Juan Arias

Antes su perro que una embajada en Brasil

Por: | 23 de marzo de 2014

Angelino y su perro
El gesto de Angelino Garzón, vicepresidente de Colombia, de rechazar ser embajador de su país en Brasil por amor a su perro, ha despertado sentimientos encontrados.

Unos se han echado las manos a la cabeza: “Está loco”, dicen, ya que ser embajador en Brasil supone ocupar no sólo un lugar de honor en la diplomacia mundial por ser la séptima economía del Planeta, sino también una forma de representar a un país como Colombia en el mayor país del continente americano que es además su mayor socio comercial.

La canciller colombiana, Maria Ángela Holguin, ha considerado la repulsa de Garzón “muy constringente" y considera que el hecho “perjudicará la imagen de Colombia en América Latina”.

Holguin ha explicado que esperaba que los “motivos personales” alegados por el vicepresidente para desistir de la importante embajada de Brasil “hubiesen sido más serios” y que daba la impresión de que Garzón no había entendido “la enorme importancia que Brasil tiene para Colombia”.

El vicepresidente colombiano que ya había advertido al presidente Juan Manuel Santos que no se presentaría a la reelección el próximo 25 de mayo, “por motivos personales”, ha revelado al semanal colombiano Semana que no aceptó la embajada brasileña porque la ciudad de Brasilia es “muy caliente” y su perro, un pastor alemán, difícilmente “se adaptaría a aquellas temperaturas” y podría “ser nocivo para su salud”. La canciller colombiana ha perdido disculpas al gobierno brasileño que no ha hecho ninguna declaración.

Este blog entiende y comprende los motivos de pesar del gobierno colombiano ante el desplante de su vicepresidente al renunciar a la importante embajada de Brasilia. Sin embargo, acostumbrado en tantos años de periodismo a presenciar más bien luchas internas de poder en los políticos y diplomáticos de diferentes gobiernos para asegurarse una embajada importante; los a veces enjuagues ocultos y la movilización de amistades y poderes para conseguirlo, tengo que reconocer que el gesto del vicepresidente colombiano me ha no sólo extrañado sino alegrado

No es fácil observar a alguien en esas alturas del poder rechazar una embajada importante por el simple “amor a su perro”, es decir, para evitarle el sufrir el calor de Brasilia, muy parecido al de los veranos madrileños.

No conozco de nada al vicepresidente Garzón, ni siquiera puedo saber si ha sido ese el verdadero motivo de su desplante a Brasil. Aceptando, sin embargo, que haya sido esa la verdadera razón personal, lo que no entiendo es a los que se rasgan las vestiduras al no aceptar que en el ser humano ciertos sentimientos íntimos pueden ser mayores que cualquier ambición terrenal o de poder.

Y si lo que aún escandaliza más es que ese sentimiento de amor personal para desistir de aceptar una embajada, se refiera al amor no por una persona sino por el de su perro, tengo que reconocer que a mí, personalmente, más bien me satisface.

Siempre he defendido en este blog que nuestros hermanos los animales, pueden ser objeto de un amor que no tiene por qué contraponerse a los amores humanos. Son amores distintos, pero igualmente fuertes, capaces de hacernos renunciar a una verdadera bicoca, por no hacer sufrir a nuestro fiel amigo y compañero de vida.

Y para los que defienden que no es posible que un político o un diplomático, sea capaz de renunciar a un cargo o a una promoción, “por nada al mundo”, ahí tienen al vicepresidente colombiano, renunciando a la prestigiosa embajada brasileña, simplemente por “amor a su pastor alemán”.

¿Quién es capaz de juzgar las alegrías que ese su amigo canino le ha dado en su larga vida compensándole, quizás,  tantas veces de sus amarguras políticas o personales?

Si en periodismo se dice que no es noticia que un perro muerda a un hombre sino, que un hombre muerda a un perro, en este caso la noticia existe, porque no es normal que un político renuncie a un puesto importante, nada menos que para que su perro “no sufra de calor”.

Embajada de colombia en BrasiliaLa bella embajada de Colombia en Brasilia

 

Hay 11 Comentarios

Que bonita noticia! Yo tambien haria eso por mi perrita. Vale mas su lado que mi progresion laboral. Al final, cada uno tomamos las decisiones que creemos nos haran felices y eso es lo que cuenta, al menos para mi! Un abrazo!

Al proximo perro que tenga le pondré el nombre de Angelino Garzón, y si es perra el de su madre. Y no es insulto, ya que si tiene tanto "amor" a su perro será un honor ¿no?

Com todos os meus respeitos, peço licença para ser politicamente incorreta. Eu respeito muito os animais, sou contra qualquer tipo de experiência com eles, mas estou farta desta praga da sociedade moderna que é a humanização dos animais. Gatos e cachorros tem nome de gente, andam em cadeira de rodas e suas imagens nas redes sociais e na mídia proliferam ad nauseum. No facebook as protetoras têem um comportamento histérico, com discurso ameaçador e postam imagens feias. Dar tanto poder a animais é mais um sinal de declínio da sociedade, tanto quanto ser cruel com eles.

Aburridissimo

Por favor señor Arias que lleva usted unos poquitos años en esto de la información política y de políticos. Las razones de Garzón no son otras que su deseo de presentarse a las elecciones a la alcaldía de Bogotá o Cali, que aún no lo tiene claro (cosas de la política colombiana. ¿Se imagina en España a un político que no supiera si presentarse a la alcaldía de Madrid o de Barcelona). Para ello debe estar en Colombia y no en Brasil. Lo del perro es una (otra) boutade de este personaje tan peculiar.

Me parece que no han entendido nada. A este señor lo estaban defenestrando y se lo querían quitar de encima. Su respuesta significa simplemente "metanse esa Embajada donde les quepa" ¿es que no se dan cuenta?

con permiso lo copio para mi blog.
Excelente artículo.
aquí lo he puesto para las personas que me leen.
maitealeon.blogspot.com

Siga el ejemplo Sr. Arias

Parabéns Sr.Angelino Garzón... Precisamos de mais seres humanos com sentimentos verdadeiros assim como este. Nem sempre a razão pode se sobrepor a emoção,sentimentos e laços de amor.Parabéns.

Un buen hombre. Deberian ser presidente de Colombia. Por muchos errores que pueda cometar, al menos estaremos seguros que hace aquello en lo que cree.

absolutamente de acuerdo con su punto de vista

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Sobre el autor

es periodista y escritor traducido en diez idiomas. Fue corresponsal de EL PAIS 18 años en Italia y en el Vaticano, director de BABELIA y Ombudsman del diario. Recibió en Italia el premio a la Cultura del Gobierno. En España fue condecorado con la Cruz al Mérito Civil por el rey Juan Carlos por el conjunto de su obra. Desde hace 12 años informa desde Brasil para este diario donde colabora tambien en la sección de Opinión.

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