Oferta fiscal a las corporaciones

Por: | 22 de febrero de 2012

La caja de Pandora está abierta. El Tesoro de EE UU acaba de lanzar sus ideas para proceder a la reforma del impuesto de sociedades, rebajándolo del 35% al 28% a la vez que se tapan una serie de agujeros en el régimen fiscal para impedir que las empresas paguen menos dinero del que deben al Tío Sam. Es una de las pocas cosas en la que están de acuerdo tanto demócratas como republicanos en el Capitolio, con un déficit que se mantiene por encima del billón de dólares. Pero en año electoral, cualquier cosa que suene a impuestos corre el riesgo de quedar en eso, en una mera propuesta.

Obama-geithner

     El impuesto de sociedades en EE UU es de los más altos entre los países industrializados y rebasa en casi 10 puntos porcentuales la media de la OCDE. La última vez que se modificó fue hace un cuarto de siglo, con el republicano Ronald Reagan como presidente. Entonces estaba en el 43%. Otra cosa muy distinta es si llegan a pagar tanto. El último informe de la Oficina Presupuestaria del Congreso señala que los impuestos que pagan las empresas por los beneficios de su actividad está a su nivel más bajo desde 1972, en el 12,1%. Eso se tradujo en una recaudación de 181.000 millones en 2011.

     La recaudación a través del impuesto de sociedades representó así el 8% del total de lo que entró en las arcas del Tesoro y equivale al 1,2% del producto interior bruto. Junto a la rebaja en el impuesto de sociedades, la Administración de Barack Obama quiere desincentivar que multinacionales como Apple, Cisco Systems, General Electric, Google, Microsoft, Pfizer y Oracle redirijan sus beneficios a países como Irlanda, Holanda y Suiza, en lugar de repatriar ese dinero a EE UU, momento en el que se aplica la carga fiscal. Son los conocidos como centros de beneficios en el extranjero.

     En ellos se calcula hay atrapados más de un billón de dólares. Obama va a proponer un impuesto mínimo para esos beneficios en el extranjero. Y a la vez que se rebaja el impuesto base al 28% (25% para compañías industriales), se quiere eliminar una serie de deducciones que permiten a las empresas pagar mucho menos de lo que deberían. Así, se quiere evitar que caíga la recaudación y hacer el sistema más justo, de acuerdo con el mensaje que lanzó Obama en el discurso sobre el estado de la Unión, sin que eso suponga eliminar beneficios fiscales diseñados para apuntalar la recuperación económica.

      Timothy Geithner, que no seguirá en el cargo si Barack Obama gana la reelección, adelantó la semana pasada en el Senado que las primeras propuestas estaban a punto de llegar y señaló que había "docenas y docenas" de lagunas tributarias que debían ser eliminadas. Pero aunque sus propuestas tengan sentido y sean compartidas, se enfrenta a un Congreso muy dividido, por lo que con toda probabilidad habrá que esperar hasta pasadas las elecciones para que haya algo concreto. Además, la reforma fiscal de EE UU es algo realmente complejo, sujeto a muchos análisis y lobby.

     Geithner lleva un año discutiendo sus ideas con las empresas. Las corporaciones son las primeras en denunciar que el sistema actual les coloca en desventaja competitiva frente a otras multinacionales extranjeras, que pagan menos impuestos. Y los republicanos comparten como principio que se rebaje el impuesto de sociedades a la vez que se taponan los agujeros en el sistema. En lo que difieren es en cómo hacerlo. Los conservadores, como el exgobernador Mitt Romney, quieren que se recorte más, al 25%. Sus rivales a las presidenciales lo quieren incluso más bajo, en el 12,5%.

 

 

Hay 2 Comentarios

Sorprendido porque EEUU. tenga una carga fiscal mayor sobre las empresas que el resto de la OCDE. Tiene sus ventajas.
http://diegoyloli1.blogspot.com/

Ronald... who?

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“El dinero no duerme”- Gordon Gekko. La actividad en la plaza neoyorquina no cesa con el toque de campana y desborda como una crecida la calle del muro.

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Sandro Pozzi

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