explicó que el único teléfono del centro aparecía todas las mañanas roto. Indagué y descubrí que lo rompía con una piedra un muchacho de 14 años.

Intenté explicarle que el teléfono servía para todos y que si lo rompía nadie podría ya llamarles.
-Yo llevo aquí cinco años y nadie me ha llamado nunca, me dijo.
Le pregunté que si alguien lo llamase dejaría de romper el teléfono.
-Es que nadie me va a llamar, insistió.
Volví a preguntarle si en el caso de que lo llamasen dejaría en paz el teléfono.
Se quedó en silencio. Y a partir de aquel día empecé a llamarle yo. Me contaron que la primera vez que escuchó por el altavoz su nombre diciendo que lo llamaban al teléfono casi le dio un ataque.
Al principio le llamaba todas las noches. Después, de vez en cuando. Al final, el muchacho se sosegó y no volvió a romper el teléfono.
No le importaba quién lo llamaba. Quería sólo no sentirse totalmente sólo en la vida.

Era tanta la necesidad de poder ser alguien, de poder escuchar su nombre, que se sentían felices cuando les llamaban por nombre por el altavoz para que se dirigiera al despacho del director. Sabían que era para anunciales un castigo, pero preferían el castigo con tal de salir del anonimato, de poder sentir pronunciar su nombre.

Niños (3)

Todo cambia en el mundo menos la política

Por: | 11 de octubre de 2012

Un lector escribe que estamos necesitando políticos nuevos. Nada más real. Vivimos en un mundo vertiginoso, en el que no nos da tiempo a estar al paso de las novedades, desde la ciencia, a la psicología. Todo cambia con la velocidad de la luz. Menos la política.

SavaterEn mi libro de conversaciones con Fernando Savater “El arte de vivir” (Planeta,1998), el agudo filósofo, me hacía ver que si alguien de hace cuatro siglos resucitara de repente en nuestra sociedad, se sentiría desconcertado. No sabría moverse: ni abrir un grifo, ni encender una luz, ni subirse a un autobús y menos abrir un computador o entender un teléfono.

Y sin embargo, decía Savater, si lo pusiésemos a ver una telenovela, la entendería perfectamente porque desde hace siglos, los sentimientos más primitivos de odio, envidias, rencores, traiciones amorosas etc, siguen siendo las mismas. Seguimos siendo primitivos en nuestros instintos básicos. Un campo en el que nada ha cambiado.

Algo parecido ocurre con la política. Desde los romanos a nosotros poco o nada ha cambiado. Ante la corrupción de los políticos de hoy siguen vivos y actuales los siete textos de Cicerón contra Caio Verres, gobernador de Sicilia que en los estertores de la República Romana, era un famoso corrupto.

La política, necesaria para la democracia y la organización de la sociedad, se ha quedado sin embargo anclada en el tiempo. Los políticos se perpetuán en el poder que acaba siempre corrompiéndose cuando no existe alternativa y cierran el camino a la sangre nueva.

Necesitamos, sí, como dice el lector de este blog, políticos nuevos, pero necesitamos sobretodo una política nueva, reinventada, modernizada, hija de nuestro tiempo y no pieza de museo.

Si hoy no nos escandalizamos ante las invenciones más espectaculares ni nos conmovemos con las imágenes llegadas desde Marte, porque nada nos parece ya imposible, me pregunto por qué no somos capaces de reinventar la política.

Existe, es cierto, una comezón general en el mundo, un desencanto difuso, casi una apostasía de la política y sin duda, un rechazo de buena parte de los políticos. Y eso en todo el mundo.

¿Por qué esa incapacidad de encontrar nuevas formas de gestionar lo público, de organizar nuestra vida social, de libertar a nuestra democracia de las cadenas del conformismo y de la corrupción de las más diversas especies?

Estamos viendo como ni las llamadas “primaveras”, ni las “olas de indignados”, por preciosas que sean, son aún capaces de ofrecer una alternativa a nuestras frustraciones frente a la política.

Sabemos que no existen alternativas a la democracia, a la defensa de las libertades individuales y colectivas, a la justicia social, a la fuerza del voto individual.

Y sin embargo sabemos que todo eso, se nos queda viejo y corto. No nos ilusiona más.

Necesitamos un salto cuántico en el mundo de la política. El Planeta está huérfano de estadistas, de creadores. No digo de líderes ni de mesías, que esos nos sobran. Necesitamos de genios que sean capaces de dar un revolcón a esta forma cansina y fosilizada de hacer política.

Michel OnfreyNecesitamos filósofos capaces de repensarnos. Necesitamos, como acaba de afirmar aquí en Brasil, el filósofo francés, Michel Onfray, gente que sea capaz de sorprendernos.

A algunos les ha sorprendido, en efecto, su afirmación de que es posible “tomar el mundo sin tomar el poder”. Según él bastaría con no arrodillarnos ante el poder para que el poder no pueda nada contra nosotros.

Según su teoría de aplicar el principio de Gulliver a la política a través de la multiplicación de pequeños lazos, por la suma de “reyecciones asociadas, sería posible “inmovilizar al gigante Gulliver”.

Según Onfray, el poder, por ejemplo del consumidor posee una fuerza irresistible. Un rechazo masivo de un producto puede hacer quebrar en 24 horas la mayor multinacional.

Propugna el filósofo el “poder de la razón” contra el poder de “la religión y de la superstición”. Un poder que será siempre de pocos porque la razón, es más rara que la obediencia, ya que las personas “prefieren una ficción que las tranquilice que una verdad que las inquiete”.

No sé si las ideas del filósofo son o no utilizables para transformar la política. De lo que no cabe duda es que necesitamos de pensadores capaces de despertarnos y de hacernos ver que es posible por lo menos imaginar otros caminos nuevos en el campo de la política, aunque puedan asombrarnos o asustarnos, que no los trillados que acaban adormeciéndonos con su falsa seguridad.

Por qué el PSDB de Cardoso no es de derechas

Por: | 09 de octubre de 2012

Algunos comentaristas se han escandalizado porque he colocado al PSDB (Partido Socialista democrático de Brasil) en el ámbito de la socialdemocracia, es decir, en la linea de la izquierda no marxista.

Llegan a decir que el PSDB es un partido de derechas como por ejemplo el PP español y que yo no conozco la realidad brasileña.

Cardoso
Para que no queden dudas,
quiero recordar que el PSDB, que tuvo entre sus fundadores al sociólogo de fama internacional, Fernando Henrique Cardoso, nació con la vocación de representar en Brasil a la socialdemocracia europea.

Cardoso ha siempre defendido que el PSDB se inspiró en la socialdemocracia nacida trás la crisis del socialismo soviético y él mismo ha sido desde joven un analista del Marx y de Gramsci.

Lo máximo que se podría decir es que se trata de un partido de centro izquierda, en la linea del PSOE español.

Desde su fundación los principios que inspiraron al PSDB, cuya ideología no dista excesivamente de la del Partido de los Trabajadores (PT) de hoy es bien clara. El fundador del PT, el tornero, Lula da Silva, siempre ha sostenido que él no es “ni de izquierdas ni de derechas”, sólo sindicalista.

Los principios que inspiraron el nacimiento del PSDB son los clásicos de una socialdemocracia: una economía de mercado regulada por el estado; una máquina del Estado enjugada; defensa del parlamentarismo y de todas las libertades y un crecimiento económico con distribución de renta y fuertes programas sociales.

El sambenito de partido derechista se lo colgó al PSDB la oposición a causa del proceso de privatizaciones llevado a cabo por Cardoso durante su Presidencia, olvidándose que, gracias por ejemplo a la privatización de los teléfonos, hoy pueden disfrutar de un teléfono hasta los más pobres de las favelas.

Cuando yo llegué a Brasil, hace 12 años, tener un teléfono era de ricos y privilegiados. Yo tuve que pagar por uno entonces mil dólares y me costó tiempo encontrarlo.

Cardoso llevó a cabo ya antes de ser Presidente, como ministro de Economía de Itamar Franco, una de las reformas que prepararon las bases para la prosperidad y crecimiento económico de hoy como fue el Plan Real que acabó con el cáncer que corroía la renta de los más pobres: una inflación de tres ceros. E impuso la Ley de Responsabilidad Fiscal que evitó que municipios y Estados, se desbocaran en sus gastos. Una ley que hoy Europa reconoce que está necesitando.

Lula y cardosoLula y Cardoso jóvenes

Fueron los programas sociales del PSDB como la Bolsa Escola los que prepararon el camino al PT para ampliarlas cuando Lula llegó al poder. Para entonces ya el 92% de los niños frecuentaba la escuela gracias a los programas sociales del PSDB.

Si tan de derechas era y es el PSDB, habría que explicar por qué el gobierno de izquierdas del PT cuando con Lula llegó al poder en 2003, siguió paso a paso el programa económico de Cardoso, dejando incluso al frente del importante puesto del Banco Central al que había sido de Cardoso, a Henrique Meirelles.

Tan cercanos se encuentran el PSDB y el PT que cuando ganó Cardoso las elecciones ofreció a Lula una colaboración con su partido para continuar juntos las reformas económicas y sociales en curso. Y volvió a proponerlo cuando Lula llegó al poder. Y no pocos analistas políticos ven en el futuro un gobierno conjunto de ambos partidos socialdemócratas progresistas y de izquierda liberal.

La Presidenta Dilma Rousseff sorprendió hasta a su mismo partido cuando el año pasado al cumplir Cardoso sus 80 años le envió una carta personal que quiso hacer pública en la que dice admirarlo por haber sido “El ministro artífice de un plano duradero de la salida de la hiperinflación y el Presidente que contribuyó a la consolidación de la estabilidad económica del país”.

Dilma alabó también en su carta, “Su fe en el diálogo como fuerza motriz de la democracia brasileña”. Y por fin hace explícita su admiración " por su apertura a la confrontación franca y respetuosa de las ideas”.

Y nadie podrá negar que Dilma fue siempre de izquierdas hasta el punto de haber sido encarcelada y torturada por los militares durante la dictadura por defender entonces ya sus ideas incluso de la izquierda marxista.

¿Haría nunca la exguerrillera, un elogio así a un sujeto de derechas?
Esa es la realidad. El resto es retórica política.

Dilma y Cardoso (5)






 

Brasil crece a la izquierda

Por: | 08 de octubre de 2012

Eduardo Campos y Dilma

Dilma y Eduardo Campos

Los resultados de las elecciones municipales de Brasil indican que el país crece a la izquierda. En efecto, los tres partidos que han salido de las urnas con los mejores resultados han sido el Partido de los Trabajadores (PT); el Partido Socialista Democrático de Brasil (PSDB) y el Partido Socialista de Brasil (PSB), los tres teóricamente con ideología socialdemócrata o socialista.

Serra-e-HaddadEn Sâo Paulo, la capital financiera del país con más de 20 millones, la tercera urbe mayor del mundo, al final van a disputar la segunda vuelta los candidatos, José serra y Fernando Haddad, de los grandes partidos PSDB y PT, que siempre se han disputado la importante alcaldía y ambos aparecen con aspenas un 1% de diferencia de votos.

Y eso tratándose de elecciones municipales que suelen ser las menos politizadas, ya que los votantes suelen poner sus ojos más en las realizaciones concretas que atañen a los problemas más inmediatos y tierra a tierra de la ciudad.

Como mínimo habría que concluir que los alcaldes de dichos partidos de izquierdas satisfacen en mayor medida que los más conservadores las ansiedades y necesidades de los ciudadanos. Ofrecen mayor confianza.

Es cierto que en Brasil es difícil descubrir una ideología clara en las docenas de partidos que componen el conjunto del país, cuya disminución es una de las arduas tareas de la nunca presentada reforma política.

Hoy, la mayoría de los partidos son simples comodines para formar gobiernos, que se ofrecen más que por ideología a cambio de prebendas, sobretodo de cargos en la función pública y en las empresas estatales, lo que facilita tantas veces los fenómenos de corrupción.

Sin embargo, en líneas generales, Brasil acaba inclinándose siempre hacia las políticas de la izquierda social. Y un dato significativo es que ningún partido ni los que lo son por historia o cultura quieren nunca calificarse como de derechas. Entre tantos partidos, en efecto ni uno sólo, ni los más conservadores, lleva en su nombre la etiqueta de derechas. Todos quieren ser progresistas.

Como acaban de demostrar las elecciones de ayer domingo, los tres grandes partidos de izquierdas: PT, PSDB y PSB son los que han conseguido elegir mayor número de alcaldes,junto con el centrista PMDB, y los que disputarán más alcaldías en la segunda vuelta.

Eduardo CamposUn fenómeno que confirma esta tendencia es el crecimiento en estos últimos años del Partido Socialista de Brasil (PSB), del gobernador de Pernambuco, Eduardo Campos, hasta ahora aliado fiel de los gobiernos de Lula y Dilma pero que el consenso exteraordinario que le están otorgando los ciudadanos han hecho pensar ya a Campos, que en 2014 y como máximo en 2018, dejará de ser partido satélite del gobierno para tentar la aventura de conquistar la Presidencia de la República.

Sólo del 2008 a hoy, el PSB ha crecido más que todos los otros partidos. Hoy cuenta con seis gobernadores, unos 30 diputados federales y ha aumentado más de cien alcaldías pasando de las 309 de 2008 a las más de 400 actuales. Y sigue creciendo.

Incluso esta vez, el PSB tuvo que competir en dos grandes capitales como Recife y Belo Horizonte con dos candidatos que le había colocado el expresidente Lula contra los candidatos del PSB, rompiendo por primera vez una alianza de años.

Eduardo Campos y LulaLula perdió la batalla, ya en la primera vuelta y Campos consiguió elegir a sus dos candidatos.

De alguna forma, Brasil, está caminando a contramano a Europa y concretamente a España, como he escrito en un artículo para este mismo diario, ya que los dos grandes partidos tradicionales (PSOE y PP) pierden cada día más adeptos, desencantados con sus políticas tanto a izquierda como a derecha.

Aquí los grandes partidos tradicionales acaban saliendo victoriosos en todas las elecciones.

¿Será que también aquí se cumple la famosa frase de “Es la economía, estúpido”? Quizás, aunque no sólo. Existe también el hecho de que esos grandes partidos presentan políticas sociales de peso para rescatar del submundo de la pobreza y de la miseria a millones de ciudadanos, que acaban siéndoles agradecidos.

Eduardo Campos, Cardoso y Aecio NevesAecio Neves, Eduardo Campos y Fernando Henrique Cardoso

¿Por qué en Brasil no existe la oposición?

Por: | 06 de octubre de 2012

Dilma y cardosoDilma y Cardoso, adversarios políticos

Es un fenómeno que choca a los europeos. En Brasil, prácticamente, no existe una oposición al gobierno de la Presidenta Dilma Rousseff. Hasta el punto que el líder del que debería ser el mayor partido de la oposición, Fernando Henrique Cardoso, expresidente de la República y fundador del PSDB (Partido Socialista Democrático de Brasil) pidió a sus correligionarios que “dejaran trabajar en paz” a Dilma.

Es verdad que una cierta condescendencia de la oposición con la actual Presidenta, supone indirectamente una crítica a su antecesor, Lula da Silva, ya que consideran que ella se desvía de su tutor en la lucha contra la corrupción.

La mayoría de los grandes partidos ha preferido desde siempre en Brasil vivir cobijada bajo las alas del gobierno del que reciben ayuda y cargos que les permiten ayudar a sus respectivos colegios electorales. Nadie quiere estar en la oposición y menos contra un gobierno como el de Rousseff con casi un 80% de consenso.

Lo mismo había ocurrido con su antecesor el carismático y popular Lula da Silva, de quien escribí en este mismo diario un artículo que fue traducido también aquí en Brasil titulado “Y Lula se comió a la oposición”.

Se la había comido de verdad, ya que nadie se atrevía a criticar un gobierno que gozaba de la máxima popularidad, apoyado por la gran masa de pobres que veían en Lula a su Mesías y Redentor.

Esa dificultad de enfrentarse con un gobierno popular con, además, gran apoyo internacional, hizo que incluso en 2005, cuando estalló el escándalo de corrupción política de mensalão, que hubiese podido costarle el cargo a Lula, la oposición no se atrevió a enfrentarse a él, ante el temor de la amenaza que había lanzado de sacar en su apoyo a la calle a los movimientos sociales controlados por el partido del gobierno, el PT, fundado por Lula.

Ello ha llevado a una situación paradojal. Ante la ausencia de una oposición política seria y eficiente, algo fundamental e indispensable en las mejores democracias y en los gobiernos mejor valorizados, dos estamentos de la sociedad han tomado el relevo de la oposición: los medios de comunicación y la justicia.

Los medios son los que en los últimos años han funcionado como oposición colocando sobre el tapete todos los escándalos de corrupción incluso los que llevaron a Dilma a retirar de su gobierno a ocho ministros.
Y no se ha tratado de algunos medios más o menos críticos con el poder.

Todos los diarios, semanales y televisiones más importantes, han sacado a luz escándalos políticos de corrupción de políticos tanto del gobierno como de la oposición. Lo han hecho los diarios Folha de Sâo Paulo, Estado de São Paulo, O Globo, Veja, Istoé, Panorama y las televisiones Globo y Banderantes entre otras.

Y junto con la prensa, el otro eje de la oposición lo está ejerciendo la justicia, tanto los fiscales del Estado como los jueces del Supremo que están condenando estos días a los políticos acusados de haberse dejado sobornar para apoyar en 2003 al gobierno Lula así como a los acusados de haber sido los corruptores de dichos políticos sirviéndose de dinero público usado ilegalmente.

Hay quién se pregunta si es normal en una democracia que sean instituciones como los órganos de información y los tribunales de justicia, los que hayan tomado el relevo de la ausencia de oposición política.

La pregunta no es de fácil respuesta. Sin duda que en una democracia normal, la oposición la deben hacer los políticos, que es lo que asegura la alternancia en el poder ¿Y cuando éstos se ausentan? ¿Es justo que tome esa misión otras instituciones, desde la prensa a la justicia o a las redes sociales?

Lo que habría quizás que entender es que el caso de Brasil es una anomalía, porque de repente el gigante americano se ha despertado y ha empezado a crecer no sólo económicamente sino también cultural y socialmente.

La opinión pública que por un lado rechaza la corrupción política, por otro se siente tranquila con unos gobiernos que la hacen soñar con mejoras año tras año.

Cuando el clima general de la sociedad es de esperanza en un futuro inmediato que se les presenta mejor que el pasado, no es fácil a los políticos desempeñar su papel indispensable de oposición.

No es una justificación, ya que estoy convencido de que sin oposición la mejor democracia acaba corrompiéndose inexorablemente. Es tan solo una constatación de una coyuntura histórica, que es real.

Lula y cardoso
Lula y Cardoso, adversarios políticos de una vida

Las Farc quieren a Brasil como mediador

Por: | 04 de octubre de 2012

Farc-na-colombia
Los negociadores de las Farc, han hecho saber que les gustaría que Brasil fuera uno de los mediadores entre ellas y el gobierno de Colombia.

Lo ha hecho saber, Marco León Calarcá, uno de los cuatro negociadores designados por las Far para entablar el diálogo de paz  en curso.

La motivación dada por Calarcá ha sido que Brasil “nunca calificó a las Farc de terroristas”. Así lo ha hecho saber el miembro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias al diario o Globo desde Cuba donde , después del encuentro en Oslo del próximo día 15, tendrán lugar las reuniones entre las Farc y el gobierno colombiano.

CalarcaCalarcá se ha revestido del uniforme del diálogo y de la paz y afirma que las Farc “siempre quisieron tratar el problema nacional por el diálogo y no por la guerra”, una guerra que dura ya 48 años y que se ha cubierto de sangre.

El proceso de negociaciones cuenta con Venezauela, Cuba, Chile y Noruega. Brasil quedó fuera, pero ahora son las mismas Farc quienes desean que el gigante latinoamericano participe en el diálogo. Según Calarcá,  Brasil “es uno de los paises más importantes de América Latina que puede influir en la economía regional en temas de gran alcance”, y añade que las Farc creen que son necesarios cambios no sólo en la vida de Colombia sino “en todo el continente”, por lo que Brasil no puede quedar fuera de las negociaciones.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Brasil (Itamaraty) ha sido prudente y se ha limitadom a hacer saber en una nota oficial que Brasil “en la medida en que pueda ayudar a las negociones está dispuesto a hacerlo”. Los politólogos creen que la participación de Brasil en las negaciones con las Farc podría ayudarle a conquistar el tan anhelado puesto en el Consejo de Segurirdad de la ONU.

El problema sin embargo no es fácil. Justamente el motivo alegado por las Farc para la participación de Brasil en las negociaciones, es decir, el no haber considerado nunca a Las Fuerzas Armadas Revolucionarias una “fuerza terrorista”, es lo que hace que el gobierno colombiano de Juan Manuel Santos, se muestre reticente en aceptar a Brasil como un interlocutor de peso en las negociaciones en curso, junto con las aristas diplomáticas que siempre existieron entre ambos países al considerar Colombia que Brasil mantiene una voluntad no siempre explícita de liderazgo en el continente.

Lo cierto es que el Partido de los Trabajadores (PT), por lo menos su componente más izquierdista, se negó siempre a considerar el carácter “terrorista” de las Farc que aún hoy hacen parte del Foro de São Paulo que reúne cada año a las fuerzas de izquierdas de América Latina.

Por otro lado, según los analistas, la llegada reciente de gobiernos de izquierdas en América del Sur como la de los exguerrilleros Dilma Rousseff y José Mujica en Uruguay es uno de los motivos que están llevando a las Farc a su desmovilización.

Dilma y Santos

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal