Juan Arias

El sacrificio de los monos más pequeños

Por: | 18 de junio de 2013

Mico (saguis)
El mono mico o saguis, el primate más pequeño del Planeta, podría tener que ser sacrificado,
dicen los expertos, ya que lo consideran un invasor y depredador de especies de animales en extinción. ¿Pero tendrá alguien coraje de sacrificar una monada semejante?

Este monito es originario de América del Sur y su especie es muy numerosa no sólo en la Amazonia brasileña sino en la mitad de las otras regiones del país. Se piensa que se remontan a 15 millones de años atrás. Los micos son en Brasil la verdadera mascota animal de pequeños y grandes. Se dice de ellos que tienen “carita humana”. Miden sólo 25 centímetros, aunque su cola es del mismo tamaño. Pesan entre 250 y 450 gramos.  Dejan que la gente les den de comer en la mano. Son vivarachos y graciosos. La alegria de los niños.

Mico con mechón blnco
Unos tienen un mechón de pelo blanco detrás de las orejas y otros negro. Pueden ser  también dorados. Su nombre científico es collitrichidae.

La sola hipótesis de que unos animalitos tan graciosos que entran sin pudor en las casas y que dan a luz  casi siempre gemelos tengan que ser sacrificados, horroriza a la opinión pública.

Los expertos alegan que es una exigencia de la naturaleza para evitar que con su proliferación puedan dar al traste con otras especies, ya que los micos se comen, por ejemplo, los huevos de aves consideradas en extinción. Se están buscando otras soluciones antes de sacrificar esa preciosa raza de monitos, extendida hoy en todo Brasil y enormemente populares.

Si se llegara, sin embargo, al extremo de tener que eliminarles, la culpa, no sería de ellos, sino de nosotros los humanos que los sacamos un día de su ambiente natural clandestinamente para convertirlos en un precioso juguete animal.

Mico (5)
Ahora, su proliferación preocupa y se busca incluso una solución extrema como el sacrificarles como especie
. Son las paradojas de la naturaleza y de los encargados de proteger las especies existentes para que no desaparezcan de la Tierra, como ya lo han hecho miles de ellas.

“Como cualquier especie invasora, los micos proliferan sin ningún control natural y substituyen poblaciones nativas en Río de Janeiro y en numerosos lugares a lo largo de la costa de Brasil que es de 8.000 kilómetros”, afirma la ingeniera forestal, Sílvia Ziller, coordinadora del Programa de Especies exóticas invasoras de la ONG, The Nature Conservancy para América del Sur.

La ley sobre crímenes ambientales de Brasil, abre una puerta para la posibilidad de exterminio de animales en su artículo, 37, que afirma ser lícito “eliminar especies consideradas nocivas, desde que sean clasificadas como tales por los órganos competentes”, destaca fríamente, Leandro Jerusalynsky, del centro Nacional de Investigaciones y Conservación de primates brasileños, del Instituto, Chico Mendes.

Mico (12)
Una de las especies amenazadas por la invasión de estros monitos es la del mono león dorado una especie que se está intentando introducir en la Mata Atlántica del Estado de Rio, ya que los micos, al tener un contacto diario con el ser humano podría llevar enfermedades a la selva amenazando a otras especies. ¿Tendrán que morir los monitos para no dañar a los monos grandes?

Para intentar mantener a estos monitos sin necesidad de ser sacrificados, se ha empezado a castrar a los machos en el Laboratorio de Ecología de mamíferos de la Universidad de Rio (Uerj), lo que, al parecer, no es aún suficiente.

Lo que nadie se atreve a decir, ni siquiera los expertos es cómo serían sacrificados esos preciosos bichitos. ¿Un holocausto en masa? La población no quiere ni escucharlo y sigue jugando y divirtiéndose con ellos, dándoles de comer en la mano.

Mico (8)

Este blog se hace sin embargo una pregunta: si es cierto que estos monitos aparecieron en la Tierra hace la friolera de 15 millones de años, ¿cómo es posible que con todos los avances de la ciencia de hoy, no haya otro modo mejor de evitar que puedan ser nocivos a otras especies, sin necesidad de sacrificarles?

Por si acaso, disfruten con las fotos de este blog y consérvenlas. Conocida la disposición innata del Homo Sapiens a sacrificar personas, animales y cosas, es posible que un día, si vienen a Brasil, no puedan ver más, en la naturaleza, a estos monitos de cara dulce y pilla a la vez.

Sería triste. Pero así somos.

Mico estrella




Hay 6 Comentarios

No quiero que sacrificar la especie sea lo solución, sinceramente...
Pero a parte de esto, estoy de acuerdo con Betito, que Brasil está en llamas y es un tema más importante en estos momentos.

Los seres humanos somos los más parecidos a un mono, sea chico o grande.
Estamos ensuciando el planeta entero, alterando el clima, contaminando el aire y el espacio.
Alterando todos los ecosistemas ya sean los superficiales, los acuáticos o los subterráneos.
Y no estamos seguros de alguien ahí arriba, fuera de nuestro alcance, esté pensando lo mismo de nosotros pensamos de los monitos.
Por el peligro que representamos para el resto de las especies al considerarnos los dueños del planeta.
Que puestos a decir, es un invento agarrado por las hojas y a nuestro antojo.
Ya que nadie nos ha dado el título de propietarios, escrito y firmado.
Y menos la autorización para estropearlo todo.
No vaya a ser que un buen día, empecemos a darnos cuenta de estamos siendo castrados y castradas, sin que nadie nos pregunte ni la hora.
¿Y luego a quien reclamamos.?

No me preocupan las turbas. Dentro de 2 o 200 años allí estarán, manipuladas, esperando al carismático que como siempre las lleve al autoritarismo y el desastre, si por lo menos no estorbaran el caminar por las aceras y cruzar de esquina a esquina, algo se avanzaría.
Supongo que la campaña contra los monitos solo se reduce a la periferia suburbana de las grandes ciudades Brasileñas, pretender erradicarlos del Gran Pantanal o la cuenca del Amazonas es completamente irrisorio.

"¿Se remontan a 15 millones de años atrás?". Será porque remontarse a 15 millones de años adelante es imposible, ¿no?
Además, el texto dice que "el monito", "su especie"; por lo tanto, el sujeto es singular, mientras que el verbo que usa el articulista esta en plural.
Vaya por dios...
Atentamente.

Caro D. Juan Arias

Con todo el respeto que ud lo merece, el Brasil está en llamas y ud quiere hablar de monitos......

No sé, Arias, pero esto de oscilar entre bichos o las reflexiones acerca del papa es demasiado... ¿previsible? Hummm...¿aburrido?

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Sobre el autor

es periodista y escritor traducido en diez idiomas. Fue corresponsal de EL PAIS 18 años en Italia y en el Vaticano, director de BABELIA y Ombudsman del diario. Recibió en Italia el premio a la Cultura del Gobierno. En España fue condecorado con la Cruz al Mérito Civil por el rey Juan Carlos por el conjunto de su obra. Desde hace 12 años informa desde Brasil para este diario donde colabora tambien en la sección de Opinión.

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