Juan Arias

Mujeres brasileñas castigan a sus maridos sin sexo y sin bebida

Por: | 12 de abril de 2014

Mujer en el barrio de Jardim Columbia
Si el marido es agresivo con la mujer y los hijos, será castigado con abstinencia de sexo y bebida.
Lo ha decidido la comunidad de mujeres del barrio pobre de Jardim Columbia de la rica ciudad de Campinas en el Estado de São Paulo.

Los maridos, sean agresores físicos o verbales de sus esposas, podrán ser castigados por la comunidad formada por más de 200 familias y cuya iniciativa podría ser copiada en otros lugares del país, sobretodo porque parece estar dando, según ellos, buenos resultados.

La historia la ha contado Giovanna Balogh, el diario Folha de São Paulo tras haber visitado a la aguerrida comunidad de mujeres. Esas esposas de maridos violentos ya no aceptan pasivamente ser maltratadas. Se han unido en una misma causa.

Se reúnen cada 15 días para analizar la conducta de sus maridos y para ver si están cumpliendo o no los castigos que han decidido infligirles. Aunque podría parecer que el más duro es la abstención sexual, en realidad el que más les duele, al parecer, es el no poder beber en el bar.

Lo más curioso es que las mujeres han conseguido la solidariedad del dueño del bar del barrio que podría ser el más perjudicado: “Yo nunca maltraté a mi mujer” dice orgulloso, y añade: “pero es verdad que las mujeres han sido siempre maltratadas por sus maridos”. Y confirma que la clientela de bebedores ha disminuido drásticamente, castigados por sus mujeres que vigilan si cumplen el castigo.


Campinas¿Y qué dicen los hombres castigados?
La mayoría esconde ser una de las víctimas de su mujer, pero curiosamente los más jóvenes, como Michel Nascimento Barbosa de 23 años, aprueba la iniciativa de castigar a los maridos violentos y confiesa que él también tuvo que pasar un buen periodo sin hacer sexo. “Fue horrible, pero ella llevaba razón”.

La iniciativa no se ha quedado restringida al barrio pobre de Campinas y ya ha tenido eco en la misma Universidad (Unicamp) de la ciudad, donde María do Carmo Pereira de Sousa de 44 años, líder de dicha comunidad discursó sobe la iniciativa en el “I Foro sobre Violencia contra la mujer”, al lado de catedráticos de renombre.

Las mujeres no se contentan, sin embargo, con castigar a los maridos violentos negándoles sexo y bebida. En caso de que uno de los maridos sea reincidente y vuelva a las mismas después de haber cumplido la penitencia impuesta, puede ser castigado públicamente. El marido es atado a un árbol y la mujer puede aporrearlo frente a las demás.

Y ha sido esta práctica la que ha creado el alarme de las autoridades, ya que justamente en Brasil se vive un momento delicado en el que las personas de la calle se están tomando, como en Argentina, la justicia por su cuenta llegando a ejecutar en público a quién es pescado, por ejemplo, asaltando a alguien.

De ahí que la Delegada de Policía María Cecilia Favero ha aconsejado a las esposas de maridos violentos que en vez de hacer ellas misma justicia, denuncien dichos atropellos a la fuerza pública que es la única con derecho para juzgar e imponer sanciones.

Brasil, en efecto cuenta con una de las legislaciones más duras contra los varones que ejercen cualquier tipo de violencia con las mujeres. Es la famosa Ley Maria da Penha, una de las más severas de América Latina.
Lo que, sin embargo, alegan las mujeres de la comunidad del barrio de Campinas es que dichas denuncias suelen acabar en nada; los maridos buscan la forma de burlar la ley y ellas continúan siendo objeto de nuevas y peores violencias.

¿Cuál sería entonces la forma mejor para defender a esas mujeres de las violencias del marido generalmente generadas por el exceso de bebida o por los celos enfermizos? Difícil hallar una solución, aunque es verdad que la de tomarse la justicia por su cuenta puede acabar como un boomerang contra la misma mujer. Es por lo menos lo que piensan los psicólogos y sociólogos consultados por este bloguero.

Ladrón lichado por la gente en BrasilLadrón lichado en la calle en Brasil

Hay 10 Comentarios

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Só acredita nesta estória, quem acredita em Papai Noel. Porque quando um homem quer sexo, ele busca primeiro em casa, depois de graça na rua, depois pagando na rua. Homens, mulheres com as mais variadas opções sexuais. E quanto a bebida: nem a lei seca dos EUA no inicio do século passado conseguiu afastar as pessoas da bebida. Deviam fazer uma reportagem investigando como as mulheres indígenas do Brasil fazem castração química com ervas em homens inadequados, ou nem precisa ir tão longe: como a mulher brasileira comum coloca remedios brochantes na comida deles. Sim, senhores, alguns remedinhos comuns para o estômago, pressão, alergias, se bem usados acabam com o mais potente e agressivo dos machos alfa.

El sexo homosexual es el mejor y los y las gays son los más felices (porque no merecen compromiso, no es más que un deporte más), vaya tonterías las de Alex, se nota que tiene mentalidad de gueto y dogger.

A estos machistas agresivos y borrachos pichas bravas latinos habría que cortarles el pito mejor

Durante un año solo puede tomar pinga.pobrecito,por eso viaja tanto,para escabullirde.

Dicen que la italiana le corto el Whysky 18 años al Lula cuando se entero de la Rosemary.

Creí haber visto casi todo en este país. Y pensé, al ver los titulares, que se trataba de la típica noticia "graciosa" referida a maridos abducidos por el fútbol o algo así y las reacciones de sus esposas. Pero, ingenuo de mí, ya veo que no. Mi conclusión es -como en otros muchos ámbitos- descorazonadora. Si esos son los remedios a los que recurren esas infelices no es preciso profundizar más sobre su condición de maltratadas, por no hablar de la "genial" líder de la Unicamp. Me pregunto si no sería más eficaz que abandonara un puesto en la Universidad y se metiera a un templo evangélico a decir lo mismo. En cuanto a la ley "Maria da Penha" -nombre de una mujer maltratada- en Brasil es, como el resto del 90% de las leyes, papel mojado. Eso sí, les quedó enternecedor ponerle el nombre de la víctima a la ley. Falta de voluntad. Falta de interés. Falta de medios. Desidia. Y callémosnos ya, que empieza la telenovela y luego viene el partido.

Los ojos de todo el mundo y las mentes están pasando el rasero, por encima de las malas gestiones que se intentan perpetuar de tapadillo.
Haciendo justicia como en el antiguo oeste americano.
Como consecuencia de la sin razón y la injusticia social.
El la calle.
El fracaso de políticas de mejora.
Conlleva a tomarse la justicia por la mano.
De tal árbol tal futo.

Lo de la bebida me parece muy mal. Y usted, amigo mío Alex, no se crea que los gays no hacen las mismas cosas que las mujeres. Y encima no son mujeres. Todo lo que sea amor y sexo, es un coñazo. Una ermita, un desierto. Y un libro o una cruz. Créame: desde que dejé el sexo -o, para ser verdaderos, el sexo me dejó a mí- vivo mucho mejor. Y mi esposa, también.

Lo de la bebida me parece muy mal. Y usted, amigo mío Alex, no se crea que los gays no hacen las mismas cosas que las mujeres. Y encima no son mujeres. Todo lo que sea amor y sexo, es un coñazo. Una ermita, un desierto. Y un libro o una cruz. Créame: desde que dejé el sexo -o, para ser verdaderos, el sexo me dejó a mí- vivo mucho mejor. Y mi esposa, también.

Las mujeres como siempre utilizando el sexo como moneda de cambio , que felices son los gays ¡¡¡¡

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Sobre el autor

es periodista y escritor traducido en diez idiomas. Fue corresponsal de EL PAIS 18 años en Italia y en el Vaticano, director de BABELIA y Ombudsman del diario. Recibió en Italia el premio a la Cultura del Gobierno. En España fue condecorado con la Cruz al Mérito Civil por el rey Juan Carlos por el conjunto de su obra. Desde hace 12 años informa desde Brasil para este diario donde colabora tambien en la sección de Opinión.

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