Publicar un comentario

Si no quieres pasarte la vida rellenando datos, puedes iniciar sesión

« Coser y bordar | Inicio | El justiciero »

09 marzo, 2007 - 16 comentarios

Los gestos y las señas

Cada vez que mi madre se va de aquí (me visita los martes y los jueves), camina hasta el portal del patio, me mira a los ojos desde lejos y me hace una seña o un gesto extraño. Es una especie de guiño que ella cree que tiene conmigo. Algo secreto, supongo. Y yo nunca me atrevo a decirle que no sé qué coño me quiere significar con eso.

Me gustaría decirle a mi madre que desconozco sus intenciones. Pero ella me intimida, ella me provoca estupor, ella me da temblores en todo el cuerpo. Pero sin dudas, quisiera decirle:

—Mama, para que una seña funcione tiene que haber, por lo menos, conocimiento de ambas partes respecto de lo que ese gesto significa.

Cada vez que mi madre acaba su visita de los martes y los jueves, se coloca al lado del portón, me mira y hace esta seguidilla:

- alza una ceja
- estira la comisura derecha
- levanta el dedo índice hasta su propia cara
- lo hace girar cuatro veces horizontalmente
- baja la ceja
- se pone de espaldas
- sonríe
- se va.

No sé cuánto tiempo lleva haciéndolo, pero son ya años. Odio que crea que tenemos códigos, complicidades y secretillos. Me da asco sospechar que ella se siente feliz cuando yo, al ver su gesto:

- levanto el pulgar
- guiño el ojo
- y estiro la comisura derecha

Tampoco sé por qué lo hago, pero es un ritual que tenemos los dos, una seña secreta de la que no sabemos nada. Es como si Dios, en su inmensa sabiduría irónica, nos hubiese dotado con una comunicación gestual pero se haya olvidado de darnos el manual de instrucciones.

El martes próximo, cuando mi madre se vaya, voy a cambiar mi seña de siempre por otra. Voy a arrojarle una piedra, por ejemplo. Algo inesperado y con un contenido argumental más específico. A ver cómo reacciona.

Yo apuesto a que esta vez no me hace el gesto de siempre y, en cambio, intenta resguardarse o algo similar. Ya lo veremos.

Esta mujer es impredecible.

Hay 16 Comentarios

Comentario # 1
[por pepe]

la tu viste que haber matado macho

Comentario # 2
[por Anita]

Lo de la piedra sería inseperado, sin duda...

Comentario # 3
[por Kabala]

Ya puestos puedes hacerle un calvo, que será menos peligroso físicamente para ella pero que seguro la dejará mucho más noqueada...

Comentario # 4
[por KirimKirim]

Yo siento lo mismo Xavi, esas señitas y gestitos son como juegos raros k lo dicen todo sin significar nada, pero con una diferencia, yo no le tiraría piedras más que a mi ex. Una vez una amiga me dijo: pero todavía sigues intentando entender algo? me chocó mucho en su momento pero ya no tanto; cuando no entiendo a nadie juego sola y supongo que eso viene a ser lo que hacemos todos. Dar vueltas hasta que de pronto descubres a alguien que habla tu mismo idioma y entonces te refugias en él/ella y si no aparece nadie hasta... casi mejor, sigues bailando con tu monólogo eterno. Si el monólogo es bueno se puede aguantar.

Comentario # 5
[por desasosegada]

La mayor parte de los gestos que realizamos son lugares comunes y suelen querer decir algo a quien se los dedicas.
Pero hay otros que son automáticos, con ellos no quieres decir nada, ni siquiera puedes evitarlos.
Un ejemplo, yo suelo ir a un bar en el cual hay un camarero que me cae genial y que tiene un ojo de cristal. Bueno pues sistemáticamente cuando le veo le guiño el ojo. Yo no quiero hacerlo pero hay algo en el nervio de mi ojo que se dispara cuando ve a ese tipo. No me preguntes por qué ni para qué, y mucho menos al chico que imagínate... me tendrá por una imbecil redomada. Pero eso es lo que hay y no puedo evitarlo.
Quizás tu madre por algún resorte interno tiene la necesidad de hacer esos enigmáticos círculos cuando te ve, misterios del alma humana.

Comentario # 6
[por Ana]

te quiero

Comentario # 7
[por jose de PR]

tu madre esta bajo sicofarmacos tambien?

Comentario # 8
[por Coni]

Bua Xavi, qué razón tienes con eso de los gestos...a mí es gesto que menos me mola es la puta manía que tienen muchas personas de agarrarte del brazo, e incluso zarandearte ligeramente, cuando te están hablando. Que te toquen un poco el brazo, pase; pero la gente que agarra es para matarlas...no ven lo profundamente invasivo que es? En fin, esta pobre periodista se duerme en su redacción...un beso para todos y uno muy especial para Xavi (qué voz se ha perdido la radio, macho). POR CIERTO HOMBREEE no le tires una piedra a tu vieja...mejor báilale una sardana o enséñale el miembro..eso sí que la sorprenderá.

Comentario # 9
[por evita]

Los gestos que más dicen son los involuntarios.
Los que tú describes, no valen nada. Ni siquiera merece la pena analizarlos.

Comentario # 10
[por Filosofía Hermética]

Lo de la piedra es verdaderamente sorpresivo

Comentario # 11
[por noíña]

pues yo acabo de llegar a casa y estoy jodida, mosqueada, asqueada y con ganas de echar un polvo. Tú has alegrado mi noche (mi día?). Tú.

Comentario # 12
[por Monica]

mmmmmm ese gesto de tu madre q tú tan bien describes...si lo haces en el bar de mi pueblo t ponen OTRA RONDA DE CAÑAS!!!

Comentario # 13
[por Concepción]

Hoy es domingo, ese terrible día de la semana en que el vacío se instala en cualquier parte del cuerpo que parece tener la secreta capacidad de intimidar al alma. Así que, por arte de la cibernética en el más terribe contubernio con el aburrimiento, me he dedicado a leer diferentes blogs, por eso de que están acaparando la atmósfera virtual que terminaremos respirando como terminamos respirando todo lo que nos presentan como el más exquisito plato del día. Creo que mejor que "atmósfera virtual" lo llamaré "paraiso virtual", ese que nos garantiza la felicidad de tener amigos sin abrazarlos, opinar sin derecho a réplica, llorar sin que nadie nos mire, mostrar nuestras garras sin que nadie resulte herido de muerte y hasta hacer el amor sin que nadie alegue dolor de cabeza. En fin, yo no tengo derecho a quejarme porqué siempre me resultó más fácil escribir que hablar.

He leído varios artículos de los blogs que aparecen en la página del País. Comencé por un tal Rioyo y pude corroborar la máxima que establece que una foto vale más que mil palabras. No sé si me la acabo de inventar puesto que el bombardeo de frases, mensajes, citas, etc. etc. es hoy en día tan terroríficamente abrumador que (no sé si a ustedes les sucede) termino con un amasijo de palabras de tal envergadura que casi me puedo preparar un revoltillo pero opto por jugar "scrabble" de palabras, en lugar de letras, y puedo reeditar las más célebres frases, de los más sabios pensadores. Bueno, el caso es que la foto del Sr. Rioyo, alusiva, a mi humilde entender, a la rudeza de un macho masculino, de expresión dura e impresión desfasada, me llamó la atención y me dispuse a leer su último artículo. Todo iba bien hasta que se refiere, de manera despectiva, a Susanna Tamaro (habla de su novelita) y yo que leí uno de sus libros "Donde el corazón te lleve" me puse en guardia y no sé que hice primero si terminar su artículo o responderle con un comentario, afortunadamente, reprimido.

Después puse mis ojos en Santiago Roncagliolo, otro blogger. Imagino que necesitaba dar un descanso a mi hemisferio izquierdo, osea, a mi cerebro lógico que se cansa con facilidad, dando un brinco al área de las emociones y el rostro de Santiago se acercaba mucho más a esa posibilidad. Así que pasé del rostro recio y la mirada esquiva de Rioyo a la serena quietud que emana de Roncagliolo. Cuando leí su artículo me dí cuenta que sólo con la santificadora paciencia que reflejan sus ojos, se puede afrontar un matrimonio a la antigua usanza con el estoicismo que el exhibe. Me reí con sus comentarios y también le dediqué un comentario. Después me acerqué al blog de un tal Félix de Azúa y ahí si que logré confundir a mi cerebro que pasaba información de un hemisferio a otro sin lograr una ubicación para el texto. Y no era tanto lo que escribía el Sr. Azúa sino los doscientos comentarios que le sucedían. Dios mío, cuánto bla.bla.bla, cuánta palabra bonita colocada para no llegar a ningún sitio, cuantas citas mágicas, cuántos dogmas, cuántas alusiones barrocas que no me tocaban una sola fibra.

Con un enorme grado de desilusión, llegué a tu blog y ví tu cara de loco. Entonces, recapacité sobre quiénes y dónde están los locos de verdad. Unos lo parecen y no lo son y otros tienen la simple virtud de serlo sin parecerlo. La verdad, tu artículo logró decirme algunas verdades sin tanta rimbonbancia. Es como el arte, cuando leo esas espectaculares críticas con las que pretenden vendernos ilusiones, me dan ganas de llorar.

Para finalizar te mando este poema de Nicolás Guillén y te invito a imaginar los gestos del mulato a la mulata.

MULATA


Ya yo me enteré, mulata,
mulata, ya sé que dise
que yo tengo la narise
como nudo de cobbata.

Y fíjate bien que tú
no ere tan adelantá,
poqque tu boca é bien grande,
y tu pasa, colorá.
Tanto tren con tu cueppo,
tanto tren;
tanto tren con tu boca,
tanto tren;
tanto tren con tu sojo,
tanto tren.

Si tú supiera, mulata,
la veddá:
que yo con mi negra tengo,
y no te quiero pa ná!

Comentario # 14
[por javy]

Me da la sensación de que no te llevas demasiado bien con tu madre; lo cual suele venir bien para el sitio donde estás.
Respecto a gestos y señas, yo puedo ver los tuyos a través de tus videos. Pero tengo la extraña sensación de que tienes un acceso restringido a los comentarios que te hacemos y a los blogs que te ofrecemos.
Así que yo puedo ver los tuyos, pero tengo una duda razonable de que tu no ves los míos (y por extensión, del resto de tus 'colaboradores').
Si acaso tienes acceso a nuestras colaboraciones, haznos una 'seña'... supongo que la entederermos.

Comentario # 15
[por Nymph@]

A mi los gestos y las señas me sirvieron mucho cuando vivia en Alemania y no sabia ni pápa de aleman...hasta que un día entre en una papelería medio rancia a comprar un sacapuntas, me puse a explicarlo por señas y casi me echan a puntapiés unas viejillas horrorizadas.

en fin...

que nunca se sabe como te van a interpretar, aunque te pongas como Harpo

Comentario # 16
[por ]

jajaja qué bueno lo de explicar un sacapuntas de modo gestual!!!

Publicar un comentario

Si no quieres pasarte la vida rellenando datos, puedes iniciar sesión

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal