Juan Arias

Lo único que me gusta grande

Por: | 29 de noviembre de 2013

Edificio
En una reunión de jóvenes, el monitor hizo la siguiente pregunta: ¿preferís las cosas grandes o las pequeñas. Algunos resbalaron enseguida en lo erótico. La pregunta tenía, sin embargo, mayor profundidad.

Al escribir hoy este blog estaba escuchando en la tele que en algún lugar del mundo se estaba construyendo el edificio más alto de la Tierra, y en otro el mayor hotel jamás existido.

Y me hice, de repente, a mi mismo la pregunta que había provocado a los jóvenes: ¿me gusta más lo grande o lo pequeño? Y sentí enseguida que lo demasiado grande me aplasta.

Quizás porque crecí escuchando los tiros de los fusilamientos en frente a mi casa, durante la guerra civil española, lo grande me evoca las guerras que todas ellas, hasta las minúsculas, me parecen inmensas.

Los fusiles de los soldados me parecían casi cañones, a mi que tenía cinco años y nunca había visto un arma. A la violencia la veo siempre grande y a la paz frágil como un cristal.

Gota de rocio
Vivimos en el culto a lo siempre mayor. Prevalece el gusto por lo vultuoso. En las listas de los más ricos del Planeta, las cifras son cada vez más de galaxias. Los pisos tienen que ser cada vez más mayores. Uno de 300 metros cuadrados casi nos parece ya pequeño. Un banquero en Brasil tiene una casa con ocho ascensores privados: cuatro para cada pierna. Y en las favelas viven y caben hasta diez personas en 30 metros cuadrados. Los reyes de la droga en México ya no se conforman con tener un gato o un mastín a sus pies: quieren un tigre.

Hasta en la corrupción, la buena es la que llega a siete cifras de dólares, menos es sólo corruptela.
Reina hoy la figura de lo hiperbólico, de lo que crece hasta reventar de grande. Hasta la obesidad es cada vez mayor. Hay mujeres que necesitan tener cien pares de zapatos y otros tantos frascos de perfumes y ungüentos, A mi madre, ya viejecita, y que parecía haber vuelto a ser niña, le pregunté un día como podía aún conservar una piel de melocotón, sin una arruga: “Usando agua y jabón toda la vida, hijo”, respondió mirándome con sus ojos ya nublados.

Hay hombres que necesitan tener en el armario doscientas corbatas, pero tenemos sólo un pescuezo.
¿Y lo pequeño? ¿Algo que quepa en una mano, algo que no te aplaste, que sea eso, sólo una cosa, o dos?
No soy minimalista, no me gustan los que predican la sencillez como una religión. Ni me gusta lo pequeño por pequeño, aunque tantas veces me parezca más bello que lo grande.

Lençoes maranhenses
Me gusta, sí, esa gota de rocío que veo, a veces,  al levantarme, pegada como un beso en la flor de una orquídea.  Me gusta un puñado de nieve que derrite sus pétalos en la palma de mis manos.
Me gusta más una pequeña botella de vino añejo que un garrafón.

Pero también me gustan algunas cosas grandes, que, curiosamente no son las creadas por las manos del hombre, como las grandes basílicas y catedrales o los shopings gigantescos, nuevos templos de la modernidad, que huelen a poder y siento que me aplastan.

Me gusta la grandeza de la naturaleza. Esa me liberta en vez de encadenarme: las grandes sabanas, los horizontes inalcanzables, las inmensas playas vírgenes. Mejor vacías.  Me gusta este Océano Atlántico inmenso que tengo en frente mientras escribo. Me gustan sus olas de cuatro metros cuando se enfurece. Me gustan los arcoiris que no puedo abarcar con mis ojos. Y las montañas que huelen aún a la primera creación. Y los vientos que aúllan.

Garca-amazonica-01
Me gustan los grandes silencios; los grandes vacíos; los elefantes como templos vivos de la selva; las grandes serpientes capaces de engullir a un buey. Me gusta el colorido de su piel. Me gustan las águilas que se mecen en el cielo y que despiertan en mi alma deseos prohibidos de volar.
Me gusta la amistad, que tiene que ser grande, sin medida, si quiere serlo de verdad, y me gustan más las cosas recién nacidas.

El ser humano me gusta más antes de que lo haya contagiado el gusto por el despilfarro, la avaricia  o el derroche . Lo prefiero recién nacido, indefenso, cuando aún no conoce la guerra y aún no ha aprendido a odiar. Recelo de los que se sienten siempre fuertes y seguros.

Me gusta el ser humano cuando el tiempo lo ha esencializado hasta hacerse más fácilmente objeto de pequeños gestos de amor, que más ya no necesita. 

Entre las dos esquinas de la vida vamos acumulando demasiado equipaje. Cuando las luces se apagan queda sólo el gran silencio de la nada que no se si es pequeña o grande. ¿Cuanto miden los dioses? Los creados por las religiones me parecen enormes, dan miedo. Me gusta más esa pequeña simiente divina que nace incrustada en la conciencia al nacer y que nos susurra cada noche si podemos o no dormir tranquilos.
¿Es eso grande o pequeño?
Tanque-guerra

Hay 12 Comentarios

Uma das coisas que gostaria de ver no Brasil é o aumento de investimentos na Educação. O governo usa o futebol para manter o povo iludido e alienado dos problemas reais de nosso país.

Muy lindo artículo.
Shakespeare decía: la brevedad es el alma del ingenio.
Brindar enormidades o demasiado es atosigar a la gente.
Poder dormir sin tormentos, con esa sencilla simiente.
Muy bello.

Para los Brasileños y Argentinos.....
sepan que los hermanos Chilenos no necesitarán de visa para ingresar en EE.UU. a partir de enero de 2014, al fin, Chile se ha vuelto en un país desarrollado, cosa que hace falta en Brasil y Argentina.....

Muy buenas dias
Les escribo desde MIAMI (ciudad maravillosa, donde toda la gente de bien, cansada de oir mentiras de LULA, KIRCHNER y CHAVES_MADURO) vino a vivir la vida en paz, prosperidad y seguridad, cosa que hace falta en latinoamerica.


MIAMI no es brumosa y fria como Buenos Aires, tampoco eres fea, sucia y peligrosa como São Paulo.
Me encanta disfrutar de los 30 grados en Miami, es encantadora, sus playas, sus restaurantes, su gente, sus compras, sus paseos entre palmeras, su riqueza, no se, porque todo suena tan comun, pero sin embargo SE SIENTE distinto.
Miami me emociona, sus playas, sus shoppings como Ventura Mall, Dolphing Mall, dentre tantos otros, su seguridad, la limpieza de las calles y principalmente, me encanta estar muy cerca de mi pueblo latinoamericano (50% de los habitantes de MIAMI son latinoamericanos) pero al mismo tiempo, tan lejos de los gobiernos ineptos y corruptos de Latino América, sus ideologias cansadas de izquierdas.....
Para aquellos que no quieren se sumeter a las exigências de la alfândega norte americana, les digo que acá, uds no hacen falta.....sepan que solamente la ciudad de Orlando recibe más de 50 millones de turistas a cada año....y despues vienen com la mentira de que el turismo en latinoamerica es desarrollado...cuantas mentiras más dentre todas las otras que uds suelen oir......
Qué se mueran de envidia, y sepan que estoy muy feliz acá, no solamente yo como todos los otros millones de latinoamericanos que vinieron a vivir em MIAMI..... ..


El gran problema de latinoamerica (hoy en dia) es la lucha entre el vitimismo y la modernidad, pena que el vitimismo parásito esté ganando la pelea.
Hay un dicho español que dice:"la verdad tiene muchos en su contra y la mentira muchos en su favor".
Asi es la cosa en latinoamerica.
Saludos desde MIAMI (la verdadera ciudad maravillosa)

Betito, eu já fui aos EUA umas 10 vezes, realmente é um grande pais. Meu visto venceu e eu decidi não me submeter as exigências que nos são feitas a nós brasileiros para entrar lá. Nos tratam muito mal nas entrevistas, nas embaixadas. Veja: um italiano, um portugues, um grego entram sem visto nos EUA. Por que nós, brasileiros, que não temos a menor vocação para o terrorismo não podemos entrar? O mundou nos ultimos 10 anos. E o que é que 98 por cento dos brasileiros vão fazerá? Comprar enlouquecidamente, deixar dinheiro lá!

q bom é saber q vc está em miami, beeeeeeeem longe daqui betito vc e sua ideologia fanatica e cansada

Juan, gracias por el desierto que me muestras. Eres la luz que vislumbro al acordar e me llena de alegria. Eres la voz de la transcendência que escucho en mi alma. Eres el placer de la palavra hermosa, bela, tal vez inmensa, como la creación. Eres la gota del acéano que nos une a la infinitud del amor mosericordioso de Dios. Eres mi amigo que me humaniza siempre. eres tu e eres yo. Gracias

Tomo a liberdade de responder a dúvida da Paula....

“Carros: há uma moda no Brasil de carros grandes, enormes, poluidores, sonho de consumo da classe média. Chego a sentir depressão num engarrafamento ao ver esses carrões com uma pessoa só dentro. Que feio. Como é feio um carrão, como é bonito um carrinho, compacto, suficiente.
Uma coisa que não entendo: homens e mulheres no Brasil, a medida que envelhecem, vão aumentando o tamanho do carro, ao invés de diminuir. Não tem mais que carregar crianças, carrinhos de bebê, etc. Por que será?”

Essa tendência se verificou nos Estados Unidos há mais de 30 anos, um dos motivos dos norte americanos preferirem os carros grandes é de que eles se sentem mais seguros no interior daqueles carrões em caso de acidente, ou seja, o próprio tamanho do carro serve como uma proteção,pior para quem está no carro pequeno e se envolve em um acidente com um carro grande, a chance de sair ferido ou mesmo de morrer é muito maior para aquele que está no carro pequeno

Muy buenas tardes
Les escribo desde MIAMI (ciudad maravillosa, donde toda la gente de bien, cansada de oir mentiras de LULA, KIRCHNER y CHAVES_MADURO) vino a vivir la vida en paz, prosperidad y seguridad, cosa que hace falta en latinoamerica.

Toda la Tierra tenía una misma lengua y usaba las mismas palabras. Los hombres en su emigración hacia oriente hallaron una llanura en la región de Sena-ar y se establecieron allí. Y se dijeron unos a otros: «Hagamos ladrillos y cozámoslos al fuego». Se sirvieron de los ladrillos en lugar de piedras y de betún en lugar deargamasa. Luego dijeron: «Edifiquemos una ciudad y una torre cuya cúspide llegue hasta el cielo. Hagámonos así famosos y no estemos más dispersos sobre la faz de la Tierra».
Mas Yahveh descendió para ver la ciudad y la torre que los hombres estaban levantando y dijo: «He aquí que todos forman un solo pueblo y todos hablan una misma lengua, siendo este el principio de sus empresas. Nada les impedirá que lleven a cabo todo lo que se propongan. Pues bien, descendamos y allí mismo confundamos su lenguaje de modo que no se entiendan los unos con los otros». Así, Yahveh los dispersó de allí sobre toda la faz de la Tierra y cesaron en la construcción de la ciudad. Por ello se la llamó Babel,5 porque allí confundió Yahveh la lengua de todos los habitantes de la Tierra y los dispersó por toda la superficie.
Génesis 11:1-96

El gran problema de latinoamerica (hoy en dia) es la lucha entre el vitimismo y la modernidad, pena que el vitimismo parásito esté ganando la pelea.
Hay un dicho español que dice:"la verdad tiene muchos en su contra y la mentira muchos en su favor".
Asi es la cosa en latinoamerica.
Saludos desde MIAMI (la verdadera ciudad maravillosa)

La sostenibilidad del planeta nos conduce a las cosas pequeñas. No necesitamos coches gigantes que pesan un montón y consumen como 2 más pequeños. Y diseñar y producir cosas pequeñas que respondan a nuestras necesidades tiene más mérito que diseñar simplemente haciendo lo que ya existe pero más grande

Buen artículo. Yo me quedo con las pequeñas cosas que nos hacen felices. Si les gusta el buen periodismo no se pierdan esto: http://xurl.es/vhqxu

Carros: há uma moda no Brasil de carros grandes, enormes, poluidores, sonho de consumo da classe média. Chego a sentir depressão num engarrafamento ao ver esses carrões com uma pessoa só dentro. Que feio. Como é feio um carrão, como é bonito um carrinho, compacto, suficiente.
Uma coisa que não entendo: homens e mulheres no Brasil, a medida que envelhecem, vão aumentando o tamanho do carro, ao invés de diminuir. Não tem mais que carregar crianças, carrinhos de bebê, etc. Por que será?

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

Sobre el autor

es periodista y escritor traducido en diez idiomas. Fue corresponsal de EL PAIS 18 años en Italia y en el Vaticano, director de BABELIA y Ombudsman del diario. Recibió en Italia el premio a la Cultura del Gobierno. En España fue condecorado con la Cruz al Mérito Civil por el rey Juan Carlos por el conjunto de su obra. Desde hace 12 años informa desde Brasil para este diario donde colabora tambien en la sección de Opinión.

Eskup

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal