Fuera de juegos

Sobre el autor

Walter Oppenheimer

Walter Oppenheimer es corresponsal de EL PAÍS en Londres y antes lo fue en Bruselas. Y antes de eso pasó bastantes años en la redacción de Barcelona, haciendo un poco de todo. Como tantos periodistas, no sabe de casi nada pero escribe de casi todo.
Este blog pretende dar una visión diferente de la capital británica y cómo vive la cita olímpica más allá del deporte

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Hay muchos ‘Londres’

Por: | 11 de agosto de 2012

Cada cual ve la feria según le va en ella y el veredicto de los periodistas veteranos, que pueden comparar Londres 2012 con otros Juegos, es mixto.

Alberto Zanconato, de la agencia italiana Ansa, es de los que ofrecen una visión más positiva, aunque al principio fue “un poco difícil”. “Cuando vine por primera vez nadie sabía decirme dónde estaba la entrada para los periodistas. Para la ceremonia inaugural hemos preguntado a cinco personas y ninguna sabía tampoco adónde tenían que ir los periodistas”, explica. Cree que “los enlaces olímpicos han funcionado bien, los autobuses no han tenido problemas, se han respetado siempre los horarios que anunciaban”. Lo que más lamenta es “la decisión un poco snob de que no se pudiera ver la llama olímpica desde fuera del estadio”.

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Los periodistas, trabajando en Londres.  / Jorge Silva (REUTERS)

Para el mexicano Alfredo Domínguez Muro, de Palco Deportivo, han sido sus octavos Juegos. “Me quedaría con un poco de cada uno. Por ejemplo el encanto de Barcelona, la ceremonia inaugural de Pekín, la gente de Sidney, la candidez de la gente en Seúl… De Atenas me queda lo negativo de la gente que no quería sus Juegos ni quería el euro y nos lo decían a cada momento. Y Londres, pues espléndido”.

“La concentración que hizo China tuvo la gran ventaja de que todo estaba en un mismo lugar pero al mismo tiempo nos privó del contacto con la gente. En China no querían que la gente se uniera en las plazas. Y aquí sí lo puedes hacer. La contrapartida es la gran distancia que hay para llegar hasta acá desde donde estamos alojados”, enfatiza.

Opina que “ha habido demasiadas limitaciones por la seguridad, pero en cambio, siempre pensé que la gente de Inglaterra eran flemáticos e indiferentes y veo a la gente por encima incluso de los Juegos”. Nicole Darrigrane tiene 80 años y ha seguido todos los Juegos desde 1948, primero como participante en saltos de trampolín, luego como observadora del COI y también como periodista. Encomia el “buen ambiente” y “la buena voluntad de los voluntarios”. “Pero en lo que respecta a la organización, el transporte, todo estaba un poco disperso. El centro de prensa está bastante lejos, la comunicación tanto de los resultados como de los horarios de las competiciones no es lo bastante rápida ni lo bastante completa”, añade.

El alemán Florian Haupt ha cubierto Londres 2012 para Die Welt. “El transporte no ha sido peor de lo que suele ser en Londres, donde siempre hay agobios. Lo que es un poco pesado es la manía con los megáfonos. En el tren Jabalina a Stratford me agobia mucho porque te dicen ponte ahí, vete a esta parte del andén y todo eso. Es más el estereotipo alemán que inglés. Exageran un poco en eso pero, por lo demás, estoy encantado”.

Omuloh Okoth, del The Standard de Nairobi (Kenia), cree que en Pekín “la ceremonia inaugural fue espectacular, las instalaciones eran buenas, pero las comunicaciones eran un problema”. “En Londres, las comunicaciones son perfectas, el transporte es perfecto y la atmósfera es fantástica”. El turco Resit Deniz Gocke, del Aksam de Estambul, reniega del diseño del Parque Olímpico. “Los medios han de tener acceso rápido a las grandes instalaciones como el estadio. Han puesto el estadio en un sitio y el centro de prensa en el otro lado”, critica. “En Sidney había 50.000 voluntarios que trabajaron bien desde el primer momento, estaban bien preparados. Aquí todos sonríen mucho, pero algunos no tienen información”.

En cambio, para el estadounidense S.L.Price, de Sports Illustrated, “los voluntarios han sido increíbles, de gran ayuda”. Pero el arranque no fue bueno. “Al principio los autobuses eran realmente malos, la comida no muy buena, algunas instalaciones no eran de lo mejor para los medios, pero el espíritu de los Juegos es estupendo, la gente estupenda, muy buena”. “Aquí el punto focal ha estado más en los atletas, en los Juegos, y al final, aunque no ha sido algo monumental, me ha dejado un buen sabor de boca”.

A juicio del filipino Teddyvic Melendres, del Philippine Daily Inquirer de Manila, “en términos de cómo han tratado a los medios, Pekín ha estado por encima de Londres”. “El transporte era muy bueno, la comida era gratis y todo era más barato en Pekín comparado con Londres. Aquí no te basta con 100 dólares en el bolsillo”, se lamenta. Pero destaca que “en Pekín algunas instalaciones estaban a 30 kilómetros y eso dificultaba el trabajo y en Londres están más cerca unas de otras”.

El País

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