Juan Arias

El mejor sentimiento del mundo

Por: | 24 de mayo de 2013

Miura
No ha sido la hazaña del japonés Yuikiro Miura que el jueves pasado, a sus 80 años y siete meses, ha conseguido la hazaña de escalar el Everest con sus 8.850 metros de altura lo que me ha emocionado.

Ni ha sido el hecho de que, por segunda vez, Miura haya conseguido el título de ser la persona más anciana del mundo a conquistar el punto más alto del Planeta. La anterior la realizó con 72 años.

Ni siquiera que lo haya conseguido después de haber sufrido cuatro operaciones al corazón y de haberse quebrado la pelvis y el hueso del muslo izquierdo en un accidente de esquí en 2009.

Lo que me ha emocionado ha sido su frase al poner el pie en el pico del Everest: “Es el mejor sentimiento del mundo”, le dijo por radio a su hijo Gota.

En un mundo en el que a veces los jóvenes ya han perdido la ilusión de la vida y se sienten viejos y descorazonados, y los adultos nos presentamos cansados y deseando jubilarnos, casi derrotados por la existencia, observar a ese alpinista de 80 años, con su corazón reparado ya cuatro veces, sentir la  sorpresa y la admiración de un niño al exclamar que acaba de experimentar “el mejor sentimiento del mundo”, en un éxtasis de felicidad, es sin duda una lección para todos.

Miura nos ha recordado con seis palabras que no existe edad para seguir sorprendiéndonos de la vida; para realizar sueños; para superar nuestros límites.

En la facultad de Psicología nos decían nuestros profesores que envejece sólo el que "ha perdido la capacidad de sorpresa y de emoción" y que se puede hasta "morir soñando".

Junto con la frase del alpinista que dijo experimentar “el mejor sentimiento del mundo”, lo que he admirado en él al leer la noticia de su proeza ha sido que no se considera ningún superman.

Al contrario, en el mensaje a su hijo le confiesa: “nunca imaginé que pudiese volver a escalar el Everest a mis 80 años”.

Podía haber querido aparecer como alguien que desafía a la naturaleza, que llegaba allí fresco como un joven. No. Admitió con toda naturalidad al llegar a la cumbre que estaba feliz pero “exhausto”. Y repartió, para quitarse importancia, el éxito de su hazaña con su equipo al que calificó de el "mejor del mundo"

O sea, seguía siendo humano, con los límites que nos impone la naturaleza. Se sintió exhausto, pero con el temblor dulce en su alma de que sólo es imposible lo que nosotros creemos que lo es.

El resto es una ventana siempre abierta a la posibilidad de realizar y a cualquier edad, lo que queremos de verdad.

Y si no lo conseguimos (Miura podía no haber resistido hasta llegar a la cumbre), por lo menos lo hemos intentado.

Es ese querer conseguir lo que amamos lo que permite un día, de repente, experimentar “el mejor sentimiento del mundo”, como el valiente alpinista japonés.

La vida es también eso: capacidad de sorprender y sorprendernos cada día.

En nuestra mochila de viaje tienen que estar siempre juntas nuestras derrotas y nuestros sueños en espera de ser realizados un día.

Hay 10 Comentarios

Betito, depois de uma certa idade, especialmente se voce comeu muito sal, açucar, gorduras trans e farinha refinada, é mil vezes melhor morrer divertindo ( andando em balões, esquiando, voando num jato) do que num hospital com tubos e fios. É mais alegre e mais digno!

hay cada vez mas personas queriendo huyr de una vida aburrida, como por ejemplo las tres brasilenas que se murieron en Turquia, las menor tenia 57 anos.
Que locura

!Que bonito! Gracias.

Sólo diré un nombre: Carlos Soria.

Me parece una noticia increíble y emocionante, además un ajemplo a seguir, pero me parece increíble que no se nombre a Pauner ( aragones) que llegó a la cima antesdeayer y ha culminado sus 14 -8 niles- debería haber más información de Aragón.

a mi lo me gustaria seria, para mi 80 años, echar un polvo con una mujer que me ama

Para EL PAÍS. Notável é o artigo de Juan Arias: "El mejor sentimiento del mundo" Surpreender e realizar, em qualquer tempo, o que queremos de verdade". Saudações do Emmanuel Matta.

Un fotón pasa por la por el asteroide B-612 y en el viaja el monarca. Algo esta inmóvil cuanto viaja a la velocidad de la luz, el tiempo se detiene y todo pasa a ser energía. El infante no es pequeño por edad, pues el tiempo por él no pasó, pero si lo es por la sabiduría que carga sobre sus hombros.
"Esta es la caja. El cordero que quieres está dentro." Miura sigue conservando su caja. Y usted tb profesor!

Juan, tu artigo me ha hecho revivir una sentimiento semejante al del genio Miura, nombre análogo al miura de los toros. Pienso que toda experiencia es única, pero que lo humano está relacionado.
Miura con su hecho y tu con palabras habeis factuado la teoria de Aristóteles que enseña que la felicidad está en sorprenderse. El saber es sorpresa.
Hace años subi con unos amigos a la montaña mais alta de Mallorca- el puig Majo- Quando estábamos en el tope, mirando el infinito mare nostrum y el firmamento besando las verdes águas puras y el viento acariciando los rostros, un joven dijo: - vamos oir el silencio. Todos callamos. Yo lloré de emoción. Miura e tu escrito me llev ó a revivir este momento para mi único y que jamás olvidé.

Me parece divertido que esto haya sido escrito desde Brasil cuando en realidad debería ser escrito para Brasil, donde la tercera edad es sinónimo de final de carrera, falta de oportunidades y olvido en general.

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Sobre el autor

es periodista y escritor traducido en diez idiomas. Fue corresponsal de EL PAIS 18 años en Italia y en el Vaticano, director de BABELIA y Ombudsman del diario. Recibió en Italia el premio a la Cultura del Gobierno. En España fue condecorado con la Cruz al Mérito Civil por el rey Juan Carlos por el conjunto de su obra. Desde hace 12 años informa desde Brasil para este diario donde colabora tambien en la sección de Opinión.

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