Juan Arias

El corazón de Brasil

Por: | 16 de abril de 2014

Sociedad de Brasil
¿Quién es el corazón de Brasil?
¿El Gobierno? ¿Las fuerzas del orden? ¿La Bolsa o el capital? ¿El ejército de los violentos que nos atemorizan? No, el motor que mueve al país es la sociedad, lo somos todos, sin distinción. Y lo somos si ese corazón palpita al unísino.

Los Gobiernos pasan, pero la sociedad permanece y la sociedad somos todos, incluidos los políticos, aunque a veces ellos se olviden y crean vivir en otra galaxia, latiendo con un corazón privilegiado distinto al de la gente.

El Gobierno y las demás instituciones existen solo en función del corazón de la sociedad, para ayudarla a desarrollarse en libertad y con justicia. La sociedad existiría sin Gobierno, mientras que los políticos serían cañas burladas por el viento sin la sociedad y su apoyo.

Ha hecho bien el diario O Globo en crear una nueva sección bajo el epígrafe de Sociedad. Es a ella a la que deben dirigirse todos los apremios, el interés y el cariño de la información, porque en la sociedad y no en las intrigas del palacio se encuentran todos los dolores y alegrías del corazón del mundo.

Sociedad son todos los que luchan para abrir mayores espacios de libertad y democracia, los que se esfuerzan para ampliar los derechos humanos. Son todos los que habitan el país, sean nobles o plebeyos, sabios o analfabetos, artistas y creadores, famosos o anónimos.

Sociedad no son solo los que brillan en las pantallas de televisión. No lo son solo los fuertes sino también los débiles, los aplastados y sin voz. Lo son los millones de mujeres y varones, de madres y padres de familia que en el silencio, con honradez, sin dejarse vender por un plato de lentejas, van construyendo con sacrificio e ilusión un presente y un futuro mejor para sus hijos.

Lo son los segregados en las favelas y los blindados en el asfalto. Son la sociedad los millones de funcionarios públicos sin brillo, incapaces de corromperse, que llevan a cabo con ahínco un trabajo indispensable para que la máquina de la sociedad funcione.

Son sociedad no solo los sanos sino también los enfermos, sobre todo los abandonados en hospitales, a veces carentes de todo. Lo son no solo los atletas sino todos los minusválidos, los despojados de dignidad, los moradores de la calle.


Sociedad son no solo los empresarios, indispensables para crear riqueza para todos, sino también todos los trabajadores a sueldo que se sacrifican el mes entero, a veces en tareas duras, desagradables y hasta peligrosas, para poder llevar el pan a sus hijos.

Toda esa gente, la que disfruta y la que llora en público o en privado; los que acuden a las fiestas y los enfermos de soledad, los que tienen suerte y los que nunca la tuvieron.Los ocupados y los sin trabajo, todos son la sociedad.

Sociedad de brasil (2)Pertenecen a lo más íntimo de corazón de Brasil todos los olvidados y burlados por el poder, todas las mujeres que desean abortar en conciencia y que por ser pobres tienen que hacerlo en túneles de la ilegalidad arriesgando sus vidas. Los niños de escuelas precarias a quienes les espera un negro futuro.

Lo son también, tristemente, los saqueadores, los falsos, los especuladores, los sin escrúpulos, los que desprecian la vida de los otros, víctimas unas veces de su propia maldad y otras de una sociedad que acabó marginándolos sin abrirles caminos alternativos a su loca violencia. A ellos no les podemos, sin embargo, linchar a nuestro antojo. No son cucarachas, siguen siendo seres humanos con derecho.

Por esa sociedad, que es el corazón palpitante de Brasil, debemos interesarnos todos ya que nos salvamos o nos destruimos juntos.

En el bien y en el mal, la sociedad, compuesta por ese gran caleidoscopio humano, es todo lo que somos y tenemos. Todos somos responsables de sus luces y sus sombras.

Creerse por encima de esa sociedad, fuera de ella, o contra ella, es una vana ilusión. Somos muchos y diferentes y somos uno porque nos mantiene vivos un mismo corazón. Si falla el corazón de la sociedad infartamos todos.

¿Entienden eso los políticos que tantas veces se consideran ellos el corazón del mundo en lugar de estar al servicio de esa sociedad, para que su corazón pueda funcionar con más oxígeno, más justicia y mayores espacios de felicidad?

Cuando se den cuenta de que acabarían asfixiándose si se creyesen capaces de respirar sin sentirse parte del corazón del país, quizás se decidan a preguntar a la gente, escuhándola de cerca, cómo quiere vivir para sentirse menos infeliz, y dejarán de ofrecerles el plato ya cocinado según su propio gusto e interés.

Al final, la sociedad, en la que deben caber todos, cada uno con su propia identidad, su cordura o su locura, es la que hará que el país siga adelante ganando batallas, en vez de servir de peón para las guerras que ellos inventan y nadie les ha pedido.

(Publicado en la Edición de América)

 

TRADUCCIÓN AL PORTUGUÉS

Sociedad de brasil (3)
Quem é o coração do Brasil? O Governo? As forças da ordem? A Bolsa e o capital? O exército dos violentos que nos atemorizam? Não, o motor que move o país é a sociedade, somos todos, sem distinção. E o somos se esse coração palpita em uníssono.

Os Governos passam, mas a sociedade permanece, e a sociedade somos todos, incluídos os políticos, embora às vezes eles se esqueçam disso e creiam viver em outra galáxia, pulsando com um coração privilegiado, diferente do das pessoas.

O Governo e as demais instituições só existem em função do coração da sociedade, para ajudá-la a se desenvolver em liberdade e com justiça. A sociedade existiria sem Governo, ao passo que os políticos, sem a sociedade e seu apoio, seriam juncos soprados pelo vento.

Fez bem o jornal O Globo ao criar uma nova seção sob o título de Sociedade. É a ela a que devem se dirigir todos os cuidados, o interesse e o carinho da informação, porque na sociedade, e não nas intrigas do palácio, se encontram todas as dores e alegrias do coração do mundo.

Sociedade são todos os que lutam para abrir maiores espaços de liberdade e democracia, os que se esforçam para ampliar os direitos humanos. São todos os que habitam o país, sejam nobres ou plebeus, sábios ou analfabetos, artistas e criadores, famosos ou anônimos.

Sociedade não são só os que brilham nas telas de televisão. Não são só os fortes, mas também os fracos, os esmagados e sem voz. São os milhões de mulheres e homens, de mães e pais de família que em silêncio, com honradez, sem se deixarem vender por um prato de lentilhas, vão construindo com sacrifício e ilusão um presente e um futuro melhor para seus filhos.

São os segregados nas favelas e os blindados no asfalto. A sociedade são os milhões de funcionários públicos sem brilho, incapazes de se corromperem, que levam a cabo com esforço um trabalho indispensável para que a máquina da sociedade funcione.

A sociedade são não só os sãos, mas também os doentes, sobretudo os abandonados em hospitais, às vezes carentes de tudo. São não só os atletas, mas também todos os deficientes, os despojados de dignidade, os moradores de rua.

A sociedade são não só os empresários, indispensáveis para criar riqueza para todos, mas também todos os trabalhadores assalariados que se sacrificam o mês inteiro, às vezes em tarefas duras, desagradáveis e até perigosas, para poder levar o pão para seus filhos.

Toda essa gente, a que se diverte e a que chora em público ou em privado; os que vão às festas e os doentes de solidão, os que têm sorte e os que nunca a tiveram... Todos são a sociedade.

Pertencem ao mais íntimo do coração do Brasil todos os esquecidos e burlados pelo poder, todas as mulheres que desejam abortar com consciência e que, por serem pobres, precisam fazê-lo nos túneis da ilegalidade, arriscando suas vidas. As crianças das escolas precárias, a quem um negro futuro espera.

São também, tristemente, os saqueadores, os falsos, os especuladores, os sem-escrúpulos, os que desprezam a vida dos outros, vítimas algumas vezes da sua própria maldade, e outras de uma sociedade que acabou por marginalizá-los sem lhes abrir caminhos alternativos à sua louca violência. Não podemos, entretanto, linchá-los a nosso bel-prazer. Não são baratas, continuam sendo seres humanos com direitos.

Por essa sociedade, que é o coração palpitante do Brasil, devemos nos interessar todos, já que nos salvamos ou nos destruímos juntos.

No bem e no mal, a sociedade, composta por esse grande caleidoscópio humano, é tudo o que somos e temos. Todos somos responsáveis por suas luzes e suas sombras.

Acreditar-se acima dessa sociedade, fora dela, ou contra ela, é uma vã ilusão. Somos muitos e diferentes, e somos um porque nos mantém vivos um mesmo coração. Se o coração da sociedade falha, todos enfartamos.

Entendem isso os políticos que tantas vezes se consideram o coração do mundo, em vez de estarem a serviço dessa sociedade, para que seu coração possa funcionar com mais oxigênio, mais justiça e maiores espaços de felicidade?

Quando perceberem que acabariam se asfixiando se acreditassem ser capazes de respirar sem se sentir parte do coração do país, talvez se decidam a perguntar às pessoas, escutando-as de perto, como elas querem viver para se sentirem menos infelizes, e deixarão de lhes oferecer o prato já cozido segundo seu próprio gosto e interesse.

Ao final, a sociedade – na qual devem caber todos, cada um com sua própria identidade, sua prudência ou sua loucura – é que fará que o país siga adiante, ganhando batalhas, em vez de servir de peão para as guerras que eles inventam e ninguém lhes pediu.

Hay 4 Comentarios

Juan, ora vez tengo que agradecerte este artículo que resume lo que há sido toda sociedad em la deiferentes épocas de la vida.El piueblo es el corazón de la sociedad.
Después de semanas de ausência he regressado a mi ciudad minera de Sete Lagoas. Uma amiga me procura para pedir sangre para su padre que está grave em el hospital municipal.
He entrado em contacto con vários jovenes y amigas enfermeiras y ya han cercado el enfermo de todos los cuidados que precisa en esta hora. Más uma vez el Pueblo organizado salva el corazón y el dolor de un família concreta.
Sin, Juan, cuando dejen el Pueblo decidir, esta sociedad cambiará. Tu indicas el camino seguro , único.Aqui vivo la poesia del hijo del Pueblo M.Machado y cantodo por el hijo del Pueblo catala´n M. . Serrat." Caminante no hay caminho se hace caminho al andar". Juntos continuamos andando al pulso del corazón del Pueblo que somos y quiero ser.

Muy buenas noches a todos los contertulios.
Es com alegria que vuelvo a les escribir, les comento que estuve enfermo en el hospital para tratamiento medico, incluso he adelgazado unos 3-4 kilos, creo que fue una comida cubana que comi en little havana, pero ahora, estoy bien, estoy me convalesciendo pero estoy bien.
Tengo que pagar el hospital, es algo que me pone algo preocupado, pero tranqüilo.
Bueno, hablar de sociedade brasileña es algo insólito, basta mirar 2 minutos de cualquier periódico brasileno em la tele para dar-se cuenta de que el Brasil no funciona y, detalle, no funcionará jamás, como dice um amigo brasileño que vive em South Beach:
- no tiene como funcionar, el camino de la virtud es a la derecha y el pueblo brasileño sigue a la izquierda,, no tiene moral, no tiene respeto, no tiene verguenza, no tiene nada.
Um ejemplo muy sencillo, tuvo la final del campeonato carioca de futbol y la equipo del flamengo ganó com um gol que fué ilegal, y al final cuando el periodista pregunto al jugador eso lê contesto:
-com um gol robado es más gostoso....
y asi es la cosa em toda latinoamerica, basta ver um juego entre equipos brasileñas y argentinas, lo que importa es ganar, no importa como, .....
no hay moral, no hay verguenza, son todos unos caras de piedra de norte a sur del latino continente.
Mucho se habla em los periódicos brasileños sobre la compra de uma refineria em Pasadena por la petrobrás, siendo que la empresa brasileña pago 10 veces más caro de lo que deberia Haber pago....ahora hay uma bandera brasileña en la refineria, para mi es uma verguenza, el suelo es norte americano y la bandera brasileña solamente nos enseña la sangria del dinero pago em impuestos por el pueblo brasileño, el que pueblo que suele trabajar de verdad, que no tiene nada que ver com los parasitos que están em el gobierno brasileño.
.....
.....
... Les escribo desde MIAMI (ciudad maravillosa, donde toda la gente de bien, cansada de oir mentiras de LULA, KIRCHNER y CHAVES_MADURO) vino a vivir la vida en paz, prosperidad y seguridad, cosa que hace falta en latinoamerica.
El gran problema de latinoamerica (hoy en dia) es la lucha entre el vitimismo y la modernidad, pena que el vitimismo parásito esté ganando la pelea.
Hay un dicho español que dice:"la verdad tiene muchos en su contra y la mentira muchos en su favor".
Asi es la cosa en latinoamerica.
Saludos desde MIAMI (la verdadera ciudad maravillosa)

O coração do Brasil médio é o coração da multidão que protestou nas ruas em junho de 2013. É o coração que vai voltar a protestar durante a copa. E que não vai derramar uma lagrima se a seleção brasileira for derrotada pela Alemanha ( já que é pouco provável comprar uma vitoria da Alemanha).

Realmente, por articulos asi es por los que merece la pena leer este periodico. Gracias.

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Sobre el autor

es periodista y escritor traducido en diez idiomas. Fue corresponsal de EL PAIS 18 años en Italia y en el Vaticano, director de BABELIA y Ombudsman del diario. Recibió en Italia el premio a la Cultura del Gobierno. En España fue condecorado con la Cruz al Mérito Civil por el rey Juan Carlos por el conjunto de su obra. Desde hace 12 años informa desde Brasil para este diario donde colabora tambien en la sección de Opinión.

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